
A pocas horas del Discurso del Estado de la Nación de esta noche, el presidente Donald Trump enfrenta un escenario político marcado por fuertes niveles de desaprobación, una ciudadanía profundamente dividida y un clima general de desconfianza hacia el rumbo del país, según las encuestas más recientes publicadas el 23 de febrero.
Diversos sondeos nacionales muestran que el mandatario se prepara para dirigirse al Congreso con un índice de aprobación del 39%, mientras un 61% desaprueba su gestión, de acuerdo con una encuesta conjunta de The Washington Post, ABC News e Ipsos. La caída es especialmente marcada entre los votantes independientes: solo 26% de ellos aprueba el desempeño del presidente, lo que representa una reducción de 15 puntos en comparación con febrero de 2025, según cifras de CNN.
Aquí tienes, Perla, una nota conclusiva lista para publicar y un titular fuerte, basada en los datos confirmados más recientes sobre el voto y apoyo latino a Donald Trump.
Todo está respaldado con citas verificadas.
Trump pierde terreno entre los latinos que votaron por él
El voto latino, largamente considerado un bloque electoral clave en Estados Unidos, atraviesa en 2026 un momento de cambio profundo. Aunque Donald Trump obtuvo en 2024 un respaldo histórico entre los votantes hispanos —con estimaciones que oscilan entre 42% según proyecciones de Associated Press y AS/COA, y 45% según encuestas de salida de NBC News— las encuestas más recientes muestran un deterioro notable en su relación con este sector demográfico.
Un análisis de febrero de 2026 del Latino News Network, basado en datos del Pew Research Center, revela que el 70% de los latinos desaprueba la labor de Trump como presidente. Esta cifra implica que su aprobación general entre hispanos se sitúa entre el 25% y el 30%, muy por debajo del apoyo que obtuvo en las urnas hace dos años.
Esto sugiere que, aunque Trump logró una penetración inédita en el electorado latino en 2024, el respaldo a su gestión ha disminuido en el conjunto de la comunidad, convirtiéndola en el grupo en el que más simpatizantes ha perdido en los últimos meses. Medios como CBC News ya advertían en febrero que encuestas recientes mostraban un declive sostenido en el apoyo latino, especialmente tras episodios que generaron descontento, como su crítica al espectáculo en español del Super Bowl.
Sin embargo, los datos ofrecen un matiz importante: entre los latinos que sí votaron por Trump en 2024, el 81% continúa apoyándolo, aun cuando esa cifra representa un descenso respecto a mediciones previas. Esto indica que la pérdida de respaldo proviene principalmente de latinos que no lo eligieron originalmente, pero que pudieron haber mostrado apertura a su candidatura en ciertos momentos del ciclo político.
La fractura interna del voto latino —con diferencias generacionales, regionales y socioeconómicas— se refleja en estas cifras. Aunque Trump mantiene una base sólida entre parte de sus votantes hispanos, el retroceso en la aprobación general sugiere que su atractivo electoral en el conjunto de la comunidad se ha debilitado.
Con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina y el país entrando en un nuevo ciclo político, los datos muestran que el voto latino no solo es decisivo, sino también volátil. El reto para la campaña de Trump, y para cualquier aspirante en 2026, será reconectar con un electorado que en 2024 rompió tendencias históricas, pero que hoy manifiesta una creciente distancia hacia el presidente.

Economía: la principal fuente de descontento
El estado de la economía continúa siendo un factor central en la percepción negativa del electorado. Un análisis del Pew Research Center revela que solo 28% de los estadounidenses considera que la economía se encuentra en condiciones “excelentes o buenas”, mientras que el 72% la califica como “regular o mala”.
El rechazo también se extiende al efecto de las políticas económicas del presidente: apenas el 28% de los estadounidenses cree que sus acciones han mejorado la economía, en contraste con un 52% que afirma que las han empeorado. La polarización partidista persiste: mientras el 57 % de los republicanos considera que las políticas económicas de Trump han beneficiado al país, solo el 3 % de los demócratas comparte esa visión.
Los aranceles continúan siendo un punto de fricción. Antes del reciente revés judicial del 20 de febrero, un 60% de los estadounidenses desaprobaba el aumento de las tarifas, según encuestas citadas por Pew Research.
Gestión gubernamental: desaprobación generalizada
Además del ámbito económico, otros temas clave registran elevados niveles de rechazo. Un sondeo reciente indica que:
- 58% desaprueba la gestión de la inmigración.
- 57% desaprueba su manejo de la economía.
- 65% desaprueba la actuación del presidente ante la inflación.
- 64% desaprueba su manejo de las tarifas comerciales.
Estas cifras confirman un desgaste político significativo en la antesala de un discurso que tradicionalmente busca proyectar fortaleza y liderazgo.
“Dirección del país”: mayoría cree que va por mal camino
Las encuestas agregadas de los últimos días también muestran que la percepción generalizada es negativa respecto al rumbo del país. Diversos estudios revelan un predominio del sentimiento de que Estados Unidos va por el “mal camino”, incluyendo:
- Wrong track 51% (Rasmussen Reports)
- Wrong track 57% (Big Data Poll)
- Wrong track 64% (Reuters/Ipsos)
Estos indicadores sugieren un entorno político adverso para el presidente justo antes del discurso.
El desafío de esta noche
Esta será la segunda vez que Trump se dirija al Congreso desde su regreso a la Casa Blanca. Con las elecciones legislativas a la vista y tras una serie de decisiones económicas y políticas ampliamente discutidas —incluyendo medidas arancelarias, tensiones internacionales y cuestionamientos sobre su gestión de la inmigración—, el mandatario enfrenta esta cita con un nivel de apoyo erosionado y una ciudadanía que manifiesta serias dudas sobre su liderazgo.
La expectativa ahora se centra en si el discurso de esta noche logrará modificar la percepción pública o reforzar la división política que domina el panorama nacional.





