Isabel Zerpa Directora del Centro de Estudios de la Mujer CEM .en Venezuela

Un día, en una conversación con María Isabel Almaral, compañera de la Maestría en Estudios de la Mujer en la Universidad Central de Venezuela, y que es coordinadora para Venezuela de este congreso, recordé la primera vez que escuché el poema de la doctora Isabel Zerpa “Todas ellas me habitan”, publicado en un primer momento por la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE), en 2008.

Cada frase que leía en clase, recuerdo que me conmovió, me hizo que viera imágenes de mí. Emocionada, entendí que afrontaba las situaciones de manera tan diferente porque habitaban en mí muchas mujeres. En su poema, Isabel nos lleva a recorrer nuestra complejidad, las contradicciones, las ausencias, el placer, la herencia, las vivencias violentas. Nos muestra a la mujer silenciada, la que teme descubrirse, pero también a la que vive, ríe; nos presenta a las mujeres que nos habitan. La niña que juega, la mujer que decide, la madre que cuida, la prostituta que goza, podemos ser todas ellas, y ellas son todas yo. Son mujeres que se enfrentan y reconcilian, que se reconocen e integran, o se rechazan y ocultan.

Isabel tiene una pluma fina, que puede ser muy dulce, carismática y alegre, pero llena de reflexiones en sus escritos. Entonces, en esa conversación entre María Isabel y yo, construimos lo que sería la conceptualización de este congreso y dibujamos los tres tópicos generadores: la madre, la trabajadora y la mujer en su relación consigo misma. A partir de ese día, se empezó a construir el sueño que se está haciendo realidad.

Hoy en día, las mujeres desempeñamos muchos roles, tenemos nuevas posibilidades de ser y de participar en el mundo, aunque muchas de nuestras opresiones históricas siguen vigentes y aún muy arraigadas. Nuevos ideales y presiones surgen, y expectativas se imponen, sin embargo, nuevas son también las mujeres que nos habitan, quienes las asumen, viven, sufren, rechazan, disfrutan. La mujer que tiene la posibilidad de estudiar y trabajar debe seguir siendo la madre incondicional para sus hijos, la dama y la meretriz de su esposo, la líder comunitaria y estar en buen estado físico. No siempre la conciliación es posible —podríamos decir que en pocos casos lo es— entre lo personal y lo laboral, entre los deseos y las expectativas sociales.

Con este primer congreso internacional queremos darle un espacio y voz  a las mujeres que nos habitan. Quizás en esta primera edición no logremos abordarlas a todas, pero sentaremos las bases para futuros encuentros. Queremos construir un espacio reflexivo que nos permita el reconocimiento de las mujeres que somos, la comprensión de nuestros procesos y vivencias, los derechos que debemos defender y las posibilidades que podemos edificar para nosotras. Será un espacio para tejernos y destejernos, para escucharnos y reconocernos en las historias de las otras, para mirar nuestras contradicciones y abrazarlas, para sanar heridas.

Ilustracion del poema (Foto Cortesía)

Si quiere leer el poema “Todas ellas me habitan”, visite https://isabelzerpacuenta.wordpress.com/2012/04/07/todas-ellas-me-habitan/

Con la colaboración de María Isabel Almaral

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