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La aprobación de la Ley “Fuera ICE”: un respiro para las comunidades inmigrantes

Asistentes esperando en el pasillo para ingresar al Salón del Concejo. (Foto: Leticia Roa Nixon)

La aprobación del paquete legislativo ICE OUT (Fuera ICE) el pasado 23 de abril por el Concejo Municipal de Filadelfia fue recibida como una victoria por organizaciones y miembros de la comunidad inmigrante, quienes alzaron su voz durante el proceso legislativo.

Los concejales Kendra Brooks, Nicolas O’Rourke y Rue Landau rodeados de inmigrantes. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Para proteger la identidad de algunos entrevistados, no se incluyen sus apellidos.

“Un documento no debería diferenciarnos porque todos somos seres humanos. Soy la voz de los que han sido detenidos y hoy no están aquí. Estoy cansada de ver tanta injusticia por parte de los agentes de ICE. La gente solo quiere trabajar dignamente para sobrevivir estos momentos tan difíciles. Somos personas, somos trabajadores, somos seres humanos, no somos animales. Queremos ser tratados con respeto, valor y dignidad”.

El concejal Kenyatta Johnson, presidente del Concejo Municipal. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Por su parte, Tere afirmó:

“Necesitamos que todo lo que se ha dicho sobre la Ley Fuera ICE se cumpla, porque a veces las leyes no están para quienes más las necesitan”.

Gerardo, dueño de un camión de comida, explicó cómo la situación migratoria ha afectado directamente su negocio:

“No hay clientes. Hemos visto a los agentes de inmigración y a la gente con miedo. Esta ley tiene que ayudar a la economía de la ciudad”.

Reyna relató que hace tres meses tenía dos negocios, pero uno tuvo que cerrar:

“Lamentablemente cerré un pequeño restaurante porque ya no alcanzaba para la renta ni para pagar a los empleados. Toda la gente vive con miedo de salir. Antes ICE solo se llevaba a los delincuentes, pero ahora no es así”.

La concejala Kendra Brooks, a la derecha, celebra la victoria. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Jasmine Rivera, directora de la Coalición de Inmigración de Pensilvania, explicó que integrantes de la coalición comenzaron a dialogar con los concejales y a revisar el documento que se convirtió en el paquete legislativo Fuera ICE. Recordó que en abril se celebró su aprobación con una votación de 16 votos a favor y uno en contra, y destacó que el proyecto fue copresentado por las concejalas Kendra Brooks y Rue Landau.

Comunidad inmigrante con las concejalas Rue Landau y Kendra Brooks. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Peter Pedemonti, codirector de Nuevo Movimiento Santuario, señaló:

“Hemos trabajado por más de un año para proteger a la comunidad inmigrante. Vemos todos los días el impacto de la presencia de ICE. Nuestra gente ha tomado valor para ir al trabajo y llevar a sus hijos a la escuela. Hoy la ciudad también ha tomado valor al aprobar esta ley para proteger a la comunidad inmigrante”.

Integrantes del Nuevo Movimiento Santuario durante la votación. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Erika Guadalupe Núñez, directora ejecutiva de Juntos, subrayó que tras la aprobación aún quedan pasos importantes por seguir:

“Lo principal ahora es asegurar que estas leyes se cumplan. Sabemos que se establecieron ciertas protecciones por parte de la ciudad y se prohibieron acciones específicas a Inmigración”.

Monseñor Hugh Joseph Shields, constante defensor de los derechos de los inmigrantes. (Foto: Leticia Roa Nixon)

“Hay que estar atentos por si se reporta que algún empleado municipal quebranta la ley o si existen conversaciones indebidas entre líderes municipales y agentes de Inmigración. Sabemos que Inmigración no necesariamente va a seguir estas leyes, y esperamos luchar contra cualquier abuso de poder, reportarlo y que exista un mecanismo para hacerlo”.

Integrantes de Juntos y Nuevo Movimiento Santuario con la concejala Rue Landau. (Foto: Leticia Roa Nixon)

Se espera que la alcaldesa Cherelle Parker firme la Ley ICE OUT para que entre en vigor. Debido a que fue aprobada por la mayoría de los 17 concejales, no podrá ser vetada.

Migrating Lives” en un mural colaborativo comunitario en Filadelfia

Develación del mural junto con la comunidad involucrada en su creación (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

KCAP, CCATE y Penn celebran a la comunidad mediante un mural participativo que une historia, comunidad y futuro

Filadelfia, PA – El pasado 24 de abril, el edificio McNeil de la Universidad de Pensilvania (UPenn), el ambiente se llenó de voces, colores y memorias compartidas durante la inauguración del mural Migrating Lives, (Vidas migrantes) una obra colectiva que celebra las trayectorias migratorias de diversas comunidades del área de Filadelfia. Más que un cierre de proyecto, el evento se vivió como un encuentro íntimo entre personas que, a través del arte, hallaron un espacio para reconocerse en las historias de los demás.

El proyecto nació con tres objetivos claros: crear arte arraigado en la historia y la cultura de las comunidades locales, explorar las prácticas migratorias contemporáneas y fortalecer las alianzas entre estudiantes universitarios y comunidades vecinas. A lo largo de seis sesiones realizadas en Norristown, el oeste y el sur de Filadelfia, participantes de distintos orígenes se reunieron para reflexionar sobre palabras clave que definen la vida actual: hogar, desplazamiento, identidad y resiliencia. De esas conversaciones surgieron piezas individuales que, unidas, dieron forma al mural que ahora ocupa un lugar central en el edificio McNeil.

De izquierda a derecha: Anabel Estrada, Shira Walinsky, Fariha Khan, Obed Arango y Catherine Bartch (Foto: Montserrat Mandri Fernández)
 

Durante la ceremonia, Fariha I. Khan, codirectora del programa de Estudios Asiático-estadounidenses (ASAM), compartió la visión que impulsó la iniciativa. “Queríamos un proyecto que vinculara a las comunidades a través de la migración, las historias, la cultura, la gastronomía y, por supuesto, el arte; pero que también conectara a las comunidades inmigrantes de Filadelfia, trascendiendo las fronteras étnicas y geográficas”, expresó ante los asistentes.

Khan destacó que, en una ciudad tan diversa como Filadelfia, las comunidades inmigrantes suelen vivir aisladas entre sí, ya sea por la distancia física o por la falta de espacios comunes. Migrating Lives buscó romper esas barreras. “Este proyecto reivindicó una narrativa sobre la inmigración que es triunfante y alegre, al tiempo que reunió a comunidades que, de otro modo, tal vez nunca habrían tenido la oportunidad de conocerse, crear arte o compartir un sentido de comunidad interconectada más amplio”, afirmó.

Las sesiones creativas se convirtieron en un ejercicio de memoria colectiva. “Compartimos pinturas y pinceles. Compartimos historias de origen y llegada. Compartimos historias familiares y experiencias de confinamiento. Este no es un solo lienzo, sino la pintura de todos nosotros”, dijo Khan, subrayando el carácter profundamente colaborativo del mural.

Mural “Migrating Lives” exhibido en el edificio McNeil de la Universidad de Pensilvania (U Penn). (Foto: Montserrat Mandri Fernández)

El evento también sirvió para reconocer el trabajo realizado detrás del proyecto. Khan expresó su agradecimiento a colegas como Catherine Bartch, directora asociada del Center for Latin American and Latinx Studies (CLALS) de la Universidad de Pensilvania; Anabel Estrada, M.Sc., coordinadora administrativa del Asian American Studies Program (ASAM); Shira Walinsky, pintora, grabadora y muralista, y colaboradora de KCAP; Obed Arango, fundador y director ejecutivo del Centro de Cultura, Arte, Trabajo y Educación (CCATE); Naw Doh, director ejecutivo de KCAP; así como a las y los artistas participantes, a Brian Karl por la documentación fotográfica, a los miembros de la asociación comunitaria, a los estudiantes del programa de trabajo-estudio de CCATE y a las juntas asesoras de pregrado. Su gratitud se extendió a todas las personas que se desplazaron a las distintas sedes y, de manera especial, al Programa Sachs para la Innovación en las Artes (The Sachs Program for Arts Innovation), cuyo apoyo fue fundamental para hacer realidad Migrating Lives.

El mural permanecerá como un recordatorio visible de que las historias migratorias no solo hablan de movimiento, sino también de encuentro. En sus colores y trazos conviven múltiples voces que, juntas, narran una misma verdad: la comunidad se construye cuando las historias se comparten.

La Cumbre y Convención de la NPRA 2026 ayudó a una visión unificada para Puerto Rico

La congresista Nydia Velázquez (centro) junto a Nilda Ruíz (derecha) y el excongresista Luis Gutiérrez (izquierda) durante la gala de premiación de la Cumbre y Convención 2026 de la NPRA en Lancaster, Pensilvania. (Foto: Benjamín Figueroa Medina)

Lancaster, PA — La Cumbre y Convención de la Agenda Nacional Puertorriqueña (NPRA), celebrada en Lancaster del 23 al 25 de abril, 2026 en Pensilvania, reunió a líderes, profesionales y voces comunitarias puertorriqueñas de la diáspora, en un encuentro enfocado en la unidad, la estrategia y la acción en favor de Puerto Rico.

El evento comenzó con el registro, reuniones de liderazgo y una recepción de bienvenida que estableció un tono colaborativo y con propósito. Desde el inicio, la cumbre destacó la importancia de las alianzas, los objetivos compartidos y la acción colectiva intencional, yendo más allá del simple intercambio de contactos.

El excongresista Luis Gutiérrez (izquierda), el alcalde de Lancaster, Jaime Arroyo (centro), y la congresista Nydia Velázquez (derecha). (Foto: Benjamín Figueroa Medina)

El 24 de abril constituyó el eje central de la cumbre, con paneles educativos y conversaciones sobre liderazgo, educación, desarrollo económico y participación cívica. Los temas incluyeron estudios puertorriqueños, desarrollo laboral, acceso al capital y el voto boricua, todos anclados en experiencias reales de las comunidades. También se abordaron asuntos como el desarrollo de distritos culturales, la participación política y la inversión comunitaria. La energía fue constante, con participantes activamente involucrados, cuestionando ideas, compartiendo perspectivas y forjando conexiones que trascenderán el evento.

Ángel Ortiz (en el podio), junto a Luz Colón, la exconcejala Maria Quiñones-Sánchez y Roberto Lugo, durante el homenaje sorpresa a Ángel Ortiz. (Foto: Benjamín Figueroa Medina)

Uno de los momentos más emotivos y significativos de la conferencia fue el homenaje a Ángel Ortiz, que dejó una profunda impresión entre los asistentes.

La congresista Nydia Velázquez en la Gala de Premios de la Agenda Nacional Puertorriqueña, tras recibir el inaugural Premio Antonia Pantoja y compartir un poderoso mensaje sobre liderazgo, responsabilidad y comunidad. (Foto: Benjamin Figueroa Medina)

Esa noche, la Gala de Premiación dio paso a un ambiente más íntimo y cultural, celebrando la identidad puertorriqueña a través de la música, el diálogo y el orgullo colectivo. Uno de los momentos más destacados del fin de semana fue el reconocimiento a la congresista Nydia Velázquez, cuya presencia reflejó fortaleza, liderazgo y un compromiso inquebrantable con Puerto Rico y su diáspora.

El sábado se centró nuevamente en la estructura y gobernanza de la organización, con sesiones dedicadas a la planificación estratégica, el proceso electoral, oportunidades financieras y la alineación de los capítulos.

El reverendo Luis Cortés Jr. (izquierda) y el reverendo Gabriel Salguero (derecha). (Foto: Benjamín Figueroa Medina)

La reunión formal de la convención abordó informes clave, promovió discusiones importantes y avanzó decisiones de liderazgo que marcarán la siguiente etapa de la organización.

La presidenta de NPRA, Nilda Ruíz (izquierda); el CEO de BroPak, Benjamín Figueroa Medina (centro izquierda); la presidenta y CEO de la Greater Hispanic Chamber of Philadelphia, Jennifer Rodriguez (centro derecha); y Eric Diaz, fundador de LareDiaz Law y segundo vicepresidente de NPRA, capítulo de Nueva York. (Photo: Benjamín Figueroa Medina)

Un resultado clave de la convención fue la reelección de la junta directiva actual para un nuevo término, lo que refuerza la continuidad del liderazgo y la estabilidad organizacional. La junta reelecta está compuesta por la presidenta Nilda Ruíz; los vicepresidentes Jimmy Torres-Vélez y Joseph “Joe” Rodriguez; la tesorera Mayra I. Negrón-Roche; la secretaria Ivis García; la subsecretaria Luz B. Colón; y el director de Relaciones Públicas y Comunicaciones José Luis Rodríguez.

En conjunto, la cumbre logró unir a una diáspora diversa, fortalecer relaciones, impulsar diálogos significativos y establecer una base clara para la colaboración continua—por Puerto Rico.

Para más información, visite la Agenda Nacional Puertorriqueña o escriba a npracomms@gmail.com.

The 2026 NPRA Summit & Convention helped advance a unified vision for Puerto Rico

La congresista Nydia Velázquez en la Gala de Premios de la Agenda Nacional Puertorriqueña, tras recibir el inaugural Premio Antonia Pantoja y compartir un poderoso mensaje sobre liderazgo, responsabilidad y comunidad. (Foto: Agenda Nacional Puertorriqueña)

Lancaster, PA — The National Puerto Rican Agenda (NPRA) Summit and Convention held in Lancaster, Pennsylvania, from April 23–25, 2026, brought together Puerto Rican leaders, professionals, and community voices from across the diaspora, focused on unity, strategy, and action for Puerto Rico.

The event opened with registration, leadership meetings, and a Welcome Reception that set a collaborative, purpose-driven tone. From the outset, the summit emphasized alignment, shared goals, and intentional collective action—moving beyond surface-level networking to meaningful engagement.

La congresista Nydia Velázquez (centro) junto a Nilda Ruíz (derecha) y el excongresista Luis Gutiérrez (izquierda) durante la gala de premiación de la Cumbre y Convención 2026 de la NPRA en Lancaster, Pensilvania. (Foto: Benjamín Figueroa Medina)

Friday marked the core of the summit, featuring educational panels and discussions centered on leadership, education, economic development, and civic engagement. Topics ranged from Puerto Rican studies and workforce development to access to capital and the Boricua vote, all grounded in lived community experience. Discussions also explored cultural district development, political participation, and community investment. Attendees were actively engaged—challenging ideas, exchanging perspectives, and building connections intended to last beyond the event.

Ángel Ortiz (on podium), backstage Luz Colón, former Councilmember Maria Quiñones-Sánchez, and Roberto Lugo during the surprise tribute to Ángel Ortiz.(Photo: Benjamín Figueroa Medina)

A tribute to Ángel Ortiz stood out as one of the most powerful and emotional moments of the conference, resonating deeply throughout the room.

That evening, the Awards Gala shifted the focus toward a more personal and cultural celebration, honoring Puerto Rican identity through music, conversation, and shared pride. A highlight of the weekend was the recognition of Congresswoman Nydia Velázquez, whose presence reflected decades of leadership, strength, and unwavering commitment to Puerto Rico and the diaspora.

Reverend Luis Cortés Jr. (left) and Rev. Gabriel Salguero (right).(Photo: Benjamín Figueroa Medina)

Saturday refocused attention on organizational structure and governance, with sessions on strategic planning, voting, financial opportunities, and chapter alignment. The convention meeting addressed key reports, facilitated important discussions, and advanced leadership decisions that will guide the organization’s next phase.

A major outcome of the convention was the re-election of the current NPRA board for another term, reinforcing leadership continuity and organizational stability. The re-elected board includes President Nilda Ruíz; Vice Presidents Jimmy Torres-Vélez and Joseph “Joe” Rodriguez; Treasurer Mayra I. Negrón-Roche; Secretary Ivis García; Deputy Secretary Luz B. Colón; and Public Relations and Communications Officer José Luis Rodríguez.

Overall, the summit successfully united a diverse diaspora, strengthened relationships, fostered meaningful dialogue, and laid a strong foundation for continued collaboration—for Puerto Rico. For more information, visit the National Puerto Rican Agenda or contact npracomms@gmail.com.

NPRA President Nilda Ruíz (left), BroPak CEO Benjamín Figueroa Medina (middle-left), Greater Hispanic Chamber of Philadelphia President / CEO Jennifer Rodriguez (middle-right), Eric Diaz, LareDiaz Law Founder / NPRA 2nd Vice President of the New York Chapter.

“Migrating Lives,” a collaborative community mural

From left to right: Anabel Estrada, Shira Walinsky, Fariha Khan, Obed Arango, and Catherine Bartch. (Photo: Montserrat Mandri Fernández)

KCAP, CCATE, and Penn celebrate community through a participatory mural that brings together history, community, and future

Philadelphia, PA — On April 24th, the McNeil Building at the University of Pennsylvania (UPenn) filled with voices, color, and shared memories during the unveiling of Migrating Lives, a collective mural that honors the migration journeys of diverse communities across the greater Philadelphia area. More than the conclusion of a project, the event felt like an intimate gathering—one where art created space for people to recognize themselves in one another’s stories.

The project was born with three clear goals: to create art rooted in the history and culture of local communities, to explore contemporary migration practices, and to strengthen partnerships between university students and neighboring communities. Over the course of six sessions held in Norristown and West and South Philadelphia, participants from different backgrounds came together to reflect on key words that define life today: home, displacement, identity, and resilience. From those conversations emerged individual pieces that, when assembled, formed the mural now prominently displayed in the McNeil Building.

Unveiling of the mural with members of the community who participated in its creation. (Photo: Montserrat Mandri Fernández)

During the ceremony, Fariha I. Khan, co-director of the Asian American Studies Program (ASAM), shared the vision that sparked the initiative. “We wanted a project that connected communities through migration, stories, culture, food, and, of course, art—but also one that linked immigrant communities across Philadelphia, transcending ethnic and geographic boundaries,” she said.

Khan noted that in a city as diverse as Philadelphia, immigrant communities often exist in isolation from one another—separated by physical distance or by the absence of shared spaces. Migrating Lives sought to break down those barriers. “This project reclaimed a narrative about immigration that is triumphant and joyful, while bringing together communities that otherwise may never have had the opportunity to meet, create art, or share a broader sense of interconnected community,” she explained.

“Migrating Lives” mural on display at the McNeil Building, University of Pennsylvania (UPenn). (Photo: Montserrat Mandri Fernández)

The creative sessions became exercises in collective memory. “We shared paint and brushes. We shared stories of origin and arrival. We shared family histories and experiences of confinement. This is not a single canvas, but the painting of all of us,” Khan said, emphasizing the mural’s deeply collaborative nature.

The event also served as a moment to recognize the work behind the scenes. Khan expressed gratitude to colleagues including Catherine Bartch, Associate Director of the Center for Latin American and Latinx Studies (CLALS) at the University of Pennsylvania; Anabel Estrada, M.Sc., Administrative Coordinator of the Asian American Studies Program (ASAM); Shira Walinsky, painter, printmaker, and muralist and KCAP collaborator; Obed Arango, Founder and Executive Director of the Centro de Cultura, Arte, Trabajo y Educación (CCATE); Naw Doh, Executive Director of KCAP; the participating artists; Brian Karl for photographic documentation; members of the community association; CCATE work-study students; and undergraduate advisory boards. She also thanked everyone who traveled to the various project sites and especially acknowledged The Sachs Program for Arts Innovation, whose support was essential in bringing Migrating Lives to life.

Now, the mural stands as a visible reminder that migration stories are not only about movement, but also about encounter. Within its colors and lines live multiple voices that together tell a shared truth: community is built when stories are shared.

La guerra que no se puede ganar

Uriel Rendón es columnista y motivador social, enfocado en la comunidad, la solidaridad y el crecimiento colectivo.

Hay una guerra ocurriendo en este mismo momento, pero no es la que ves en las noticias. Es la guerra de las palabras, la guerra de las creencias, la guerra por tener la razón. Una guerra que todos vivimos a diario, nos demos cuenta o no. Y la verdad es sencilla: esta es una guerra que no se puede ganar.

Dondequiera que mires, la gente está discutiendo. En las redes sociales, en la mesa al cenar, en los chats de grupo, en WhatsApp; incluso las conversaciones más simples se convierten en algo más grande. Ya no se trata de dialogar, sino de debatir. Es el “yo necesito tener la razón”. Nadie está escuchando realmente; todos esperan su turno para responder. Y poco a poco, esa tensión constante empieza a desgastarnos.

Nos sentimos más divididos que nunca. Amigos que antes reían juntos ahora evitan ciertos temas. Compañeros de trabajo esquivan conversaciones “políticas”. Familiares guardan silencio solo para “mantener la paz”, o peor aún, dejan de hablarse por completo. Hubo un tiempo en que podíamos sentarnos a la misma mesa, compartir una comida, no estar de acuerdo y seguir bien. Hoy, una simple diferencia de opinión se siente personal, como si se hubiera cruzado una línea.

Por eso la llamo la guerra que no se puede ganar. Porque no importa qué tan sólido sea tu argumento, cuántos datos presentes o cuánta pasión pongas en ello, el cambio real no ocurre en momentos de enojo. Me recuerda a las etapas del duelo. Primero viene la incredulidad: ¿cómo pueden pensar así? Luego la frustración, incluso la ira. Después intentas explicarlo mejor, esperando que algo haga clic. Y finalmente, llegas a la aceptación.

La aceptación de que no vas a cambiar a todo el mundo. Y nunca fue tu responsabilidad hacerlo.

Tal vez, en lugar de pelear cada batalla, deberíamos enfocarnos en lo que sí podemos proteger y cultivar: nuestros hogares, nuestros vecindarios, nuestra comunidad, nuestra gente. Porque mientras el mundo discute, nuestros hijos están observando. Están aprendiendo de nosotros cómo hablar, cómo disentir y cómo tratar a alguien que piensa diferente. ¿Qué les estamos enseñando? ¿Que el amor depende de estar de acuerdo? ¿Que el respeto es opcional?

¿O les estamos mostrando que la familia es lo primero?

Hay una diferencia entre el mundo exterior y el espacio que creamos en casa y en nuestras comunidades. El mundo puede ser ruidoso, caótico y cruel. Pero nuestros hogares deben ser diferentes. Deben ser lugares seguros, incluso cuando hay desacuerdos. Espacios donde la conversación no se convierta en conflicto. Lugares donde recordemos que, antes de las opiniones y las etiquetas, estamos conectados como seres humanos.

Se necesita fuerza para mantener la calma cuando las emociones se intensifican. Se necesita disciplina para escuchar cuando no estás de acuerdo. Se necesita madurez y empatía para decir: “Vemos esto de manera diferente, pero aun así te respeto”. Eso no es perder. Eso es elegir la paz.

Porque al final del día, ganar una discusión y perder una relación no es una victoria. Tal vez el objetivo no sea ganar, al menos por ahora. Tal vez el objetivo sea proteger lo que más importa. Quizás algún día el mundo vuelva a la “normalidad”. Pero mientras tanto, podemos proteger a nuestra familia, a nuestra gente y nuestra paz.

Y esa… es una lucha que vale la pena elegir.

En Taller, la herencia se convierte en una cuestión de libertad

Las artistas Hagudeza Rullán-Fantauzzi y Miranda Lopez posan durante la recepción de apertura de Mi Isla y Yo y Para Mi Niña en Taller Puertorriqueño en Filadelfia el 24 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

A través de Mi Isla y Yo y Para Mi Niña, dos artistas puertorriqueñas exploran la identidad y los sueños que se transmiten entre generaciones.

Filadelfia, PA – El viernes 24 de abril se inauguró Mi Isla y Yo, una exhibición de Hagudeza Rullán-Fantauzzi, junto a Para Mi Niña de Miranda Lopez. Ambas obras forman parte de Radical Americana, una iniciativa a nivel ciudad enmarcada en la conmemoración del 250 Aniversario de Estados Unidos.

La iniciativa reúne a artistas y organizaciones culturales de Filadelfia para reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro del país a través del arte, la historia, el diálogo cívico y la memoria cultural. En Taller Puertorriqueño, esa pregunta nacional adquirió una dimensión profundamente personal.

Las exhibiciones invitaron al público a reflexionar sobre cómo se forma la identidad a través de la tierra, la familia, el cuerpo, la comunidad y las historias heredadas. Para Hagudeza, Mi Isla y Yo reúne un cuerpo de trabajo en constante evolución.

Para Mi Niña de Miranda Lopez refleja los sueños de niñas negras y morenas y de las mujeres que las precedieron. (Foto: Taíno Studios)

“Cuando mi familia llegó por primera vez a Filadelfia, fui a la escuela primaria Julia de Burgos, justo aquí arriba”, dijo durante la recepción. “Así que, para mí, es realmente un regreso a casa y algo muy especial poder presentar esta exhibición específicamente aquí”.

Nacida en Ponce, Puerto Rico, y criada en Filadelfia, es una artista afroboricua trans cuya práctica interdisciplinaria abarca el movimiento, el cine, la escultura, la instalación y la abstracción. Describe Mi Isla y Yo como una exploración de la liberación y la autonomía “desde la perspectiva de une niñe nacide Trans en Borínquen”, conectando el cuerpo y la isla como dos espacios moldeados por el control, la resistencia y la supervivencia.

Una visitante observa En las Manos de América, de Hagudeza Rullán-Fantauzzi, en exhibición en Taller Puertorriqueño en Filadelfia el 24 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

Otras obras de Mi Isla y Yo amplían esa conversación. En El Castigo de Dios, un cortometraje donde reflexiona sobre sus experiencias mientras critica el capitalismo, el imperialismo, el racismo y la transfobia mediante imágenes religiosas y el movimiento. La obra fue creada antes del inicio de su transición médica hacia la feminidad, marcando un momento significativo en su recorrido personal y artístico.

En Con Lágrimas de Coraje, un video en bucle que muestra a la artista vestida de blanco con un machete es proyectado sobre el contorno recortado de la isla de Puerto Rico. La obra convierte la isla en una superficie donde se contienen la memoria y la lucha.

Otra pieza, En las Manos de América, utiliza cuentas para hacer referencia a un retrato de la serie La Guerrera. La obra incorpora colores que evocan el tono de la piel y la tierra de Puerto Rico, continuando la atención de la exhibición sobre cómo la identidad se forma tanto a través del cuerpo como del lugar.

En conjunto, las obras muestran cómo la herencia puede manifestarse de múltiples formas: en una bandera, en el movimiento, en el cuerpo, en la memoria religiosa y en la propia tierra.

De esta manera, Mi Isla y Yo invita al público a ver la historia no como algo distante, sino como algo que sigue dando forma a las comunidades. Interroga qué ocurre cuando a las personas se les dice que su bandera, su cuerpo, su idioma o su forma de ser es “demasiado”. Y también qué se vuelve posible cuando esas mismas personas deciden vivir visiblemente de todos modos.

La Guerrera, de Hagudeza Rullán-Fantauzzi, hace referencia a la bandera puertorriqueña como símbolo en Taller Puertorriqueño en Filadelfia el 24 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

Al otro lado de la galería, Para Mi Niña de Miranda ofrecía otra visión de la libertad, anclada en la niñez femenina, el orgullo familiar y las mujeres que hacen posible soñar.

“Nos preguntaron qué significaban para nosotras los 250 años de Estados Unidos”, comentó. “Cuando llegamos al fondo del asunto, por supuesto que iba a incluir a Puerto Rico de alguna manera”.

Su obra refleja los sueños pasados, presentes y futuros de niñas negras y morenas. Se centra en tres niñas que juegan a disfrazarse como sus madres, tías, abuelas y matriarcas que trabajaron durante la era de la Feria Mundial. Vestidas con colores vibrantes, flores, estampados y vestidos inspirados en la cultura puertorriqueña y el espíritu de la plena, las niñas reflejan la fuerza y el orgullo de las mujeres que las precedieron.

A través de la fibra, la artista explora la memoria, el trabajo, el proceso y la transformación del material. Su obra utiliza prácticas textiles para cuestionar el lugar de la artesanía dentro del arte contemporáneo, al tiempo que honra el conocimiento colectivo transmitido mediante el trabajo doméstico y la creación compartida.

Visitantes observan Con Lágrimas de Coraje, un video en bucle proyectado sobre el contorno de Puerto Rico, en Taller Puertorriqueño en Filadelfia el 24 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)

Miranda explicó que la obra se inspiró en parte en una fotografía real vinculada al Pabellón de la Mujer en Belmont Plateau durante la época de la Feria Mundial.

“Las dos niñas pequeñas están observando a su mamá mientras ella lo planifica todo para ellas”, dijo Lopez. “Cuando somos niñas, seguimos soñando, y eso es lo que representa para mí”.

Ese sentido de soñar es central en la obra. Para Mi Niña honra la manera en que las mujeres mayores abren camino para que las generaciones más jóvenes imaginen más para sí mismas. La niña más pequeña de la pieza construye el Pabellón de la Mujer con bloques, simbolizando los cimientos y la posibilidad.

Su obra también habla del papel de la herencia dentro del hogar. El orgullo que una familia porta, los símbolos que protege, la música que escucha, la fe que practica y las historias que repite se convierten en parte de cómo las niñas y los niños llegan a entender quiénes son.

“Con padres que son puertorriqueños de corazón y que llevan la cruz en el cuello todos los días, es sumamente importante mantener viva la fe y la esperanza”, aseveró.

Visitantes en la exhibición Mi Isla y Yo de Hagudeza Rullán-Fantauzzi durante su recepción de apertura en Taller Puertorriqueño en Filadelfia el 24 de abril de 2026. (Foto: Taíno Studios)
 

Vistas en conjunto, Mi Isla y Yo y Para Mi Niña amplían el significado de la libertad más allá de un aniversario nacional. La libertad se convierte en la capacidad de nombrarse a sí mismo, de recordar de dónde se viene, de honrar a quienes nos formaron y de imaginar algo distinto para quienes vienen después.

Ambas artistas anclan su obra en la identidad puertorriqueña, pero ninguna trata la herencia como algo fijo en el pasado. Por el contrario, la herencia se vuelve activa. Se convierte en una fuerza viva que da forma a cómo las personas se mueven por el mundo, cómo resisten el borrado y cómo sueñan.

Para Rullán-Fantauzzi, ese sueño está ligado a la soberanía, la autonomía corporal y el derecho a existir sin ser controlade. Para Lopez, está ligado a niñas que observan a las mujeres antes que ellas construir algo, y luego aprenden que también pueden liderar y llevar la cultura hacia adelante.

En un año en el que el país se prepara para celebrar 250 años de independencia, estas exhibiciones plantean una pregunta más personal y compleja: ¿qué significa la libertad para comunidades cuyas historias incluyen la represión y la resistencia?

En Taller, la respuesta no es sencilla. Vive en el cuerpo, en la bandera, en la tela, en el juego infantil, en la fe y en los recuerdos que se transmiten de una generación a otra. Juntas recuerdan al público que la liberación es algo que las personas continúan soñando y creando.

At Taller, heritage becomes a question of freedom

Visitors watch Con Lágrimas de Coraje, a looping video projected onto a cutout of Puerto Rico, at Taller Puertorriqueño in Philadelphia on April 24, 2026. (Photo: Taíno Studios)

Through Mi Isla y Yo and Para Mi Niña, two Puerto Rican artists explore identity and the dreams passed across generations.

Philadelphia, PA On Friday, April 24, Mi Isla y Yo, an exhibition by Hagudeza Rullán-Fantauzzi, opened alongside Miranda Lopez’s Para Mi Niña. Both works are included in Radical Americana, a citywide initiative in connection with the United States’ 250th anniversary.

The initiative brings together Philadelphia artists and cultural institutions to reflect on the country’s past, present, and future through art, history, civic dialogue, and cultural memory. At Taller Puertorriqueño, that national question took on a deeply personal shape.

The exhibitions invited viewers to consider how identity is formed through land, family, body, community, and the stories people inherit. For Rullán-Fantauzzi, Mi Isla y Yo brought together an evolving body of work.

Miranda Lopez’s Para Mi Niña reflects the dreams of Black and Brown girls and the women who came before them. (Photo: Taíno Studios)

“When my family first came to Philly, I went to Julia de Burgos Elementary right up the street,” Rullán-Fantauzzi said during the reception. “So, for me, it’s really a homecoming and really special to have this specific show here.”

Born in Ponce, Puerto Rico, and raised in Philadelphia, Rullán-Fantauzzi is an Afro-Boricua trans woman artist whose interdisciplinary practice spans movement, film, sculpture, installation, and abstraction. She describes Mi Isla y Yo as an exploration of liberation and autonomy “from the perspective of a kid born Trans in Borínquen,” connecting the body and the island as two sites shaped by control, resistance, and survival.

A visitor views En las Manos de América, by Hagudeza Rullán-Fantauzzi on display at Taller Puertorriqueño in Philadelphia on April 24, 2026. (Photo: Taíno Studios)

Other works in Mi Isla y Yo expanded that conversation. In El Castigo de Dios, a short film, Rullán-Fantauzzi reflects on her experiences while critiquing capitalism, imperialism, racism, and transphobia through religious imagery and movement. The work was created before the beginning of her medical transition into womanhood, marking a significant moment in her personal and artistic journey.

In Con Lágrimas de Coraje, a looping video of the artist performing in a white dress with a machete is projected onto a cutout of the island of Puerto Rico. The work turned the island itself into a surface where memory and struggle are held.

Another work, En las Manos de América, uses beads to reference a portrait from the La Guerrera photographs. The piece incorporates colors that evoke skin tone and the land of Puerto Rico, continuing the exhibition’s attention to how identity is shaped through both the body and place.

Together, the works show how heritage can live in many forms: in a flag, in movement, in the body, in religious memory, and in the land itself.

In that way, Mi Isla y Yo asks viewers to look at history not as something distant, but as something that continues to shape communities. It asks what happens when people are told their flag, their body, their language, or their way of being is too much. It also asks what becomes possible when those same people choose to live visibly anyway.

Hagudeza Rullán-Fantauzzi’s La Guerrera references the Puerto Rican flag as a symbol at Taller Puertorriqueño in Philadelphia on April 24, 2026. (Photo: Taíno Studios)

Across the gallery, Lopez’s Para Mi Niña offered another vision of freedom, one rooted in girlhood, family pride, and the women who make dreaming possible.

“We were asked what America’s 250th meant to us,” Lopez said. “When it came down to it, of course, I was going to put Puerto Rico in it somehow.”

Her piece reflects the past, present, and future dreams of Black and Brown girls. It centers three young girls playing dress-up as their mothers, aunts, grandmothers, and matriarchs who worked during the World Trade Fair era. Wearing vibrant colors, flowers, prints, and dresses inspired by Puerto Rican culture and the spirit of Plena, the girls mirror the strength and pride of the women who came before them.

Through fiber, Lopez explores memory, labor, process, and material transformation. Her work uses textile practices to question where craft sits within contemporary art, while also honoring the communal knowledge carried through domestic work and shared making.

Lopez said the work was inspired in part by a real photograph connected to the Women’s Pavilion at Belmont Plateau during the World Trade Fair era.

“The two little girls are watching their mom as she plans the whole thing for them,” Lopez said. “As little girls, we just keep on dreaming, and that’s what it represents to me.”

That sense of dreaming is central to the work. Para Mi Niña honors the way older women clear a path for younger generations to imagine more for themselves. The youngest girl in the piece builds the Women’s Pavilion with blocks, symbolizing foundation and possibility.

Lopez’s work also speaks to the role of heritage inside the home. The pride a family carries, the symbols they protect, the music they play, the faith they hold, and the stories they repeat all become part of how children understand themselves.

Visitors at Hagudeza Rullán-Fantauzzi’s Mi Isla y Yo exhibition during its opening reception at Taller Puertorriqueño in Philadelphia on April 24, 2026. (Photo: Taíno Studios)

“With parents who are die-hard Puerto Ricans and wear the cross on their neck every day, it is super important to keep your faith and hope alive,” Lopez said.

Seen together, Mi Isla y Yo and Para Mi Niña expand the meaning of freedom beyond a national anniversary. Freedom becomes the ability to name yourself, to remember where you come from, to honor the people who shaped you, and to imagine something different for those who come next.

Both artists ground their work in Puerto Rican identity, but neither treats heritage as something frozen in the past. Instead, heritage becomes active. It becomes a living force that shapes how people move through the world, how they resist erasure, and how they dream.

For Rullán-Fantauzzi, that dream is tied to sovereignty, bodily autonomy, and the right to exist without being controlled. For Lopez, it is tied to children watching the women before them build something, then learning that they too can lead and carry culture forward.

In a year when the country is preparing to celebrate 250 years of independence, these exhibitions ask a more personal and complicated question: what does freedom mean for communities whose histories include suppression and resistance? At Taller, the answer is not simple. It lives in the body, in the flag, in fabric, in childhood play, in faith, and in the memories passed from one generation to another. Together, Rullán-Fantauzzi and Lopez remind viewers that liberation is something people continue to dream of and create.

Tyrese Maxey impulsa victoria 106-93 de los 76ers ante Celtics y habrá juego 7

Tyrese Maxey de los 76ers de Filadelfia salta para anotar frente a Neemias Queta de los Celtics de Boston en el juego 6 de la primera ronda de los playoffs el jueves 30 de abril del 2026. (AP Foto/Matt Slocum)

FILADELFIA (AP) — Tyrese Maxey anotó 30 puntos, y un Paul George renacido sumó 23 para que unos 76ers de Filadelfia, que perdieron dos veces en esta serie por 32 puntos, tuvieran su partido más completo de la temporada y forzaran un juego 7 en la primera ronda al vencer el jueves 106-93 a los Celtics de Boston.

El partido decisivo se juega el sábado en Boston.

Los Sixers, impulsados por el regreso anticipado de Joel Embiid tras una apendicectomía, se recuperaron de dos derrotas por paliza para ganar el Juego 5 en Boston y, con un esfuerzo a la vieja usanza de George, se mantuvieron con una ventaja cómoda en el Juego 6. Embiid aportó lo suyo en el Juego 6 con 19 puntos.

La jugada del partido —y quizá de la serie— llegó en el tercer cuarto, cuando Kelly Oubre Jr. bloqueó a Jaylen Brown, Maxey recogió el balón suelto y se lo dio a George en el contraataque, quien luego deslumbró con un pase por detrás de la espalda a VJ Edgecombe, que culminó con una volcada atronadora para poner el 69-54.

Los 76ers solo llegarán tan lejos como Embiid pueda llevarlos con su cuerpo de 7 pies propenso a las lesiones, pero Maxey es un All-Star de verdad. La exuberancia juvenil de Edgecombe lo convirtió en un favorito de la afición en Filadelfia y en finalista al premio de Novato del Año de la NBA.

George, a sus 35 años, a veces pasa desapercibido —especialmente en temporada por una suspensión de 25 partidos tras no superar una prueba antidopaje— y ha cedido protagonismo a los otros tres Sixers cuando ha sido necesario, pero aún puede mostrar esa versión All-Star.

George firmó con los Sixers como agente libre por cuatro años y 212 millones de dólares en el verano de 2025, y se esperaba que, junto a Embiid, formara un dúo 1-2 con aspiraciones al campeonato. En cambio, George se vio frenado por lesiones, asuntos personales y la suspensión, lo que hizo que, en ocasiones, los aficionados y el ataque lo olvidaran.

No contra Boston. Fue la clave del partido de la temporada para Filadelfia, una sorpresa, dado cómo los Celtics los enfrentaron en sus tres victorias de esta serie. Los Celtics nunca estuvieron al frente en el Juego 6.

Se espera resistencia tras la aprobación de Junta de Educación de Filadelfia del cierre de 17 escuelas en medio de protestas y rechazo del Concejo Municipal

En una votación marcada por la tensión y la oposición pública, la Junta de Educación del Distrito Escolar de Filadelfia aprobó el cierre de 17 escuelas públicas, como parte de un plan de infraestructura a 10 años valorado en aproximadamente $3 mil millones. La decisión fue adoptada con una votación 6–3, tras un caótico encuentro que debió trasladarse a formato virtual luego de interrupciones y protestas dentro del recinto. (Foto ilustrativa Pexels)

En una votación cargada de tensión y marcada por una fuerte oposición comunitaria y política, la Junta de Educación del Distrito Escolar de Filadelfia aprobó el cierre de 17 escuelas públicas, como parte de un plan de infraestructura a 10 años estimado en cerca de $3 mil millones. La resolución fue adoptada con una votación de 6–3, tras una reunión que debió trasladarse a formato virtual luego de interrupciones y protestas dentro del recinto.

El plan, impulsado por el superintendente Tony Watlington, incluye, además, la modernización de 169 planteles, la colocalización de seis escuelas y la redistribución de estudiantes. Funcionarios del distrito argumentan que las medidas son necesarias para enfrentar déficits estructurales, edificios subutilizados y condiciones inadecuadas en muchas escuelas.

Fuertes reacciones del Concejo y la comunidad

La decisión generó una ola inmediata de rechazo entre padres, estudiantes, docentes y funcionarios electos. Durante la reunión, varios miembros del Concejo Municipal de Filadelfia interrumpieron el proceso para exigir que se escucharan las voces de las comunidades afectadas y solicitar un aplazamiento de la votación.

Entre ellos, la concejala Quetcy Lozada, representante del Distrito 7 y miembro del Comité de Educación del Concejo, expresó su preocupación por la forma en que se gestionó el proceso y por el impacto que tendrá en los vecindarios vulnerables. Antes de la votación, Lozada solicitó públicamente que la Junta pospusiera la decisión como gesto de buena fe y para permitir un diálogo más profundo con las comunidades.

“La administración, el cuerpo legislativo y el distrito escolar se ven como si estuvieran luchando entre sí”, advirtió Lozada durante una audiencia previa, al señalar que la falta de coordinación y comunicación deteriora la confianza pública y dificulta alcanzar soluciones compartidas.

La concejala subrayó que muchas de las escuelas incluidas en la lista de cierres funcionan como anclas comunitarias, ofreciendo no solo educación, sino también alimentos, apoyo a familias y espacios seguros para niños y jóvenes. En vecindarios como Kensington, que forman parte de su distrito, Lozada ha insistido en que las escuelas “no son solo edificios, sino parte de una familia y un refugio para la comunidad”.

Amenazas legales y próximos pasos

Tras la aprobación del plan, Lozada se sumó a una mayoría del Concejo Municipal que manifestó su firme oposición y dejó abiertas la posibilidad de acciones legales, de una mayor supervisión presupuestaria y de resistencia institucional. Otros concejales también advirtieron que podrían bloquear futuras nominaciones de miembros de la Junta o presentar demandas para frenar el plan.

El Sindicato de Maestros de Filadelfia (PFT) calificó la decisión de imprudente y alertó de que el cierre de escuelas puede convertir sectores de la ciudad en “desiertos educativos”, con consecuencias sociales y económicas a largo plazo.Por su parte, el Distrito Escolar indicó que desarrollará planes de transición y reubicación para los estudiantes afectados y continuará el diálogo con las comunidades, aunque los líderes comunitarios insisten en que la aprobación del plan sin un consenso amplio ha profundizado la desconfianza.

La votación marca un punto de inflexión en la relación entre el Distrito Escolar y el gobierno municipal, y deja claro que la controversia por el cierre de escuelas en Filadelfia está lejos de terminar.