
fue vista por última vez en abril de 2024 en la región de Pine Barrens, Nueva Jersey, después de que su vehículo quedara averiado. Desde entonces no se ha vuelto a saber de ella.
“No tengo idea de cómo hacer esto; simplemente voy aprendiendo sobre la marcha”, dijo Quackenbush durante un encuentro reciente para familias de personas desaparecidas. “No hay información, solo incertidumbre y pérdida”.
Su situación refleja la realidad de miles de familias en todo Estados Unidos. En 2025, se registraron 498,038 reportes de personas desaparecidas en la base de datos del Centro Nacional de Información Criminal (NCIC, por sus siglas en inglés), administrada por el FBI. Aunque la gran mayoría de los casos se resuelven en cuestión de horas o días, al 31 de diciembre de 2025 aún permanecían activos 88,093 casos, y casi uno de cada cuatro involucraba a menores de 18 años.
Los casos actuales de personas desaparecidas en Filadelfia pueden consultarse en el portal oficial del Departamento de Policía de Filadelfia.
No es necesario esperar 24 horas
Existe el mito de que una persona debe estar desaparecida durante 24 horas antes de poder reportarla a la policía. Sin embargo, esto es falso.
En Filadelfia, un reporte de desaparición puede presentarse de inmediato llamando al 911. La policía considera que las primeras 48 a 72 horas son el período más crítico de una investigación, ya que durante ese tiempo los recuerdos de posibles testigos están más frescos, las cámaras de vigilancia aún conservan grabaciones y el área de búsqueda es más reducida.
Información que necesitarán los investigadores
Cuando se reporta una desaparición, los investigadores solicitarán:
- Una fotografía reciente de la persona.
- Descripción física actualizada (estatura, peso y características distintivas).
- La ropa que llevaba puesta la última vez que fue vista.
- Información sobre condiciones médicas y medicamentos.
- Última ubicación conocida.
- Números de teléfono y cuentas de redes sociales.
Las autoridades recomiendan que las familias conserven fotografías recientes y descripciones actualizadas de todos los miembros del hogar, especialmente de los niños.
Asimismo, se aconseja no mover ni manipular las pertenencias de la persona desaparecida, ya que podrían contener información importante para la investigación.
Las familias también deben preguntar si el caso ha sido ingresado en el Centro Nacional de Información Criminal (NCIC), una base de datos nacional administrada por el FBI. La ley federal exige que todas las personas desaparecidas menores de 21 años sean registradas en este sistema.

Cómo se investigan los casos
El capitán John Craig, comandante de la División de Detectives del Noroeste de Filadelfia, explicó que los casos son manejados inicialmente por detectives del distrito correspondiente. Si una investigación deja de generar pistas relevantes, puede ser transferida a la Unidad de Víctimas Especiales.
Según Craig, muchos reportes involucran a jóvenes que regresan a casa pocos días después. Sin embargo, otros permanecen abiertos durante años, causando angustia tanto a las familias como a los investigadores.
Las estadísticas nacionales muestran que cerca del 95% de los casos registrados en 2025 fueron clasificados como fugas voluntarias, principalmente adolescentes que abandonaron sus hogares por decisión propia.
Los secuestros por desconocidos, el escenario que más preocupa a los padres, representaron apenas 247 casos entre casi medio millón de reportes.
Aun así, las autoridades advierten que los menores desaparecidos siguen estando expuestos a peligros como la trata de personas, la explotación y la violencia, por lo que recomiendan reportar cualquier desaparición de inmediato.
El temor migratorio no debe impedir denunciar
Para muchas familias inmigrantes en Filadelfia existe un temor adicional: el miedo a interactuar con las autoridades por cuestiones migratorias.
Sin embargo, bajo las políticas de ciudad santuario vigentes desde 2016 y reforzadas recientemente mediante la legislación municipal conocida como “ICE Out”, los empleados de la ciudad, incluidos los agentes de policía, tienen prohibido preguntar sobre el estatus migratorio de las personas con las que interactúan.
Una madre que denuncie la desaparición de su hijo o hija no será interrogada sobre documentos migratorios. Además, la Policía de Filadelfia no aplica leyes federales de inmigración ni colabora con agentes migratorios sin una orden judicial.
Alertas y mecanismos de búsqueda
Cuando una desaparición representa un peligro inmediato, se activan sistemas especiales de alerta.
Entre ellos se encuentran:
- Alerta AMBER, reservada para menores secuestrados que enfrentan peligro inminente.
- Missing Endangered Person Advisory, para personas en situación de riesgo debido a edad, salud u otras circunstancias.
- Silver Alert, utilizada principalmente para adultos mayores desaparecidos.
- Boletines policiales internos conocidos como BOLO («Be On the Lookout»), distribuidos entre agentes para ampliar la búsqueda.
La legislatura estatal también estudia la creación de una “Purple Alert” destinada a personas con condiciones cognitivas.
Niños pequeños y personas con discapacidad
La Policía de Filadelfia considera automáticamente en peligro a los niños menores de 10 años y a las personas con discapacidades que desaparecen.
En estos casos se activa un protocolo especial denominado “Tender Age Search”, que despliega rápidamente recursos de búsqueda y coordinación policial.
El riesgo también es elevado entre las personas mayores. Según la Asociación de Alzheimer, seis de cada diez personas que viven con demencia se desorientarán o deambularán al menos una vez, exponiéndose a peligros relacionados con el tráfico, las temperaturas extremas o la deshidratación.

Los casos no se cierran por el paso del tiempo
El subcomisionado Pedro Rosario afirmó que el Departamento de Policía de Filadelfia no establece límites de tiempo para los casos de personas desaparecidas.
Algunos expedientes permanecen activos durante años o incluso décadas.
Uno de los casos más conocidos fue el del niño identificado en 2022 como Joseph Augustus Zarelli, anteriormente conocido como el “Niño de la Caja” (Boy in the Box). Durante más de 65 años, los investigadores continuaron trabajando para descubrir su identidad.
Recursos disponibles para las familias
Las familias pueden obtener ayuda y apoyo a través de diferentes organizaciones:
- NamUs (Sistema Nacional de Personas Desaparecidas e Identificadas): 833-872-5176.
- National Center for Missing & Exploited Children: 1-800-843-5678 o 1-800-THE-LOST.
- Greater Philadelphia Search and Rescue, que moviliza equipos voluntarios de búsqueda.
- Portal de personas desaparecidas del Departamento de Policía de Filadelfia.
Todos estos servicios ofrecen herramientas para crear perfiles de casos, acceder a recursos forenses y recibir asistencia en inglés y español.
Para Sue Quackenbush, sin embargo, las estadísticas ofrecen poco consuelo. Su hija continúa desaparecida y la búsqueda sigue activa.
“Es simplemente muy difícil”, dice. Y para miles de familias en todo el país, esa incertidumbre sigue siendo parte de su vida diaria.





