La candidata demócrata a la presidencia, la vicepresidenta Kamala Harris habla durante un evento de campaña, el miércoles 30 de octubre de 2024, en Raleigh, Carolina del Norte. (Foto: AP/Allison Joyce)
La vicepresidenta estadounidense Kamala Harris llamó el miércoles a los estadounidenses a “dejar de acusarse los unos a los otros” mientras intentaba superar los comentarios realizados por el presidente Joe Biden sobre los seguidores de Donald Trump y la “basura”.
“Sabemos que tenemos una oportunidad en estas elecciones para pasar página de una década de Donald Trump, quien ha intentado mantenernos divididos y temerosos unos de otros”, dijo la candidata demócrata sobre su rival republicano.
Harris hizo su propuesta en Raleigh, Carolina del Norte, en el primero de tres eventos de campaña a los que tenía previsto asistir el miércoles. También se dirigía a Harrisburg, Pensilvania, y a Madison, Wisconsin, como parte de una ofensiva en los estados clave en la última semana antes del día de las elecciones.
La vicepresidenta enfatizó la unidad y el terreno común, expandiendo su discurso clave del martes en Washington, donde presentó lo que su equipo llamó el “argumento de cierre” de su campaña.
“No estoy buscando ganar puntos políticos”, dijo la vicepresidenta. “Estoy buscando hacer avances”.
Liz Kazal, de 35 años, dijo que estaba “cautelosamente optimista” sobre la elección mientras esperaba que Harris subiera al escenario. Ha intentado ser voluntaria para la campaña cada semana, incluyendo hacer llamadas telefónicas, tocar puertas con su hija pequeña y recaudar fondos para la candidatura de Harris.
“Esperas lo mejor y planeas para lo peor”, dijo Kazal.
Harris fue presentada en el evento por un exvotante republicano que anteriormente apoyó a Trump, otro ejemplo del esfuerzo de su campaña para dar la bienvenida a conservadores desencantados que están inseguros de reelegir al expresidente.
Fue un mensaje que Biden amenazó con socavar el martes, al mismo tiempo que Harris hablaba cerca de la Casa Blanca, cuando participó en una llamada de campaña organizada por el grupo de defensa hispana Voto Latino.
Biden aprovechó la oportunidad para criticar el reciente mitin de Trump en el Madison Square Garden de Nueva York, donde un comediante describió a Puerto Rico como una “isla de basura flotante”.
“La única basura que veo flotando ahí fuera son sus seguidores. Su demonización de los latinos es inconcebible y es antiestadounidense”, dijo Biden. “Es totalmente contrario a todo lo que hemos hecho, a todo lo que hemos sido”.
Biden y la Casa Blanca se apresuraron a explicar que el presidente estaba hablando de la retórica en el escenario, no de los seguidores de Trump en sí. No respondió preguntas sobre sus comentarios el miércoles durante una reunión en la Oficina Oval con el presidente de Chipre, pero la secretaria de Prensa Karine Jean-Pierre dijo que Biden “no considera a los seguidores de Trump ni a nadie que apoye a Trump como basura”.
Harris dijo a los periodistas antes de abordar el avión vicepresidencial para su vuelo a Raleigh que no está de acuerdo “con ninguna crítica a las personas basada en por quién votan”.
“Representaré a todos los estadounidenses, incluidos aquellos que no voten por mí”, afirmó.
Sus palabras fueron un intento de atenuar la controversia sobre los comentarios de Biden y poner cierta distancia entre ella y el presidente, algo con lo que ha luchado en el pasado.
Los republicanos han aprovechado los comentarios de Biden, afirmando que eran similares a los realizados por Hillary Clinton en 2016, cuando la entonces candidata demócrata a la presidencia dijo que la mitad de los seguidores de Trump pertenecían a un “cesto de deplorables”.
“Sabemos lo que ellos creen. Porque miren cómo los han tratado”, dijo Trump en su mitin en Rocky Mount, Carolina del Norte. “Los han tratado como basura. La verdad es que han tratado a todo nuestro país como basura”.
«Sin duda, mis seguidores son de mucha mayor calidad» que los de Biden, afirmó Trump.
Al atacar a Biden, y por extensión a Harris, los republicanos están pasando por alto la propia historia de Trump de insultos y retórica demonizadora, como llamar a Estados Unidos “un basurero para el mundo” o describir a los opositores políticos como “el enemigo dentro” del país. Trump también ha descrito a Harris como una “persona estúpida” y “muy perezosa” y ha cuestionado si consume drogas.
Trump también ha rechazado las solicitudes de disculparse por el comentario sobre Puerto Rico en su mitin. Reconoció que “alguien dijo cosas malas”, pero añadió que “no puede imaginar que sea un gran problema”.
El expresidente de Estados Unidos y candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, insistió este miércoles en rebatir las críticas del actual mandatario, Joe Biden, afirmando que sus seguidores son superiores a los del demócrata.
«Joe finalmente dijo lo que realmente piensa de nuestros seguidores. Los llamó basura. Y lo piensan aunque, sin lugar a dudas, mis seguidores son de mucha mayor calidad que los del corrupto Joe o la mentirosa Kamala», dijo en un mitin en Rocky Mount, en el estado clave de Carolina del Norte.
La polémica se desató este martes cuando Biden defendió a Puerto Rico después de que el humorista Tony Hinchcliffe la calificara como «isla flotante de basura» durante un gran mitin de Trump el fin de semana en el Madison Square Garden de Nueva York.
«Déjenme decirles algo. (…) La única basura que veo flotando por ahí son sus seguidores», dijo Biden, unas palabras sobre las que tanto la Casa Blanca como el propio mandatario intentaron aclarar después que iban dirigidas al comediante y no a los partidarios de Trump, pero que recibió críticas inmediatas desde el bando republicano.
«Los comentarios de Biden fueron el resultado directo de su decisión retratar a todos los que no les votan como malos o subhumanos. Os han tratado como basura. ¿Sabéis la verdad? Han tratado a todo nuestro país como basura, ya sea a propósito o no, porque son personas tremendamente incompetentes», dijo Trump este miércoles.
En caso de que la vicepresidenta y candidata demócrata, Kamala Harris, llegue al poder tras las elecciones del 5 de noviembre, Estados Unidos atravesará una depresión como la de 1929, añadió el magnate neoyorquino, que este miércoles redoblará sus esfuerzos electorales con un mitin en otro estado clave, Wisconsin.
Harris se desmarcó este miércoles de los comentarios de Biden en el primer encuentro que tuvo con la prensa: «Estoy totalmente en desacuerdo con cualquier crítica a las personas en función de a quién votan», expresó.
San Juan.– Películas ganadoras o nominadas en festivales como Cannes, Berlinale, San Sebastián o Locarno en 2023 o 2024 se exhibirán en el XV Festival de Cine Europeo de Puerto Rico (FCEPR) del 13 al 18 de noviembre próximos en las salas de Fine Arts Miramar (San Juan), se anunció este miércoles.
«Este año el Festival regresa con mucha fuerza. Presentamos lo mejor del cine europeo que se ha estrenado en 2024, desde el Festival de Berlín hasta el Festival de Cannes», resaltó en un comunicado el director artístico del festín, Álvaro Aponte Centeno.
«Continuamos con nuestra misión de ofrecerles a Puerto Rico una programación diferente donde la audiencia se pueda adentrar, a través de diversas películas, en la cultura e idiosincrasia de países europeos», agregó.
Entre esos destacados filmes que se presentarán en el festival sanjuanero, están ‘L’Histoire de Souleymane’, ganador del premio del jurado Un Certain Regard en el Festival de Cannes 2024; ‘Black Tea’, nominada a Mejor Película en la Berlinale 2024; ‘Dahomey’, ganadora del Oso de Oro en la Berlinale 2024, y ‘O’Corno’, ganadora de la Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián 2023.
También se exhibirán ‘Reinas’, ganadora del Premio del Público en el Festival de Cine Internacional de Locarno 2024, y ‘La Chimera’, nominada a la Palma de Oro en 2023 y ganadora de más de once premios internacionales.
Igualmente, el festín expondrá coproducciones internacionales como ‘El Ladrón de Perros’, realizado entre Bolivia, Chile, México, Ecuador, Francia e Italia por el cineasta chileno Vinko Tomicic Salinas, director invitado al festival.
Todos estos proyectos forman parte de las más de 25 películas europeas que se proyectarán en el festival, el cual incluye además la competencia anual de cortometrajes puertorriqueños, Cortadito 2024, y el festival de cine francés para jóvenes, Festinema Junior 2024.
El evento cinematográfico continúa este año con su línea editorial, inaugurada por Aponte Centeno en 2022, que busca resaltar, reconocer y visibilizar un cine de calidad internacional, de autores independientes que crean desde el compromiso, la innovación estética y desde otras miradas.
«Nuestro compromiso es con un cine que visibilice sectores marginados, ya sea a través de sus directores, sus actores o historias», afirmó Aponte Centeno.
Durante la inauguración del festival, prevista en la tarde del 13 de noviembre, el FCEPR homenajeará a cuatro figuras destacadas del cine puertorriqueño, reconociendo su trayectoria profesional y sus destacadas aportaciones en la industria cinematográfica local e internacional.
Los homenajeados son Blanca Silvia Eró y Jacobo Morales, además de la cineasta Gisela Rosario Ramos ‘Macha Colón’ y el director de fotografía Pedro Juan López.
De igual manera, la Alianza Francesa de Puerto Rico y varias empresas y casas productoras apoyaron este año a seis cineastas puertorriqueños en la producción de sus cortometrajes originales, los cuales se estrenarán el 14 de noviembre.
Los cineastas ganadores serán premiados en diferentes categorías, incluyendo Mejor Actriz, Mejor Guión, Mejor Dirección y Mejor Producción, entre muchos otros, en la Noche de Entrega de Premios que se celebrará en la Casa de España, en San Juan, el 21 de noviembre.
El Producto Interior Bruto de Estados Unidos creció el 0,7 % en el tercer trimestre de 2024, la misma cifra registrada en el segundo trimestre, según los datos de la Oficina de Estadísticas Económicas (BEA) publicados este miércoles, que confirman la solidez de la economía del país a falta de seis días para las elecciones.
Por su parte, según las primeras cifras estimadas del PIB, el ritmo anual de crecimiento entre julio y septiembre fue del 2,8 %, una ralentización respecto a la cifra registrada en el periodo previo, del 3 %.
La BEA señala que en este periodo hubo aumentos en el gasto del consumidor, las exportaciones y el gasto del gobierno federal, mientras que las importaciones, que son una resta en el cálculo del PIB, aumentaron.
Los datos alejan cualquier temor a una recesión y confirman la fortaleza de la economía estadounidense, cuando faltan solo seis días para las elecciones presidenciales del 5 de noviembre, que enfrentarán a la demócrata Kamala Harris con el republicano Donald Trump.
A través de un comunicado, el presidente, Joe Biden, afirmó que los datos del PIB demuestran lo que se ha avanzado desde que asumió el cargo.
«De la peor crisis económica desde la Gran Depresión a la economía más fuerte del mundo. Desde que asumí el cargo, la economía ha crecido un 12,6 %, hemos tenido el desempleo promedio más bajo en 50 años, se han creado casi 16 millones de empleos y los ingresos han aumentado 4.000 dólares más que la inflación», afirmó.
Pese a la ligera ralentización, el ritmo anual de crecimiento es mayor del que pronosticaban los economistas, un dato que se conoce cuando la Reserva Federal (Fed) ha iniciado su ciclo de bajadas de tipos de interés, que hoy se sitúan en el un rango del 4,75 % al 5 %.
Todo ello después de que la inflación se haya reducido (al 2,4 % en septiembre, último dato conocido) y el mercado laboral continúe sólido con 254.000 puestos de trabajo creados en septiembre.
La primera bajada de tipos se produjo a mediados de septiembre y la semana que viene, los días 6 y 7 de noviembre, los miembros del comité que decide sobre tipos de interés se reunirán para estimar si es apropiado bajarlos más.
Según los pronósticos, es probable que bajen 25 puntos básicos, una posibilidad que aumenta tras conocerse la estabilidad de la economía.
Analizando los datos del PIB en detalle, el aumento del gasto del consumidor reflejó aumentos tanto en bienes como en servicios. El aumento de los bienes fue liderado por otros bienes no duraderos (principalmente medicamentos recetados) y vehículos de motor y repuestos (principalmente camionetas livianas usadas), señaló la BEA.
El aumento del gasto de los consumidores en servicios fue liderado por la atención médica (principalmente servicios ambulatorios), así como los servicios de comida y alojamiento.
Dentro de las exportaciones, el aumento reflejó principalmente un aumento en los bienes (liderados por los bienes de capital, excluyendo los automotrices), mientras que dentro de las importaciones, el aumento reflejó principalmente un aumento en los bienes (liderados por los bienes de capital, excluyendo los automotrices).
El aumento en el gasto del gobierno federal reflejó principalmente un incremento en los gastos de consumo de defensa.
En comparación con el segundo trimestre, la desaceleración del ritmo anual del PIB en el tercer trimestre reflejó principalmente una caída en la inversión privada en inventarios y una mayor disminución en la inversión fija residencial.
Estos movimientos fueron parcialmente compensados por aceleraciones en las exportaciones, el gasto de los consumidores y el gasto del gobierno federal. Las importaciones, por su parte, se aceleraron.
El informe reveló además que el índice de precios del producto interno bruto aumentó un 1,8 % en el período julio-septiembre, por debajo del aumento del 2,5 % registrado en el trimestre anterior.
Mientras tanto, el índice de precios del gasto en consumo personal básico aumentó un 2,2 % trimestralmente, por debajo del crecimiento del 2,8 % registrado en el segundo trimestre, pero superando las previsiones de un aumento del 2,1 %.
Comunidad internacional respalda de forma unánime en ONU el fin del bloqueo de EE. UU. a Cuba. (Foto: EFE/OLGA FEDROVA)
Naciones Unidas.– La Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles, un año más y por mayoría aplastante (187 votos a favor, 2 en contra -EE. UU. e Israel- y 1 abstención -Moldavia-) una resolución sin efectos vinculantes contra las sanciones de Estados a Unidos a Cuba, que se prolongan ya 62 años y han supuesto un duro golpe a la economía de la isla.
«El presidente Joseph Biden, con sorprendente mimetismo, ha dejado intacto el régimen coercitivo de su predecesor (Donald Trump) y lo ha aplicado consciente de sus consecuencias devastadoras», afirmó el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla desde el estrado de Naciones Unidas justo antes de la votación.
La resolución titulada ‘Necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba’, y que se presenta con periodicidad anual, se reafirma en «la igualdad soberana de los Estados, la no intervención y no injerencia en asuntos internos, y la libertad de comercio y navegación internacionales».
En su discurso ante la asamblea general, Rodríguez Parrilla definió las sanciones contra Cuba como «medidas inhumanas» y «propias de una guerra económica extrema» con las que EE. UU. busca lanzar una advertencia a «toda nación que se atreva a defender con firmeza su soberanía y construir su propio futuro».
«Let Cuba live in peace», «dejad a Cuba vivir en paz», dijo el responsable de Exteriores cubano combinando inglés y español bajo la mirada impertérrita del único representante de la delegación estadounidense en la sala.
Por otra parte, si ayer las muestras de apoyo más contundentes a la causa cubana llegaron por parte de Rusia, de miembros del Movimiento de Países No Alineados o de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), hoy Irán fue quien se pronunció con mayor vehemencia contra EE. UU.
El bloqueo a Cuba «es una amenaza para el multilateralismo. Las sanciones son un método de conseguir objetivos nacionales mezquinos que amenazan la paz y seguridad internacional», aseveró el embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani.
Mismo apoyo de la comunidad internacional que en 2023
El margen de apoyo experimentado por Cuba en esta ocasión es idéntico al que obtuvo el curso pasado, pero con la abstención entonces de Ucrania.
La resolución ha estado acompañada este año por un informe muy crítico y detallado de la secretaría general de la ONU.
Ese reporte, que ha sido confeccionado durante todo este año, incluye respuestas contundentes contra el bloqueo de EE.UU. a Cuba por parte de más de 180 países y 35 instituciones internacionales, entre ellas Unicef, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo o la Organización Mundial de la Salud.
Washington decretó las primeras sanciones contra Cuba en 1959, al poco del triunfo de la revolución en la isla, pero el primer gran bloque de medidas llegó en 1962, bajo el presidente John F. Kennedy. Desde entonces se han ampliado e intensificado en varias ocasiones, como con la ley Helms-Burton (1996) o las 240 medidas de la administración Trump (2017-2021). El gobierno de Joe Biden prácticamente mantuvo las medidas de Trump.
Cuba sufre escasez de alimentos, medicinas y combustible; prolongados apagones diarios; inflación galopante; dolarización creciente; y deterioro de servicios estatales como la educación y la sanidad.
En su informe anual sobre lo que se denomina en Cuba bloqueo (y en EE. UU., embargo), La Habana estima que el coste de las sanciones entre marzo de 2023 y febrero de 2024 ascendió a 5.056,8 millones de dólares, aunque no detalla cómo elabora sus cálculos.
La campaña de la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, presentó este miércoles una canción en español a ritmo de cumbia para atraer a votantes latinos, que se emitirá en las radios de los estados clave hasta el día de las elecciones.
«A Kamala le voy, vota por ella y no votes por Donald Trump. (…) Kamala es buena gente, no caigas en la trampa, no votes por el trompas», reza la canción de 30 segundos, en un pegadizo ritmo de cumbia.
«La cumbia de 30 segundos les recuerda a los oyentes en español que voten por Kamala Harris y no cometan el error de votar por Donald Trump el 5 de noviembre», apuntó la campaña de la demócrata en un comunicado.
El anuncio se emitirá en las emisoras de radio en español hasta el próximo martes y es parte de la «histórica inversión» de 3 millones de dólares de la campaña de Harris en estaciones hispanas.
«Se basa en los esfuerzos de la campaña para involucrar y movilizar a los votantes latinos en este ciclo electoral», afirmó el comunicado.
En los próximos días, recuerda el texto, la campaña «seguirá desarrollando su compromiso con los votantes latinos en los estados clave».
Así, artistas latinos se unirán a Harris para actuar y hablar en los eventos «When We Vote We Win» (Cuando votamos, ganamos), entre ellos las populares bandas mexicanas Los Tigres Del Norte, que estarán en Phoenix, Arizona, y Maná en Las Vegas, Nevada.
La artista puertorriqueña Jennifer López también se unirá al mitin en Las Vegas para explicar su apoyo.
«Mientras que la vicepresidenta continúa animando a las comunidades latinas, Donald Trump se niega a disculparse por el mitin racista y antilatino que realizó en el Madison Square Garden y aviva las llamas del odio y la división», agregó el comunicado.
Según datos del Centro Pew, la mitad de los potenciales nuevos votantes en estos comicios es latino. Un total de 36,2 millones son elegibles para votar, cuatro millones más que en 2020.
Este 2024 se batirá un récord que suele superarse en cada elección: los latinos representarán el 14,7 % de todos los votantes elegibles, frente al 13,6 % de 2020.
Un votante deposita una boleta en la urna electoral en el Centro de Tabulación y Elecciones del Condado de Maricopa (MCTEC) en Phoenix, Arizona, el 23 de octubre de 2024. (Foto: VOA/Archivo)
El condado de Maricopa, en Arizona, podría ser la llave para decidir quien se lleva los votos electorales de ese estado en la reñida contienda por la Casa Blanca.
Dentro de un edificio pequeño rodeado de una cerca de alambre y barreras de concreto en el centro de Phoenix, los trabajadores electorales comenzarán el 5 de noviembre un recuento lentísimo de cada papeleta emitida en el condado de Maricopa, Arizona.
En lo que se ha convertido en la localidad clave por excelencia del país, el recuento aquí podría determinar si la demócrata Kamala Harris o el republicano Donald Trump alcanzarán la Presidencia de Estados Unidos. También es probable que determine el ganador de una carrera muy reñida que podría decidir qué partido controla el Senado.
Arizona es uno de los campos de batalla más importantes del país. Eso significa que los votantes, las campañas y las personas de todo el mundo a veces deben esperar más de una semana para saber quién ganó el condado y, con él, las carreras estatales en el estado clave de Arizona. Este año, los funcionarios electorales advierten que podría llevar hasta 13 días tabular todas las papeletas en Maricopa.
El recuento prolongado ha convertido al condado en un centro de teorías de conspiración electoral generadas por Trump y en una parte clave de la campaña del expresidente para instalar a quienes apoyaron la revocación de las últimas elecciones en 2020 en puestos que supervisen estos comicios.
¿Por qué demora tanto el recuento en Maricopa?
La razón por la que el conteo de boletas lleva tanto tiempo es simple. Con sus 4,5 millones de habitantes, Maricopa tiene una población mayor que casi la mitad de los estados del país y alberga al 60 % de los votantes de Arizona. Los trabajadores electorales deben cumplir las leyes electorales, aprobadas por legislaturas controladas por los republicanos, que ralentizan el recuento. Y es uno de los pocos condados de los EE. UU. que está tan dividido políticamente que las contiendas suelen ser reñidas.
Eso ha convertido al condado en «el centro de todo», según Joe García, líder del grupo activista latino Chicanos Por La Causa, señalando que es el centro de población más importante de Arizona y sede de la capital del estado.
«Así que la estructura de poder, el dinero y el crecimiento están todos aquí en el condado de Maricopa», dijo. «Si puedes ganar en el condado de Maricopa, probablemente ganarás todo el estado de Arizona».
La posición de Maricopa no sólo está en el centro de la política de Arizona. El condado ha sido una parada habitual de los candidatos presidenciales que buscan conseguir los 11 votos electorales de Arizona (incluidos Trump y Harris y sus campañas de este año) y es un punto de apoyo sobre el que pivotan las reñidas contiendas que pueden determinar el control de la Cámara de Representantes y el Senado de los Estados Unidos.
El condado, que crece rápidamente, también se ha convertido en el hogar de un conjunto de grupos demográficos clave en la batalla por la Casa Blanca. En Maricopa vive una creciente población latina, jubilados, votantes más jóvenes recién llegados y una amplia y profunda población conservadora que lucha con un grupo disidente fundamental: los republicanos con educación universitaria y más adinerados que se han desilusionado con el giro del partido bajo el gobierno de Trump.
Negaciones y conspiraciones
La afirmación sin base de Trump de que había ganado en Arizona convirtió al condado de Maricopa en uno de los focos de negacionismo electoral y teorías conspirativas del país.
Después de las elecciones de 2020, los partidarios de Trump se presentaron frente a la oficina electoral del condado, algunos armados y muchos ondeando banderas de Trump y de Estados Unidos, para una manifestación con el lema “Detengan el robo”. Su entonces abogado, Rudy Giuliani, celebró audiencias en un hotel de Phoenix.
El Senado estatal, controlado por los republicanos, lanzó una revisión plagada de errores sobre el manejo de las elecciones de 2020 por parte de Maricopa, que incluyó la inspección de las papeletas en busca de señales de fibras que mostraran que se habían fabricado en secreto en China. El condado se convirtió en una especie de atracción turística para los negacionistas electorales que acudieron de otros estados para ver el espectáculo.
El registrador del condado, Stephen Richer, un republicano que defendió la precisión de los resultados electorales del condado, fue criticado por el propio Trump, y Richer y su familia enfrentaron amenazas.
En 2022, los republicanos que se aliaron con Trump contra Richer y los supervisores del condado se postularon para los principales cargos estatales, y todos perdieron. La candidata perdedora a gobernadora, Kari Lake, hizo tantas afirmaciones sobre el robo de las elecciones y acusaciones contra Richer que demandó a su compañero republicano por difamación. Lake se postula para el Senado este año contra el representante demócrata Rubén Gallego.
Richer dice que la razón por la que algunos republicanos siguen siendo escépticos sobre la forma en que funcionan las elecciones en el condado no es porque haya algo especialmente complicado o inusual en cómo se cuentan los votos. Es porque Maricopa, ubicada en un estado que alguna vez fue confiablemente republicano y donde Biden en 2020 derrotó a Trump por un margen de aproximadamente 11.000 votos, puede ser el mejor lugar para socavar la confianza en las elecciones nacionales.
Parte de lo que alimenta las teorías de la conspiración es la absoluta incredulidad de que Maricopa, un imán nacional para los conservadores durante décadas, pueda volverse demócrata.
Muchos en Maricopa son muy conscientes de que viven en el filo de la navaja partidista, estrechamente equilibrado entre los dos lados.
Por qué un recuento completo lleva tiempo
Los seguidores de teorías de conspiración se han aprovechado de la forma en que Maricopa informa de sus recuentos de votos después del día de las elecciones en forma de ráfaga y luego de forma gradual durante más de una semana, cuando finalmente queda claro quién ganó. Hay tres razones principales para esto: el tamaño de Maricopa, la cercanía de las contiendas en el condado y las leyes electorales de Arizona, que fueron escritas y aprobadas por los republicanos.
Maricopa es la segunda jurisdicción electoral más grande del país. Solo el condado de Los Ángeles, históricamente demócrata, es más grande.
Maricopa informa sus resultados mucho más rápido que Los Ángeles, pero lleva más tiempo averiguar quién ganó Maricopa, lo que crea una falsa impresión de desorden en el recuento de votos allí.
La razón por la que Maricopa tarda más es porque Maricopa, y Arizona en general, está tan dividida hoy en día que unos pocos miles de votos marcan la diferencia. Por lo tanto, las organizaciones de noticias tienen que esperar hasta que prácticamente se cuente la última papeleta antes de declarar un ganador.
En 2022, un demócrata ganó la carrera de fiscal general del estado por 280 votos. En lugares menos competitivos, desde Florida hasta California, el vencedor suele estar claro a los pocos minutos de cerrar las urnas porque las decenas de miles de papeletas pendientes no serían suficientes para cerrar la brecha.
En esta elección, los votantes están emitiendo una papeleta extra larga de dos páginas que lleva más tiempo tabular, por lo que podría llevar hasta 13 días antes de que terminen de contar, dijo la subdirectora de elecciones Jennifer Liewer.
El cronograma es similar al número de días que se tardó en las elecciones recientes para completar el recuento. Una investigación de Associated Press encontró que el condado de Maricopa tardó 13 días en terminar el recuento en las elecciones generales de 2018, 11 días en 2020 y 13 días en las elecciones intermedias de 2022.
La ley de votación por correo de Arizona también prolonga el recuento. Permite a los votantes enviar las papeletas por correo antes del cierre de las urnas el día de las elecciones. En 2022, unos 293.000 votantes, alrededor de una quinta parte del voto total en Maricopa, entregaron sus papeletas por correo el día de las elecciones.
El recuento de las papeletas por correo lleva más tiempo porque, antes de que se puedan contar, se deben escanear los sobres, clasificar las papeletas y examinar las firmas de los votantes para garantizar que sean legítimas. Algunos estados, como Florida, exigen que todas las papeletas por correo se entreguen antes del día de las elecciones, de modo que este proceso finaliza cuando cierran las urnas. Debido a la ley de Arizona, cuando cierran las urnas de Maricopa, recién está comenzando.
Extender el recuento aún más es una disposición de la ley de Arizona que permite a los votantes «corregir» sus papeletas hasta cinco días después del día de las elecciones. Eso significa que si la oficina electoral cree que la firma en la papeleta o algún otro detalle técnico es incorrecto, el votante tiene cinco días más para venir y corregirlo para que la papeleta cuente.
Por lo general, el número de papeletas corregidas es relativamente pequeño, pero en elecciones donde cada voto es esencial para determinar el ganador, el proceso de corrección prolonga aún más el suspenso.
El registrador del condado, Stephen Richer, señaló que, si bien estos procesos pueden parecer demasiado complejos para algunas personas en los Estados Unidos, son cosas que los estados occidentales como Arizona han estado haciendo durante un siglo o más. El voto por correo se remonta al siglo XIX en la región.
“Votamos de manera diferente a la mayoría de los habitantes del este de los Estados Unidos”, dijo Richer.
La migrante venezolana Lisbeth Contreras abraza a sus hijos mientras cruzan el río Suchiate, fronterizo entre Guatemala y México, desde Tecún Umán, Guatemala, el sábado 26 de octubre de 2024. (Foto: AP/Matías Delacroix)
El primer lugar donde duermen muchos de los migrantes que entran a México cruzando el río Suchiate desde Guatemala es un gran cuarto enrejado en una finca. Lo llaman “el gallinero” o “la gallera” y ahí permanecen secuestrados hasta que pagan el derecho de paso a un cártel.
Cuando lo hacen, son marcados en el brazo con un sello que les permitirá adentrarse en México.
La administración de Joe Biden asegura que esas cifras son fruto de la expansión de vías legales para migrar y de los esfuerzos de su contraparte mexicana por contener el flujo de extranjeros, pero quien controla la frontera sur mexicana no es el puñado de agentes federales o Guardias Nacionales apostados en el río, sino los cárteles.
Muchos migrantes pagan al menos 100 dólares por cabeza para librarse del secuestro con el que se encuentran nada más pisar territorio mexicano. De enero a agosto de este año, los extranjeros interceptados por el Instituto Nacional de Migración (INM) en esta zona superaron los 150.000. Y eso solo es la parte visible de las llegadas.
Seis familias de distintas nacionalidades que pasaron por este tipo de secuestros contaron a The Associated Press cómo opera la delincuencia en estas tierras. Un funcionario federal confirmó el ‘modus operandi’. Todos pidieron el anonimato por miedo a represalias.
Los agentes de inmigración mexicanos interceptaron de enero a agosto a 925.000 migrantes en situación irregular en todo el país, una cifra muy superior al total anual del año pasado y el triple del registrado en 2021. Sin embargo, sólo han deportado a 16.500, una fracción de años previos.
El río Suchiate, el punto por donde hace seis años miles de migrantes cruzaron en enormes caravanas —algunas de las cuales llegaron hasta el límite con Estados Unidos—, era uno de los pocos sitios de esta frontera porosa y mayoritariamente trazada en la selva por donde los extranjeros podrían cruzar irregularmente sin necesidad de un traficante.
Ahora, la situación es otra. Los cárteles operan en ambas orillas.
“Son ellos los que dicen quién pasa y quién no pasa”, asegura el padre Heyman Vázquez, párroco en Ciudad Hidalgo, la localidad junto al río. “Son cantidades grandes de migrantes que se llevan todos los días y lo hacen a la vista de todas las autoridades”.
Elvin Cruz, migrante hondureño, descansa sobre una colchoneta en un albergue en Tapachula, México, el lunes 28 de octubre de 2024. (Foto: AP/Matías Delacroix)
Derecho de paso hacia el norte
La mañana del lunes, un grupo de siete hondureños, entre ellos Luis Alonso Valle, de 43 años, con su esposa y dos hijos menores, se bajan de una balsa hecha con llantas de camión y maderas en la que cruzaron el río Suchiate y se adentran en Ciudad Hidalgo.
No han avanzado más de 50 metros y tres hombres en moto se acercan a decirles que no pueden seguir caminando. Al ver las cámaras de AP se alejan. Los hondureños se miran con miedo. Al llegar al parque central varias personas les abordan. “¿Ya tienen guía?”, les pregunta un hombre. “Chips (telefónicos) activados con saldo”, les ofrece otro.
Los nervios crecen. Valle explica que quieren agarrar una camioneta hasta Tapachula, 37 kilómetros al norte, la considerada capital de la frontera sur mexicana. Les señalan una estacionada a unos metros, frente a un agente de policía municipal. Mientras se acomodan dentro, el chofer pide a AP dejar de grabar. “Me va a parar la maña (el crimen organizado) ahí fuera”, susurra nervioso.
Así o de forma muy similar, engañados por taxistas o conductores de camionetas, los migrantes son llevados a una finca donde duermen encerrados y en el suelo, vigilados por individuos armados.
“Había más de 500 personas, algunas tenían 10, 15 días ahí”, cuenta una mujer venezolana que fue liberada el domingo con su esposo y sus hijos de 12 y 8 años. “El que no tiene dinero se queda y el que decide pagar, sale”.
A un panadero ecuatoriano de 28 años, que viaja con su esposa, hija y otros cuatro familiares, incluso le acompañaron al banco mientras su familia se quedaba en garantía.
Una vez hecho el depósito son trasladados a otra casa, les hacen una foto y les ponen un sello. Al panadero, que entró a México en agosto, le pusieron la letra “J”. A la familia venezolana, algo parecido a una gallina con una especie de fruta al lado.
En la ruta a Tapachula, las camionetas de pasajeros son detenidas por los narcos. Los migrantes que no llevan sello vuelven a la casilla de salida. Al llegar a la ciudad, una nueva fotografía del extranjero hecha por el chofer acredita que su ‘mercancía’ ha sido entregada.
Las familias entrevistadas dijeron no haber sufrido daños físicos pero tenían miedo después de ser liberados.
Al menos a una tercera parte de los centenares de personas que acompañó el centro de derechos humanos Fray Matías de Córdova en 2024 llevaban sellos en el brazo. “Cuando no pueden pagar con dinero, pagan el cuerpo, sobre todo mujeres, adolescentes y hombres homosexuales”, explicó su director, Enrique Vidal Olascoaga.
AP no pudo ver ninguna de las marcas. Las familias afirman que les pidieron que las borraran al llegar para evitar problemas con otras bandas.
Los más de cien migrantes liberados en septiembre por las fuerzas federales en Ciudad Hidalgo y el grupo de decenas que fue disparado por el Ejército el primer día de gobierno de la nueva presidenta Claudia Sheinbaum, el 1 de octubre, 100 kilómetros al norte y donde murieron seis migrantes, habían sido sometidos a la misma modalidad de secuestros y extorsión, indicó el funcionario conocedor de las declaraciones de los extranjeros.
Un grupo de migrantes descansa frenta a un local de pintura en Tapachula, México, el domingo 27 de octubre de 2024. (Foto: AP/Matías Delacroix)
Frontera México-Guatemala, nueva tierra de cárteles
La violencia —asesinatos, desapariciones, intimidaciones, desplazamiento de civiles— no ha dejado de crecer en Chiapas desde hace dos años cuando el Cartel de Sinaloa y el Cartel de Jalisco Nueva Generación convirtieron ese estado en un escenario más de su guerra para controlar todos los tráficos ilegales en México. El de migrantes, dicen los expertos, es el más lucrativo.
En ocasiones impiden hasta que los migrantes puedan recibir ayuda humanitaria. “Esto nunca había pasado”, denuncia Vidal Olascoaga.
La administración de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) minimizó el problema. La nueva presidenta dice estar atendiendo la situación junto al gobierno de Chiapas pero mantiene la mismas políticas de su mentor de no enfrentar a los cárteles y trasladar a los migrantes del norte hacia el sur para desgastarlos, mantenerlos lejos de la frontera estadounidense y agotar sus recursos. Otras veces solo les traslada a diferentes ciudades donde, según las ONG, son abandonados y expuestos a más secuestros y extorsiones.
El ayuntamiento de Ciudad Hidalgo asegura que los cuida. “Nunca hemos tenido una situación que representa una violencia en contra de nuestros hermanos migrantes, nunca, aquí en nuestro municipio, no”, afirmó a AP Elmer Vázquez, su alcalde. Al ser preguntado por la casa de seguridad detectada por el ejército en septiembre dijo no saber de qué se trataba.
El padre Heyman Vázquez —sin parentesco con el alcalde— que lleva dos décadas defendiendo migrantes, asegura no haber visto un momento peor.
“Es una violencia terrible”, denunció. «El Ministerio Público no va a hacer nada; lo denuncias con la Guardia Nacional, no va a hacer nada; la Fiscalía de Delitos contra Migrantes no hace nada. Están coludidos con la delincuencia organizada y claro, ellos aparentan que están trabajando”.
Agentes de policía patrulla un área cercana al río Suchiate en Ciudad Hidalgo, México, en la frontera con Guatemala, el lunes 28 de octubre de 2024. (AP Foto/Matías Delacroix)
Carrera contrarreloj
En agosto, el gobierno estadounidense amplió el acceso a CBP One, un portal oficial para programar citas en línea y solicitar asilo en Estados Unidos desde el sur de México, algo que las autoridades mexicanas habían solicitado desde hacía tiempo para evitar que los migrantes tuvieran que trasladarse a la capital o al norte del país para conseguir su turno.
Eso les permite esperar lejos de la frontera y luego, en teoría, viajar más seguros justo antes de su fecha. Pero muchos denuncian que, pese a tener los documentos, a veces no les venden los boletos para viajar o incluso son secuestrados en el camino, perdiendo los turnos.
A finales de agosto México anunció la apertura de corredores de “movilidad segura”. Pero del 9 de septiembre al 11 de octubre, Migración trasladó desde Tapachula sólo a 846 migrantes, una cifra ínfima si se tiene en cuenta que las autoridades estadounidenses permitieron el paso de 44.600 migrantes con ese tipo de citas solo en el mes de septiembre.
Donald Trump ha prometido eliminar la aplicación CBP One, cerrar otras vías legales para entrar en Estados Unidos y ha hablado de deportaciones masivas, lo que genera ansiedad en muchos de los que todavía siguen en México. Algunos ya hablan de formar una caravana para salir el mismo día de los comicios estadounidenses.
El martes, los más afortunados que ya tenían cita hacían cola por la mañana en Tapachula para conseguir el permiso de tránsito de Migración y viajar al norte.
Jeyson Uqueli, un hondureño de 28 años, era uno de ellos. Había dormido ahí para ser el primero en la fila.
Planea reunirse con su hermana que vive en Nueva Orleans pero para ello tiene que llegar a Matamoros, vecina de Brownsville (Texas), antes del 6 de noviembre, la fecha de su cita. Quiere intentar volar a la ciudad norteña de Monterrey y luego tomar un autobús a Matamoros. Tenía emociones encontradas.
Estaba nervioso porque tenía que conseguir el dinero del pasaje a tiempo, pero aliviado por haber conseguido su turno antes de las elecciones “porque Donald Trump va a llegar y se va a deshacer de las citas”.
Kamala Harris, la actual vicepresidenta de Estados Unidos. (Foto: AP)
Lo que hemos presenciado a lo largo de los años —comenzando no solo en el mitin realizado en el Madison Square Garden en Nueva York, sino desde el momento en que Donald Trump descendió por esa escalera dorada— ha revelado la verdadera naturaleza de su campaña. Es una campaña que ha envalentonado a compinches y racistas por igual para difundir libremente la intolerancia hacia las minorías: latinos, inmigrantes, afroamericanos, musulmanes, judíos, e incluso ciudadanos nacidos en EE. UU. de Puerto Rico. Esto no es un incidente aislado; es el patrón recurrente del movimiento MAGA, una facción peligrosa del Partido Republicano que rechaza abiertamente la diversidad. Algunos podrían excusar la retórica reciente diciendo: «Oh, solo fue un comediante; no fue Trump», en referencia a los comentarios de Tony Hinchcliffe. Pero eso es absurdo. Tony fue invitado como orador especial en el mitin de clausura de Trump en Nueva York, una ciudad que alberga a 700,000 puertorriqueños. La campaña de Trump lo aprobó, su discurso fue revisado y aprobado, y sabían exactamente qué mensaje estaban enviando.
Hasta el martes, mientras escribo este artículo, Trump no ha hecho ninguna declaración oficial sobre estos y otros comentarios racistas hechos durante su mitin en Nueva York. En cambio, dijo: «Fue como una fiesta de amor y fue un honor estar involucrado». En serio. El nivel de intolerancia mostrado allí es inaceptable. Sin embargo, sus seguidores en el Madison Square Garden se rieron, encontrando humor en esta expresión de intolerancia. Pero esto no es gracioso para los puertorriqueños. No es gracioso para los latinos. Y definitivamente no es gracioso para aquellos de nosotros que creemos en la democracia y la inclusión. ¡PUERTO RICO SE RESPETA!
No olvidemos que, hace poco, Trump afirmó falsamente que los inmigrantes de Haití estaban robando mascotas en Springfield, Ohio, para comer, una mentira que llevó al acoso motivado por el odio hacia las familias haitianas. Niños inmigrantes fueron acosados y algunos obligados a quedarse en casa debido a amenazas de bomba, perdiéndose el día en que debían tomarse la foto escolar. Trump y su candidato a vicepresidente, J.D. Vance, sabían que estas afirmaciones eran falsas, pero las perpetuaron de todos modos, fomentando la hostilidad. Mi propia comunidad venezolana también ha estado bajo ataque. Los compinches de Trump nos han etiquetado sin fundamento como pandilleros y asesinos, acusando a venezolanos en Aurora, Colorado, de «tomar» edificios de apartamentos sin ninguna prueba.
Pero con la fuerza unida de 600,000 votantes latinos en Pensilvania, tenemos el poder de mostrarle la puerta a Donald Trump y a su grupo de racistas, con una chancla en la mano, de una vez por todas. El camino a la Casa Blanca pasa por Pensilvania. El 5 de noviembre, los latinos le entregarán las llaves a Kamala Harris.
Kamala Harris, la actual vicepresidenta de Estados Unidos. (Foto: AP)
What we’ve witnessed over the years—starting not only at the rally held at Madison Square Garden in New York but from the moment Donald Trump descended that golden escalator—has exposed the true nature of his campaign. It’s a campaign that has emboldened cronies and racists alike to freely spread intolerance toward minorities: Latinos, immigrants, African Americans, Muslims, Jews, and even U.S.-born citizens from Puerto Rico. This isn’t an isolated incident; it’s the recurring pattern of the MAGA movement, a dangerous faction of the Republican Party that outright rejects diversity. Some may excuse the recent rhetoric by saying, “Oh, it was just a comedian; it wasn’t Trump,” in reference to Tony Hinchcliffe’s comments. But that’s nonsense. Tony was invited as a special guest and speaker at Trump’s closing rally in New York City—a city home to 700,000 Puerto Ricans. The Trump campaign approved him, his script was reviewed and vetted, and they knew exactly what message they were sending.
As of Tuesday, when I am writing this OpEd, Trump has not made any official statement about these, and other racist comments made during his New York rally. Instead, he remarked, “It was like a love fest and it was my honor to be involved.” No kidding. The level of intolerance displayed here is unacceptable. Yet, his supporters at Madison Square Garden laughed, finding humor in this bigotry. But it’s not funny for Puerto Ricans. It’s not funny for Latinos. And it’s definitely not funny for those of us who believe in democracy and inclusivity. ¡PUERTO RICO SE RESPETA!
Let’s not forget that just recently, Trump falsely claimed that immigrants from Haiti were stealing pets in Springfield, Ohio, for food—a lie that led to hate-fueled harassment of Haitian families. Immigrant children were bullied, some forced to stay home due to bomb threats, missing the day when they were supposed to have their school pictures taken. Trump and his VP candidate, J.D. Vance, knew these claims were false but perpetuated them anyway, fueling hostility. My own Venezuelan community has also been under fire. Trump’s cronies have baselessly labeled us gangsters and murderers, accusing Venezuelans in Aurora, Colorado, of “taking over” apartment buildings without any proof.
But with the united force of 600,000 Latino voters in Pennsylvania, we have the power to show Donald Trump and his group of racists, with a chancla (Flip Flop) in our hands the door for good. The path to the White House goes through Pennsylvania. On November 5, Latinos will hand the keys to Kamala Harris.