Jaime Arroyo is elected mayor of Lancaster and becomes the seventh Puerto Rican mayor in a U.S. city. (Facebook)
Arroyo is confirmed to be Lancaster’s first Latino mayor in its 295-year history
LANCASTER, PA — In a historic victory, Jaime Arroyo has been elected as the first Latino mayor of Lancaster, Pennsylvania, securing over 84% of the vote in a race that saw no Republican challenger. Arroyo, a Lancaster native born in Puerto Rico and a graduate of J.P. McCaskey High School, will officially take office in January 2026.
His election marks a significant milestone for the city, where nearly 40% of the population identifies as Hispanic. But beyond the symbolism, Arroyo brings a bold and inclusive vision for Lancaster’s future—one rooted in equity, opportunity, and community trust.
While Arroyo’s platform doesn’t center on traditional school reform, he emphasizes supporting youth and families through expanded educational programs. His administration plans to:
Strengthen family engagement in education by building bridges between schools and parents.
Invest in workforce development, including job training programs that prepare young people and adults for careers in Lancaster’s growing sectors.
Collaborate with community organizations to provide mentorship and educational resources, especially for underserved populations.
Arroyo’s background as CEO of ASSETS, a nonprofit that supports women and BIPOC entrepreneurs, informs his commitment to creating pathways to success for Lancaster’s next generation.
With the retirement of Lancaster’s current police chief, Arroyo will play a key role in selecting new leadership for the city’s police department. His priorities include:
Hiring a community-focused police chief who is visible, accountable, and committed to building trust.
Launching a Safe Streets Initiative to improve infrastructure and educate residents on how street design can enhance safety.
Hosting quarterly town halls to hear directly from residents about crime concerns and city projects.
Supporting community-based crime prevention, particularly efforts that engage youth and families to reduce violence and promote positive alternatives.
Arroyo’s approach to public safety is rooted in transparency and collaboration, aiming to create a city where all residents feel secure and heard.
Affordable housing: Reducing red tape for developers and increasing housing supply.
Equitable economic growth: Supporting small businesses and entrepreneurs, especially those from marginalized communities.
Responsible tech development: Supporting AI data centers only if they include community benefit agreements to protect residents from environmental and economic harm.
As Lancaster prepares for a new chapter under Arroyo’s leadership, the city stands at the intersection of tradition and transformation. His administration promises to listen, include, and act—with a deep understanding of the community’s needs and aspirations.
This content is a part of Every Voice, Every Vote, a collaborative project managed by The Lenfest Institute for Journalism. Lead support for Every Voice, Every Vote in 2024 and 2025 is provided by the William Penn Foundation with additional funding from The Lenfest Institute for Journalism, Comcast NBC Universal, The John S. and James L. Knight Foundation, Henry L. Kimelman Family Foundation, Judy and Peter Leone, Arctos Foundation, Wyncote Foundation, 25th Century Foundation, and Dolfinger-McMahon Foundation. To learn more about the project and view a full list of supporters, visit www.everyvoice-everyvote.org. Editorial content is created independently of the project’s donors.
(I–D) Doctores Rebeca Kelly, MD; Cherie Erkmen, MD; Manuel García, residente de la Universidad de Temple; Ana María López, MD, Charnita Zeigler–Johnson, PhD, MPH y Ricardo Morgenstern, MD (Foto: Crédito/Virginia Esteban–Somalo)
III Simposio de Actualización sobre cáncer en comunidades latinas señala la educación como clave en la lucha contra el cáncer
Filadelfia, PA- Las pruebas de detección temprana del cáncer salvan vidas: la educación es clave y marca la diferencia. Esta fue la idea central difundida en el “III Simposio Anual de Actualización sobre cáncer en comunidades latinas” (que incluye a latinos/hispanos y comunidades Latinx), organizado por la Sociedad de Profesionales Médicos Iberoamericanos y Latinoamericanos (SILAMP), Asociación Médica Nacional Hispana (NHMA), Asociación de Estudiantes de Medicina Latinos (LMSA) y Sidney Kimmel Cancer Center (SKCC).
Este evento académico, centrado en el diagnóstico y atención del cáncer en pacientes hispanos, se celebró el 1 de noviembre en la Universidad Thomas Jefferson de Filadelfia.
El encuentro reunió a especialistas, estudiantes y miembros de diversas disciplinas de la salud, quienes abordaron los desafíos singulares que afrontan los latinos en la diagnóstico y tratamiento del cáncer. Estos incluyen desde diferencias culturales y lingüísticas hasta barreras socioeconómicas y relacionadas con su situación migratoria.
“Queremos que los futuros profesionales de la salud comprendan mejor las necesidades de los pacientes latinos y brinden una atención más inclusiva, respetuosa y efectiva”, señaló Clara Granda–Cameron, DrNP, profesora asociada del Jefferson College of Nursing en Filadelfia y moderadora del panel de mentoría.
ACTUALIZACIÓN DE DATOS
Entre los análisis estadísticos compartidos durante la conferencia, cabe destacar a la Dra. Cherie P. Erkmen, MD, profesora de cirugía torácica de la Escuela Lewis Katz de la Universidad de Temple, quien señaló que “el cáncer de pulmón causa más fallecimientos (342 muertes diarias) que los cánceres de mama, próstata y colorrectal combinados”. Indicó que el cáncer de pulmón lidera a nivel global la causa de fallecimientos por cáncer, seguido del cáncer de mama en segundo lugar.
El cáncer colorrectal es el tercer cáncer más común y la cuarta causa de fallecimiento por cáncer a nivel mundial (según señaló el Dr. Ricardo Morgenstern, MD, profesor clínico asociado de la División de Gastroenterología–Hepatología de la Escuela Perelman de Medicina en la Universidad de Pensilvania).
Momento de la presentación “Detección precoz del cáncer colorrectal en la comunidad hispana” del Dr. Ricardo Morgenstern, MD (Foto: Crédito/Virginia Esteban–Somalo)
RIESGOS POTENCIALES
El Dr. Curtis Miyamoto, MD profesor de radiación oncológica y director asociado de Servicios Clínicos del Centro Oncológico Fox Chase del Hospital Universitario de Temple, habló del potencial riesgo que personal de limpieza, enfermeras, cajeros, conserjes y cuidadores, (actividades que emplean a numerosos inmigrantes), pueden tener al exponerse inadecuadamente a determinados químicos –como los que pueden estar contenidos en agentes de limpieza y pesticidas–, destacando su exposición con el potencial desarrollo de cáncer mamario.
Para disminuir ese riesgo, es necesaria su identificación, seguida de la educación y el entrenamiento multilingüe para el desempeño del trabajo de forma saludable y el desarrollo de políticas de salud que protejan a los trabajadores inmigrantes vulnerables.
El Dr. Miyamoto llamó la atención sobre recientes estadísticas de la Sociedad Americana del Cáncer (ACS) sobre el carcinoma lobular invasivo (ILC). Este tipo de cáncer de mama es de difícil detección precoz y ha aumentado con mayor pronunciamiento que otros tipos de cáncer de mama. Se estima que 33.600 mujeres en Estados Unidos sean diagnosticadas con ILC en 2025.
Dr. Rebeca Kelly, MD is a gynecologist oncologist in Philadelphia, PA and has over 5 years of experience in the medical field. She graduated from Wayne State University School of Medicine in 2017. She is affiliated with Thomas Jefferson University Hospital. (Photo: Virgina Esteban-Somalo)
Ana María López, MD, MPH, MACP organizadora del evento, es profesora y vicepresidenta del Departamento de Oncología Médica, Sidney Kimmel Medical College, y directora de la División de Nueva Jersey, Sidney Kimmel Cancer Center de la Universidad Thomas Jefferson
RECURSOS PARA LOS HISPANOS
Uno de los paneles del evento estuvo integrado, entre otros, por miembros de la organización Puentes de Salud (Dra. Daphne Owen, MD, directora de Educación Médica, y José Ortiz (coordinador de Investigación Clínica) y el cónsul del Consulado de México en Filadelfia, Carlos Obrador, todos ellos señalaron los esfuerzos que desde sus organizaciones se impulsan mediante campañas divulgativas, la realización de pruebas para la detección precoz y asociaciones estratégicas para el tratamiento de los casos detectados.
Carlos Obrador, cónsul del Consulado de México en Filadelfia; Melissa Hutchison, BA, OPN-CG; José Ortiz y Daphne Owen, MD de Puentes de Salud, intervinieron en uno de los paneles del evento (Foto: Crédito/Virginia Esteban–Somalo)
Obrador destacó las “Ventanillas de Salud” de su consulado, para atender a población que de otra manera no podría acceder a ciertas pruebas y servicios de salud, señalando que “si bien respecto a otros servicios del consulado el acceso es solo para mexicanos, en cuestiones de salud el Consulado de México está abierto a todos sin importar su nacionalidad”.
La Dra. Ana María López, MD, MPH, profesora de Oncología Médica e Integrativa y de Ciencias Nutricionales de Thomas Jefferson University, recalcó la importancia de la alimentación, no solo como factor de prevención del cáncer, sino también como aliada durante y después de los tratamientos. Señaló que lo que comemos “puede causar inflamación”, por lo que recomienda “comer lo más posible plantas, escogerlas en el desayuno, almuerzo, snack y la cena, siempre consumir vegetales”.
“Cuando la persona (sana) tiene inflamación, es posible que una dieta que tenga más vegetales y frutas cause menos inflamación, pero a veces durante el tratamiento (oncológico) es un poco difícil (digerir) especialmente los vegetales y frutas frescas, entonces en esa ocasión tal vez, sería mejor una sopa que tenga vegetales bien cocidos, pero poco a poco, cuando uno está en tratamiento el cuerpo está más delicado, pero en general, después (hay que) tratar lo más posible tener una comida que cause menos inflamación”.
La Dra. Natalia Ortiz, MD, presidenta de SILAMP, recibió el “Shining Star Award” durante el evento (Foto: Crédito/Virginia Esteban–Somalo)
Respecto a la interpretación de estadísticas sobre cáncer de mama en la comunidad latina, dijo que “aunque vemos que, en general, la incidencia de cáncer de mama en mujeres latinas en Estados Unidos es menor, sabemos que la población en EE. UU. es más joven, o sea que la incidencia es en las señoras más jóvenes”.
Su consejo es “Lo más posible, hablen con su médico y háganse las pruebas para detectar el cáncer temprano, la detección salva vidas”.
Algo en lo que coincidió la Dra. Cherie Erkmen, MD, profesora de cirugía torácica en la Universidad de Temple, quien señaló “No tengan miedo de saber, necesitamos aprender más, las pruebas de detección pueden bajar el riesgo de cáncer simplemente con una tomografía, una radiografía de su pecho cada año en aquellas personas que tienen un riesgo alto (de padecer un cáncer de pulmón)”.
Y es que, en los latinos, el miedo a recibir un diagnóstico de cáncer hace que muchos rechacen pruebas de detección precoz y se resignen a “lo que Dios diga”.
(I–D) Víctor Díaz, MD; Cyndie Navarro–Dávila, PhD, ACS-CAN y David Heayn–Menéndez fueron reconocidos en el evento (Foto: Crédito/Virginia Esteban–Somalo)
Otro desafío es que muchos latinos carecen de seguro médico (26% frente al 9% de los blancos no hispanos, además la baja información sobre qué exámenes realizar y cuándo hacerlo contribuye a diagnósticos tardíos; y hay mayor prevalencia de cánceres como el de cuello uterino (por VPH) y estómago (por H. pylori).
El médico residente John Kim, MSII (4º por la izquierda), ganó el concurso de pósters divulgativos con “Apoyando el acceso a servicios lingüísticos para personas con un diagnóstico de cáncer; el médico residente Samuel Almodóvar, MSII, (2º por la izquierda) ganó en la categoría de “Elección del Público” con el póster titulado “Comprensión de la protección solar en la comunidad latina: una revisión exploratoria de las percepciones, los factores que la facilitan y las barreras”(Foto: Crédito/Virginia Esteban–Somalo)
En la salud como en todo, la información es poder. ¿Y tú, qué estás haciendo para prevenir el cáncer?
En unaCharla de Impacto, la editora jefa de Impacto Media, Perla Lara, conversó con una profesional colombiana que está dejando huella en el cuidado a pacientes con cáncer en Filadelfia. La trayectoria de esta enfermera oncológica es un testimonio de vocación, perseverancia y compromiso con la comunidad latina.
Con más de 30 años de experiencia, la Dra. Clara Granda-Cameron ha enfocado en el manejo de síntomas en pacientes con cáncer, especialmente en poblaciones vulnerables. Actualmente está dedicada a educar la nueva generación de enfermeras. Ella es también investigadora; recientemente recibió un premio del Instituto Nacional de Cancerología para financiar su campo de investigación mejorando el cuidado de pacientes latinas con cáncer de seno. La colombiana también ha publicado sus investigaciones en revistas académicas.
Graduada en enfermería en Bogota, más tarde descubriría que su misión era cuidar a pacientes con cáncer. Como no existían programas de maestría especializados en enfermería oncológica en Colombia, decidió buscar oportunidades en el extranjero.
La Universidad de Pensilvania la acogió en su programa de maestría, donde fortaleció su formación profesional. Luego de completar sus estudios, regresó a Colombia y trabajó varios años en su área, hasta que finalmente decidió volver a Filadelfia, una ciudad que describe como el lugar perfecto: “No es tan grande ni tan pequeña, y tiene una comunidad latina numerosa con la que se puede compartir y colaborar”.
Actualmente combina su trabajo clínico con la docencia en la Universidad de Jefferson, donde forma a nuevas generaciones de enfermeras. También se ha especializado en cuidados paliativos, una rama de la enfermería dedicada al manejo integral de los síntomas y al apoyo a los pacientes durante tratamiento contra el cáncer.
El poder de la conexión cultural
Su labor con pacientes latinos ha estado marcada por la empatía y la cercanía cultural. Para ella, la conexión con los pacientes hispanos es inmediata: “Se sienten aliviados al poder hablar con alguien que los entiende, que comparte su idioma y cultura, y puede explicarles su diagnóstico y tratamiento en sus propias palabras”.
Muchos de sus pacientes no dominan el inglés y temen hacer preguntas o expresar sus inquietudes. Poder comunicarse en su lengua materna transforma la experiencia del cuidado. Además, en su práctica ha atendido a pacientes indígenas provenientes de Centroamérica, con creencias espirituales profundamente arraigadas. Comprender y respetar estas tradiciones, asegura, es clave para brindar un tratamiento integral y humanizado.
La familia como eje del cuidado
Uno de los aspectos que más destaca es la importancia de la familia en la cultura latina. “No es raro que un paciente llegue acompañado por seis o siete familiares”, comenta entre risas. Aunque esto puede sorprender en la cultura estadounidense, ella insiste en que incluir a la familia en el proceso es fundamental.
“Comprender que para nosotros la familia es parte esencial del cuidado ayuda al paciente a sentirse aceptado y bienvenido, junto con sus seres queridos. Escuchar sus preocupaciones y respetar sus creencias fortalece la relación terapéutica y mejora la atención”, afirma.
Retos y oportunidades de ser inmigrante
Migrar a Estados Unidos no ha estado exento de desafíos. Adaptarse a un sistema educativo distinto, a otro idioma y a una cultura profesional más avanzada en ciertos aspectos ha requerido un esfuerzo constante.
“Competimos con colegas que nacieron y se formaron aquí, con dominio total del idioma. El trabajo es el doble. Hay que sobresalir y demostrar constantemente las capacidades que uno tiene”, reconoce. Sin embargo, considera que este camino también ha sido una oportunidad para crecer y aportar una mirada distinta: “He traído mi perspectiva latinoamericana, que enriquece la enfermería en Estados Unidos”.
Aunque no ha sido frecuente, admite haber enfrentado episodios de discriminación por su acento o por ser una persona de color. Recuerda especialmente a un paciente en cuidados paliativos que al principio fue reticente; pero con perseverancia, atención constante y calidez, logró ganarse su confianza. “Al final entendió que realmente me interesaba su bienestar y la relación cambió por completo”, relata.
Educación y prevención: pilares de la salud
Convencida de que la prevención es la herramienta más poderosa contra el cáncer, lamenta que los recursos públicos se enfoquen más en el tratamiento que en la detección temprana. Su labor educativa se centra en promover hábitos saludables –como no fumar, evitar el consumo excesivo de alcohol y mantener una alimentación balanceada– y en fomentar la realización de exámenes preventivos, como mamografías o colonoscopias.
Cuando ofrece charlas a comunidades hispanas, insiste en la importancia de estar atentos a cualquier cambio en el cuerpo y consultarlo con un profesional de la salud. “No hay preguntas tontas. Un detalle pequeño puede ser clave para un diagnóstico temprano”, afirma.
Para Clara, el acompañamiento emocional es tan importante como el tratamiento médico. Algunos pacientes deciden continuar con quimioterapia o radioterapia; otros optan por no hacerlo, priorizando su calidad de vida. “Nuestro deber es apoyarlos en cualquier decisión y acompañarlos en todo el proceso, desde el diagnóstico hasta el final, si no hay recuperación”, explica.
Por eso considera indispensable el trabajo interdisciplinario: médicos, enfermeras, psicólogos, nutricionistas y trabajadores sociales, todos unidos para brindar atención integral a los pacientes y sus familias.
Para la doctora en enfermería, que construye puentes entre culturas, demostrar empatía, conocimiento y sensibilidad cultural, pueden transformar la atención en salud y marcar una diferencia profunda en la vida de quienes enfrentan una experiencia tan dolorosa y traumática como el cáncer.
La Dra. Natalia Ortiz, MD agradeciendo el reconocimiento Shining Star Award que recibió de las organizaciones SILAMP y NHMA. (Foto: Virginia Esteban–Somalo)
La población latina en Estados Unidos se ha multiplicado enormemente en las últimas décadas. Según los datos del Censo, los latinos ya representan casi el 20 % de la población del país, y son una parte vibrante y esencial del tejido social, económico y cultural de los Estados Unidos. Pero a pesar de este crecimiento, el número de médicos latinos apenas ha aumentado. Según cifras de la AAMC, menos del 6 % de los médicos en ejercicio se identifican como latinos; de estos, solo el 2.4% son mujeres.
Esta brecha no es solo una cuestión de representación. Es una cuestión de salud pública, de confianza y de equidad. Millones de pacientes latinos acuden cada año a hospitales y centros de salud donde, con frecuencia, nadie habla su idioma ni comprende su contexto cultural. Las consecuencias pueden ser graves: errores de comunicación, diagnósticos incorrectos y desconfianza de los pacientes en el sistema médico.
Más allá de la justicia social, existe una razón práctica para hacerlo: el sistema de salud estadounidense necesita médicos latinos. A medida que crece la población latina, también aumenta el número de pacientes que necesitan o que prefieren atención en español. La pandemia dejó en evidencia cómo las brechas culturales y lingüísticas pueden costar vidas. Las comunidades con menos proveedores de salud bilingües y biculturales sufrieron mayores tasas de contagio y menor acceso a información confiable.
¿Por qué no hay más médicos latinos?
La respuesta comienza mucho antes de las puertas de la facultad. Muchos jóvenes latinos nunca son alentados a seguir esta carrera. En demasiadas escuelas y universidades, los orientadores académicos todavía dirigen a los estudiantes latinos hacia opciones “menos pretenciosas”, menos costosas o más cortas. Esa orientación puede parecer bien intencionada, pero termina siendo muy limitante. Cuando a un estudiante con talento para la ciencia se le dice que la medicina es demasiado competitiva o cara, el mensaje implícito es: “esta profesión no es para ti”.
Los orientadores y educadores tienen un papel crucial para revertir esta tendencia. Todo joven que muestre interés por la ciencia o la salud debería escuchar: “esto es para ti; tú perteneces”. Las universidades, especialmente aquellas con alta matrícula latina, deberían fortalecer sus programas premédicos, crear redes de mentoría y establecer alianzas con facultades de medicina. Los modelos por seguir importan. Cuando un estudiante latino conoce a un médico que comparte su idioma y su cultura, la idea de convertirse en médico deja de ser un sueño lejano y se convierte en una posibilidad real.
De otro lado, incluso con el estímulo adecuado, el costo de la profesión médica sigue siendo una barrera monumental. La matrícula en una escuela de medicina en EE. UU. puede superar fácilmente los $250 000, sin contar la carrera universitaria ni los años de ingresos perdidos durante la formación. Para los estudiantes de primera generación o las familias sin ahorros grandes, esa cifra no solo es desalentadora sino prohibitiva.
Desafortunadamente, las barreras financieras siguen determinando quién puede y quién no, ingresar a la carrera médica. El resultado es un cuerpo profesional que, aunque dedicado a servir a todos, no refleja la diversidad del país. Los estudiantes latinos, que con mayor frecuencia provienen de familias de ingresos bajos o medios, quedan en desventaja.
Aunque se venía progresando, en los pasados meses se han dado retrocesos importantes, disminuyendo programas de becas dirigidos a estudiantes subrepresentados. Las facultades de medicina tienen que responder a los recortes y revisar sus estructuras de matrícula para compensar.
Este problema no puede resolverse con esfuerzos individuales aislados. Requiere políticas coordinadas. Las facultades de medicina deben invertir en programas de divulgación y colaboración con universidades de servicio hispano. Las organizaciones filantrópicas y los donantes privados pueden financiar becas que reduzcan las barreras económicas. Y el gobierno federal debería fortalecer programas de acceso profesional, –como el Health Careers Opportunity Program (HCOP)– que ayudan a estudiantes de entornos desventajados a ingresar a carreras de la salud.
Los latinos ya son la columna vertebral de la fuerza laboral estadounidense: construyen las ciudades, enseñan en las escuelas y alimentan al país. Es hora de que también estén representados entre las batas blancas de sus hospitales y clínicas. Si queremos un sistema de salud que sirva con equidad a todos, debemos asegurarnos de que todos tengan la oportunidad de servir dentro de él. El estímulo, el acceso y la asequibilidad no son lujos: son los pilares de un sistema médico justo y de un tejido social más incluyente y diverso.
El próximo Simposio de Minorías en las Ciencias de la Salud 2025, es una oportunidad para empezar a realizar sueños. El viernes 14 de noviembre, de 8:30 am a 2:00 pm se celebrará su novena edición en Esperanza College. La meta del evento es inspirar a los jóvenes a seguir carreras en el área de la salud con el fin de crear una industria más diversa y disminuir las disparidades en salud.
El tópico principal este año será el cáncer, una enfermedad que impacta a muchas familias. La audiencia podrá escuchar de las oradoras invitadas: Dra. Bernarda Viteri, Dra. Jaleesa Jackson. Dra. Monique Gary. Habrá también paneles sobre distintas profesiones y la oportunidad de involucrarse en actividades como disecciones, extracción de DNA y utilizar tecnología moderna para aprender sobre el cuerpo humano.
El sábado 1 de noviembre, la división de Vivienda y Desarrollo Económico (EHED) de Esperanza organizó su evento de donación de árboles de otoño, en el Club de Niños y Niñas Oficial de Policía Lauretha Vaird. EHED colaboró con TreePhilly, Tookany/Tacony-Frankford Watershed Partnership, Esperanza College (voluntarios), Esperanza, BR Landscape & Hardscape y el Departamento de Agua de Filadelfia para esta iniciativa.
Durante el evento, se distribuyeron 68 árboles (¡gratis!) a miembros de la comunidad de Hunting Park y Feltonville. Se distribuyeron diversas especies, como Black Gum, amelanchier, árbol de la miel, árbol de la lluvia, campanilla americana, cerezo ácido y ciruelo.
Los asistentes que recibieron un árbol también participaron en una demostración bilingüe de plantación impartida por un jardinero, lo que les permitió estar mejor preparados para plantarlo correctamente. Rodolfo Santos, voluntario del evento, comentó: «Es maravilloso ver tantos árboles en los jardines de las personas, convirtiéndose en parte de su familia».
Estos árboles son mucho más que un simple adorno para los jardines de los vecinos. Proporcionan sombra y refrescan nuestros hogares, algo fundamental durante los calurosos meses de verano. ¡Incluso pueden ayudarte a ahorrar en la factura de la luz!
Dependiendo de la especie, también pueden ofrecer fruta y hermosas flores para disfrutar en cada estación. Nuestro barrio no cuenta con tantas zonas verdes ni vegetación natural (árboles, jardines, etc.) como otras áreas de Filadelfia, así que cada árbol cuenta, incluso los de nuestros patios traseros.
Al momento de escribir este artículo, quedan nueve árboles que buscan hogar. Si le interesa obtener uno de estos árboles para su jardín de forma gratuita, comuníquese con Morgan Doyle, gerente del programa de árboles de EHED. Su número es 215-324-0746 (Ext. 315) y su correo electrónico es mdoyle@esperanza.us. Si desea programar un árbol para su jardín la próxima primavera, puede comunicarse con Morgan Doyle para obtener más información
¡Esperanza y nuestros socios no podemos hacer este trabajo solos! El próximo sábado 15 de noviembre, el equipo EHED de Esperanza organizará una jornada de plantación de árboles en el vecindario, donde plantaremos alrededor de 40 árboles en diferentes lugares de Hunting Park. Buscamos voluntarios para ayudarnos a plantar los árboles. El evento comenzará en el estacionamiento de Esperanza (4261 N 5th St), a las 9:30 de la mañana y terminará alrededor de la 1:30 de la tarde.
Esta es una excelente oportunidad de servicio comunitario para familias, personas que necesitan horas de servicio y estudiantes. Ofreceremos comida y una demostración de plantación de árboles, por lo que no se necesita experiencia previa. Puedes inscribirte como voluntario para nuestra jornada de plantación de árboles a través de Morgan Doyle o usando el código QR o el enlace a continuación.
Celebración del Día de Muertos en la calle 9 sur. (Foto: Cortesía/Edgar Ramírez)
La emblemática tradición mexicana de honrar y recordar a los difuntos se celebró en distintos puntos de Filadelfia con altares vibrantes adornados con flores de cempasúchil, el aroma del copal blanco y la energía rítmica de la danza azteca que inició encuentros culturales y musicales en toda la ciudad.
Por cuarto año consecutivo, el artista visual César Viveros instaló su altar con esculturas prehispánicas en el parque FDR el pasado 25 de octubre.
Por su parte, la artista Virginia Rivera, del Centro Cultural Mexicano, dedicó su altar a la cantante feminista Francisca Viveros Barradas, conocida como “Paquita la del Barrio”, en el Museo de Pensilvania el 1 de noviembre. En ese evento se llevó a cabo el tradicional concurso de altares, muy apreciado por la comunidad.
Dayesla Ixtli, vestida de Catrina. (Foto: Cortesía/Dayesla Ixtli)
En el sur de la ciudad, el comité organizador del Día de Muertos de Fleisher Art Memorial celebró su décimo tercera edición el sábado 1 de noviembre. Entre las actividades destacaron el Festival de los Niños, “El Mercado de las Calacas” y la Procesión de La Calaca Flaca con “La Llorona”. La artista invitada María Hernández, originaria de la comunidad otomí de San Juan Amanalco de Becerra en el Estado de México, dedicó su altar a “México Lindo y Querido”, con una ofrenda abundante y llena de color.
El domingo, la Asociación de Empresarios Mexicanos organizó un recorrido de bicicletas decoradas y un carro alegórico como parte de su festejo. La artista Claudia Peregrina fue la encargada del altar. Ese mismo día, la comerciante Verónica Pérez también llevó a cabo una celebración en el Mercado Latino del parque FDR.
Festejo tradicional en el parque FDR. (Foto: Cortesía /Verónica Pérez)
Asimismo, el chef Dionicio Jiménez, originario de San Mateo Ozolco, Puebla, instaló su altar tradicional en su restaurante Cantina La Martina, ubicado en Kensington. Este fue el último evento comunitario en ese local, que cerró sus puertas en ese vecindario. El reconocido restaurantero tomará un descanso antes de abrir un nuevo restaurante en otra zona de Filadelfia.
El lunes 3 de noviembre, el Consulado de México fue anfitrión de su propia celebración del Día de Muertos. Finalmente, el 8 de noviembre, la artista Verónica Ponce de León dedicará su altar a la icónica cantante mexicoamericana Selena en el jardín “Open Kitchen and Sculpture Garden” de Pedro Ospina, como lo ha hecho en ese espacio durante varios años.
Ana Gamero se une a la conferencia para empoderar a la próxima generación de profesionales latinos en medicina.
A los 14 años, Ana Gamero dejó su natal Perú con una maleta llena de sueños y la determinación de salir adelante en un país desconocido. Décadas después, aquella adolescente inmigrante es hoy una reconocida científica en la Universidad de Temple, donde lidera investigaciones sobre el cáncer colorrectal y trabaja incansablemente para mejorar la salud de la comunidad latina.
A través de una Charla de Impacto, compartió su historia, su trayectoria académica y los desafíos que enfrenta la población hispana ante el cáncer colorrectal, una enfermedad que, a pesar de los avances médicos, sigue cobrando miles de vidas cada año.
Un mensaje de fuerza y esperanza
Ana recuerda que su familia, como muchas familias migrantes, llegó a Estados Unidos “empezando de cero”, enfrentando barreras lingüísticas, culturales y económicas. Sin embargo, su determinación la llevó a culminar sus estudios con un doctorado en inmunología y microbiología, y más tarde a especializarse en biología del cáncer colorrectal.
Con más de 17 años en la Lewis Katz School of Medicine de la Universidad de Temple, combina la docencia con la investigación científica. “Soy profesora, doy clases a los estudiantes de medicina, tengo mi laboratorio donde estudio cáncer colorrectal y entreno a muchos estudiantes”, explicó. Uno de los aspectos que más valora de su trabajo es la oportunidad de guiar a jóvenes hispanos interesados en la ciencia: “He disfrutado mucho trabajar con los estudiantes latinos”, comentó.
Cáncer colorrectal: la urgencia de una detección temprana
En los últimos años, la doctora Ana ha enfocado sus esfuerzos en prevenir el cáncer colorrectal, el segundo tipo de cáncer más mortal tanto en hombres como en mujeres. Desde su laboratorio, ha liderado campañas de concientización y detección gratuita en el Hospital de Temple, especialmente durante el mes de marzo, dedicado a esta enfermedad.
“El objetivo es informar a las personas sobre el riesgo, la edad en que deben comenzar a hacerse la prueba y que existen métodos accesibles para prevenirlo”, detalló.
Una de las herramientas más efectivas que promueve es la prueba casera, una alternativa sencilla y gratuita para quienes cumplen con ciertos criterios médicos. “Es como hacerse una prueba de COVID. Solo se busca si hay sangre en la muestra. No significa que la persona tenga cáncer, pero sí es una señal de alerta para hacer una colonoscopia”, explicó.
La especialista destacó, además, las diferencias de actitud entre hombres y mujeres frente a la prevención: “Los hombres son los que menos quieren hacerse la prueba. Muchas veces dicen que no quieren ver lo que están haciendo en el baño. Las mujeres, en cambio, somos más proactivas y cuidamos más nuestra salud”.
La colonoscopia: un paso clave para salvar vidas
Ana insiste en la importancia de la colonoscopia como herramienta de diagnóstico y prevención. “Ahora se recomienda a partir de los 45 años, o antes si hay historial familiar o enfermedades inflamatorias como la colitis ulcerativa”, señaló.
Lejos de ser un procedimiento doloroso o riesgoso, la doctora lo describe como “30 minutos en los que uno cierra los ojos y, cuando los abre, ya pasó todo”. En su caso personal, se la ha realizado dos veces debido a su antecedente familiar. “Es un procedimiento muy simple. Si se detecta un pólipo, el médico puede removerlo inmediatamente, evitando que se convierta en cáncer”, explicó.
Una enfermedad que afecta a generaciones más jóvenes
Aunque tradicionalmente se asociaba el cáncer colorrectal con personas mayores de 55 años, las estadísticas actuales muestran una tendencia alarmante: el aumento de casos en adultos jóvenes. “A partir de los años noventa comenzamos a ver pacientes menores de 45 años, y ahora ese porcentaje sigue creciendo”, advirtió.
El problema se agrava porque, en estos casos, el diagnóstico suele llegar en etapas avanzadas, lo que complica los tratamientos y reduce la calidad de vida. “La terapia es más agresiva y el pronóstico más difícil cuando el cáncer se detecta tarde”, explicó.
Entre los factores que pueden influir, la investigadora mencionó la dieta moderna, el uso excesivo de antibióticos, la obesidad y la diabetes tipo 2. “Nuestra forma de comer ha cambiado. Cuando era niña, todo era fresco y natural. Ahora consumimos demasiada comida procesada y chatarra. Además, los antibióticos alteran la flora intestinal y eso también puede aumentar el riesgo”, precisó.
Prevención: la mejor herramienta
Para Ana, la clave está en educar y modificar los hábitos cotidianos. “Hay que cambiar el estilo de vida: ser más activos, comer más fibra, menos carnes rojas, más pescado y beber mucha agua”, recomendó.
También subrayó el valor de mantener tradiciones alimenticias saludables dentro de la cultura latina. “Nuestra dieta tradicional, rica en frijoles, verduras y alimentos frescos, es mucho más beneficiosa de lo que creemos”, añadió.
“Acting Without Boundaries”, una de las organizaciones favorecidas, fomenta el arte en una comunidad de personas con discapacidades físicas. (Foto: Suministrada)
PECO, en asociación con Team Pennsylvania y Pennsylvania Creative Industries, ha otorgado un total combinado de $150,000 en subvenciones a instituciones y organizaciones culturales en el sureste de Pensilvania.
Estas subvenciones son posibles gracias al programa ‘Powering the Arts’, que apoya la música, el teatro, las artes visuales y otras expresiones artísticas en toda la región.
Ahora en su cuarto año, el programa otorga nuevas subvenciones de $5,000 a $10,000 para apoyar a pequeñas y medianas instituciones artísticas y organizaciones culturales en su labor de llegar a nuevas y diversas audiencias, eliminando las barreras que impiden su participación.
“Las artes nos inspiran, nos conectan y fortalecen a nuestras comunidades”, dijo Carniesha Kwashie, directora de Impacto Corporativo y Comunitario en PECO. “El programa ‘Powering the Arts’ mejora la forma en que las personas acceden a experiencias artísticas, y son importantes para la vitalidad de nuestras comunidades. Además, crea oportunidades para el aprendizaje y la conexión. Apoyar las artes significa apoyar un futuro más fuerte y más vibrante para todos”.
Acting Without Boundaries, una de las organizaciones que recibió subvención este año, se enfoca en la inclusión a través de las artes y fomenta la autoexpresión en una comunidad de personas con discapacidades físicas. Con la ayuda de la subvención de este año, ofrecerán una clase de actuación para personas de todas las edades.
“Team Pennsylvania se orgullese de apoyar el programa ‘Powering the Arts’ como un vehículo significativo para el desarrollo comunitario, dijo Abby Smith, CEO de Team Pennsylvania. “Las artes no solo proporcionan un vehículo poderoso para el compromiso, sino que también son una parte dinámica de la economía de Pensilvania”.
“Apoyar al sector creativo de Pensilvania no solo es una inversión en las artes, es un compromiso con comunidades vibrantes e inclusivas”, dijo Sarah Merritt, directora de Pennsylvania Creative Industries, con el apoyo del Pennsylvania Council on the Arts.
Este año, 30 organizaciones se beneficiarán de Powering the Arts, cada una generando un impacto en su comunidad.
Un republicano fue derrotado en un municipio de Pensilvania que había votado por candidatos presidenciales del Partido Republicano durante 113 años.
El condado de Beaver eligió al demócrata Lincoln Kretchmar como nuevo alcalde el 4 de noviembre. Con esta victoria, los demócratas pusieron fin a la racha de 113 años de victorias del Partido Republicano en el municipio.
Pensilvania es un estado clave en las elecciones. En las elecciones de 2020, el expresidente Joe Biden ganó el estado por unos 80.000 votos, arrebatándoselo al presidente Donald Trump, quien en 2016 rompió la racha demócrata del estado por primera vez en 24 años.
Pero en 2024, Trump recuperó el escaño con el 50,4% de los votos.
La derrota del Partido Republicano en las elecciones del primer año de la presidencia de Trump podría indicar que el estado se está inclinando nuevamente hacia el Partido Demócrata. Si esta tendencia continúa, el Partido Republicano podría sufrir derrotas en las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026, lo que afectaría el equilibrio de poder en el Congreso y la capacidad del partido para influir en políticas y leyes clave.
Kretchmar ganó la alcaldía por un margen muy estrecho, con 917 votos frente a los 904 del alcalde republicano en funciones, Thomas Todd Hamilton.
Según un analista electoral, el municipio no ha apoyado a un candidato demócrata a la presidencia desde 1912.
Antes de que Hamilton asumiera el cargo en 2004, Robert Linn fue alcalde republicano hasta ese mismo año.
En declaraciones a Newsweek, Erin Gabriel, presidenta del Comité Demócrata del Condado de Beaver, afirmó: «Estábamos muy contentos con todas nuestras victorias en las elecciones del martes por la noche». Los votantes respondieron claramente al alto costo de vida y a la creciente crisis de asequibilidad. Nuestro nuevo alcalde electo fue especialmente eficaz en su respuesta a un reciente aumento de impuestos en Beaver Boro, y los votantes respondieron positivamente a sus peticiones de mayor transparencia en el gobierno».
Añadió: “Mientras los republicanos se centran en destruir, los demócratas hemos estado apoyando a nuestros vecinos y comunidades. Los votantes lo vieron claramente y respondieron con contundencia el martes en todo el país”.
En otras partes del estado, los demócratas conservaron sus escaños en la Corte Suprema y ganaron la alcaldía de Pittsburgh, la elección del fiscal de distrito de Filadelfia y otras contiendas clave.
El gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, escribió: “Fue una buena noche, amigos. ¡Que se repita el 3 de noviembre de 2026!”.
Las elecciones de mitad de mandato se celebrarán en noviembre de 2026.