
Los viajeros que pasaban por el Aeropuerto Internacional de Filadelfia quizá esperaban encontrar largas filas de seguridad el martes. Pero la fila más larga estaba formada por cheesesteaks.
Los organizadores afirman que lograron un nuevo récord mundial Guinness por la fila más larga de emparedados de cheesesteak, con 1.291 alineados dentro de una sala de salidas para conmemorar el Día Nacional del Cheesesteak. La exhibición superó con creces la marca anterior de 500 sándwiches.
“Fuimos por el récord mundial del cheesesteak más largo de la historia. Hoy logramos ese objetivo aquí en Filadelfia”, dijo Clarence LeJeune, de MarketPlace PHL, una empresa que opera concesiones en el aeropuerto.
El cheesesteak, que se originó en Filadelfia a comienzos del siglo XX, es considerado ampliamente como el alimento emblemático de la ciudad. LeJeune lo calificó de “sinónimo” de Filadelfia, junto con su cultura deportiva.
Personas con delantales negros prepararon cheesesteaks en mesas instaladas en el pasillo entre las terminales B y C, rellenando los panes con ingredientes que tomaban de cubetas plateadas mientras avanzaban frente a los locales.
Una vez que se certificó el récord, varios voluntarios repartieron los emparedados a viajeros, trabajadores del aeropuerto y personal de la Administración de Seguridad en el Transporte, que han trabajado sin sueldo durante el cierre del gobierno.
LeJeune bromeó con que hay pocas reglas estrictas para los cheesesteaks, lo cual forma parte de la “belleza de la experiencia”, salvo, dijo, “no pidas queso suizo”, en referencia a un momento de 2003 cuando el entonces candidato presidencial John Kerry recibió críticas en Filadelfia por pedir uno con queso suizo.
Michael Empric, un juez de Guinness World Records, señaló que las reglas exigen que toda la comida utilizada en intentos de récord sea consumida o donada.
“En este caso, se les darán a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte, a los que, sin duda, les vendría bien un almuerzo”, comentó Empric.




