
San Juan.- Decenas de ciudadanos -representativos de diversos grupos- se manifiestan este lunes en 11 municipios de Puerto Rico exigiendo la salida de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), que cumple hoy 10 años de ser impuesta por Estados Unidos para reestructurar la deuda local y controlar sus finanzas públicas.
Con diversas pancartas que en las que se lee ‘Pa’ fuera la Junta Colonial. ¡No a la Ley Promesa!’ o ‘Sin justicia laboral no hay futuro para Puerto Rico. Pa’ fuera La Junta’, los manifestantes se ubicaron en 14 zonas de la isla para llevar sus reclamos y oposición al ente, según se detalló en un comunicado de prensa.
«Diez años son demasiados y estamos hartos de la Junta en cada esquina del país. Una década después, el pueblo paga más por la luz, más por el agua, más por todo y por el peor servicio, porque todo el dinero se va para los bonistas», dijo en la nota Emilio Nievez, portavoz de la Central Puertorriqueña de Trabajadores.
«La Junta fue impuesta para alegadamente resolver una crisis y lo que hizo fue agravarla mientras ellos y sus amigos se lucran. Estamos en la calle como un llamado para unirnos en pedir su salida», enfatizó Nievez.
La JSF fue creada por el Congreso de EE.UU., bajo la Ley Promesa, para reestructurar la deuda de Puerto Rico, que ascendía a 70.000 millones de dólares, y supervisar sus finanzas públicas.
Al día de hoy, solo queda llegar al acuerdo respecto a la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).
Por su parte, Julio López Varona, de La Comisión Ciudadana para la Auditoría del Crédito Público, indicó que la JSF solo ha promovido «recortes masivos al presupuesto público, sin medir el daño a la población que provocaba, encarecieron el costo de vida y servicios esenciales, dejando al país en peores condiciones económicas sin atender las verdaderas raíces de la crisis».
Mientras, Cristian Martínez, director ejecutivo de Construyamos Otro Acuerdo, resaltó que el efecto que ha marcado la JSF en estos diez años se siente con particular dureza en la población pensionada del país.
«Un retiro digno no es un capricho ni una dádiva, es un derecho básico que las pensionadas se ganaron dedicando su vida al servicio público. Es hora de dar un primer paso hacia que la gente de Puerto Rico pueda gobernarse y luchar por un país que vela por nuestras vidas antes de la deuda», enfatizó.
A su vez, Ángel Rodríguez León, co-presidente del Movimiento Nacional Hostosiano, manifestó que la Junta representa una profundización de la situación colonial de la isla con Estados Unidos como un Estado Libre Asociado desde 1952.
«El colonialismo es incompatible con la democracia, por lo que estos diez años de dictadura colonial también implican el afianzamiento de mecanismos que le niegan al pueblo puertorriqueño la posibilidad de tomar decisiones sobre aspectos fundamentales de nuestra vida colectiva», precisó.





