San Juan, Puerto Rico.- El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales de Puerto Rico (DRNA) anunció este domingo la firma de un acuerdo colaborativo con The Ocean Foundation (TOF) para restaurar el ecosistema costero en la importante Reserva Nacional de Investigación Estuarina de Bahía de Jobos.
Como parte del acuerdo, que también abarca el Bosque Estatal Aguirre y la costa circundante, se llevará a cabo uno de los trabajos de restauración de manglares más grande de Estados Unidos y el Caribe, según el comunicado del DRNA.
El proyecto se realizará durante el período 2023-2027 y prevé la siembra de 7.000 árboles por año, para un total de aproximadamente 35.000, principalmente de mangle rojo, en un área de aproximadamente 695 acres.
«Este acuerdo es un gran paso para mitigar el impacto significativo causado por huracanes; invasiones y construcciones ilegales», dijo la secretaria del DRNA, Anais Rodríguez.
Rodríguez señaló que «la colaboración y el establecimiento de alianzas con organizaciones que se dedican a la conservación de los recursos naturales es esencial y fundamental para enfrentar los desafíos ambientales».
La Reserva Nacional de Investigación Estuarina de Bahía de Jobos es la segunda área estuarina más grande de Puerto Rico y fue adquirida por el DRNA en el año 1981.
Cuenta con lagunas extensas, pequeños islotes poblados de manglares, praderas de yerbas marinas y arrecifes de coral, y es hogar de varias especies en peligro de extinción, incluyendo la población más grande de manatíes antillanos de Puerto Rico.
Kyle Schwarber de los Filis de Filadelfia tras batear un jonrón contra los Medias Rojas de Boston, el domingo 7 de mayo de 2023, en Filadelfía. (AP Foto/Laurence Kesterson)
Kyle Schwarber conectó un cuadrangular después de pasar del primer turno al bate al quinto en el orden ofensivo, y los Filis de Filadelfia le pusieron fin a una racha de seis derrotas con una victoria de 6-1 sobre los Medias Rojas, y también frenar la racha de ocho juegos ganados de Boston.
J.T. Realmuto pegó dos sencillos y produjo dos carreras para los campeones defensores de la Liga Nacional, que ganaron por primera vez desde el regreso a la alineación de Bryce Harper el martes. Harper, en su quinto partido después de la cirugía Tommy John en su codo derecho, batea para .368 (7 de 19) con una carrera producida después de irse de 3-1 con sencillo, base por bolas y dos carreras anotadas.
Triston Casas bateó un jonrón por los Medias Rojas.
Taijuan Walker (3-2) reaccionó después de dos malas salidas consecutivas, permitiendo una carrera, tres imparables en seis entradas, con seis ponches.
Schwarber, en un bache de 1 de 30, fue reemplazado por Bryson Stott como el primero en el orden al bate.
Por Medias Rojas, el puertorriqueño Enrique Hernández de 3-1. El dominicano Raimel Tapia de 4-1.
Los medios de información deben de recuperar la «confianza» y «credibilidad» de la ciudadanía para convertirse en una herramienta de la democracia y contra la desinformación, aseguró a EFE la periodista mexicana Martha Ramos, nueva presidenta del Foro Mundial de Editores (WEF, en inglés).
“Los medios tenemos que seguir siendo ese brazo de confianza para que la gente sepa por dónde ir caminando o a quién irle reclamando también (…) la crisis de credibilidad que sufrimos los medios desde la vuelta de siglo nos ha pegado a todos”, comentó.
Ramos, quien también se desempeña como directora editorial de la Organización Editorial Mexicana (OEM), la cadena de diarios más grande de Latinoamérica, señaló que para retomar esta franqueza, los medios de comunicación requieren ser sensible ante las necesidades de la ciudadanía.
En concreto, subrayó que deben de servir como instrumento para que la gente pueda corroborar y contrastar la información que acontece en su día a día, al admitir que la confianza de los medios frente a la ciudadanía se ha desgastado en los últimos 20 años.
“Recuperar la credibilidad sobre los medios se dice como muy fácil, pero la verdad es que es algo que en 20 años no hemos logrado mover, no se ha logrado cambiar la tendencia”, apuntó.
Ramos, quien toma el liderazgo del Foro Mundial de Editores en este 2023, sostuvo que la información es fundamental para garantizar una democracia, en medio de un impulso de los medios de comunicación por ser cada vez más éticos.
Los desafíos del periodismo serán el eje del Digital Media LATAM, el evento más importante para la industria de los medios de comunicación en América Latina, donde Ramos ofrecerá el discurso de apertura.
El Digital Media LATAM, organizado por Asociación Mundial de Editores de Noticias (WAN-IFRA), se celebrará en la ciudad mexicana de Mérida (Yucatán), el 16 y 17 de mayo.
PERIODISMO EN ESPAÑOL
Asimismo, destacó que será importante visibilizar el idioma español, sobre todo en América Latina, pues sostuvo que la narrativa en los distintos idiomas es diferente.
“Llevar la voz en español, llevar el idioma español a mí me parece que es sumamente importante en materia de periodismo, la narrativa es distinta y la narrativa de un idioma tan bonito como el nuestro siempre es muy importante”, comentó.
En este sentido, consideró que el periodismo en todo el continente americano es cada vez más relevante por su calidad, alcance y está “en un punto verdaderamente peligroso”.
La elección de Ramos al frente del WEF se da en un momento en el que México es considerado el peor país sin un conflicto bélico para ejercer el periodismo, por el elevado número de asesinatos, desapariciones y críticas públicas a los reporteros mexicanos.
La periodista mexicana también es presidenta del Comité de Inclusión y Diversidad de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y dirige la Alianza de Medios Mx.
Ramos expresó que también se deben de dar pasos hacia la equidad de género y que un mayor número de mujeres alcancen puestos de decisión dentro del periodismo.
Explicó que “esto permite que las discusiones sean muy ricas y más profundas».
En medio de un contexto violento en contra de periodistas en México y el mundo, Ramos explicó que la seguridad será una línea muy importante, en donde se deben considerar nuevas herramientas para la seguridad para ejercer su trabajo, así como para proteger sus datos.
“La otra es este levantar la voz cada vez que hay un ataque contra un periodista por su labor”, abundó.
Además, alertó que los altos niveles de violencia en contra de periodistas como los que se viven en México no pueden ser algo cotidiano y que prevalezca “como una sensación de las agresiones y muertes de periodistas no se sienten tan alarmantes como deberían de haberse sentido”.
La WEF engloba a más de 3.000 medios y empresas tecnológicas, así como a 60 asociaciones nacionales de editores.
Upper Darby High School students Rayan Hansali, from left, Tanveer Kaur, Elise Olmstead, Fatima Afrani, Joey Ngo and Ata Ollah, talk in the campus courtyard, Wednesday, April 12, 2023, in Drexel Hill, Pa. For some schools, the pandemic allowed experimentation to try new schedules. Large school systems including Denver, Philadelphia and Anchorage, Alaska, have been looking into later start times. (Photo: AP/Matt Slocum)
In the hours before he’s due at Upper Darby High School, senior Khalid Doulat has time to say prayers, help his mother or prepare for track practice.
It’s a welcome shift from last year for him and thousands of students at the school, which pushed its start time back by more than two hours — from a 7:30 a.m. start time to 9:45 a.m. One goal for the change: to ease strains on students that were more visible than ever coming out of the COVID-19 pandemic.
“I’ll be honest, I’ve been much happier in the mornings,” Doulat said. “I’ve been more positive, and I’ve come to school smiling more rather than, you know, grudging out of bed and stuff like that at 7:30.”
The idea of later school start times, pushed by many over the years as a way to help adolescents get more sleep, is getting a new look as a way to address the mental health crisis affecting teens across the U.S.
For some schools, the pandemic allowed experimentation to try new schedules. Upper Darby, for one, initially considered later start times in 2019. Ultimately, it found a way to do it this year by using distance learning as a component of the school day.
As students first came back to in-person learning, many dealt with mental health struggles and behavioral issues, Upper Darby Superintendent Daniel McGarry said. Officials saw a breakdown in students respecting the authority of teachers in the classroom.
“We had a lot of those things that we were facing and we’re still working our way through it; we’re in a much better place,” McGarry said. “I think our kids feel better. They’re not 100% better.» But, he said, much of the social anxiety students felt after being in online school has dissipated.
During the pandemic, soaring numbers of high school students expressed persistent feelings of sadness or hopelessness, with girls and LGBTQ+ youth reporting the highest levels of poor mental health and suicide attempts. It doesn’t help that research suggests middle and high school students aren’t getting enough sleep.
“These mental health challenges are already going to happen and then, with the absence of sleep, are much worse,” said Orfeu Buxton, director of the Sleep, Health & Society Collaboratory at Penn State University. “The same with decision making, suicidal ideation, those kinds of things.”
The reasons why high schools start as early as they do — many begin their day before 7:30 a.m. — are “lost to the sands of history,» Buxton said. But now, he said, ”everything is baked into that: traffic light patterns, bus schedules and adults’ work.”
Nationally, at least nine states are considering legislation related to school start times, up from four the previous year, according to the National Conference on State Legislatures. California in 2019 became the first and only state to dictate school start times.
Large school systems including Denver, Philadelphia and Anchorage, Alaska, have been looking into later start times.
It can require innovation to forge a new schedule.
At Upper Darby High, the school day technically still begins at 7:30 a.m., with students assigned coursework to be done remotely that ties into their lessons for the day. But they can use the early morning hours as they see fit — they can meet with teachers during office hours, sleep in or finish other homework. Ultimately, the work assigned for the early morning needs to be done, but when is up to students.
“I think getting more sleep is definitely helping,” Elise Olmstead, a junior. “I would be more irritable throughout the day, especially later, because I have a lot of after-school things. I would just have a harder time getting through the day.”
The school day still ends by 3 p.m.
Fatima Afrani, a freshman, said that when she gets home, she’ll usually relax, then help her mom or do homework.
“If I’m tired I go to sleep, which was not something I was able to do last year. Last year I just had to get my homework done because there wasn’t an option of being able to do it later,” she said. “And so I liked that if I was tired, I could listen to my body and just let myself sleep.”
Principal Matthew Alloway said educators have noticed fewer students sleeping in class. The new schedule also has allowed «kids to go to school for exactly what they need,” he said. About 400 of the school’s 4,250 students attend only through virtual learning — an option it offered to compete with online schools.
Critics have argued students have less instruction time in the new schedule. The original 80-minute periods have been shortened, but Alloway said that it’s not as if lectures always took up the full 80 minutes.
“It was sometimes a 60-minute concentrated instructional time. But then there was time to write. There was time to read. There was time to view a video,” he said.
Other challenges wrought by the pandemic — teacher shortages, for one — have also benefitted from the schedule change, administrators said. Teachers can take care of themselves and their families in the morning. Administrators have more time to replace staffers who call out sick.
Doulat, the Upper Darby senior, said that even if students can’t see the effects every day, there’s been a big positive impact.
“It’s such little changes in our daily lives that we don’t notice it,” he added. “But they slowly start building up, and we actually see the difference within our own lives.”
LaJoia Broughton, a 41-year-old small business owner, speaks during an interview at Goat's restaurant and Tavern on Tuesday, May 2, 2023, in Columbia, S.C. Black voters in South Carolina rescued Joe Biden’s bid for the presidency during the 2020 Democratic primary, and he rewarded them by moving the state to the head of the party’s nominating schedule. But two years into his presidency, interviews with more than a dozen Black voters representing a variety of ages and backgrounds reveal mixed views, especially between generations. (Photo: AP/Chris Carlson)
LaJoia Broughton, a 41-year-old small-business owner, considers herself a fan of President Joe Biden.
He’s provided opportunities for Black-owned business while bringing integrity to the White House, she said. Her decision for 2024 is not in doubt.
“Biden has proven himself in the last few years, and I’ll be voting for him in the next election,” said Broughton, who owns a lobbying and public affairs firm in Columbia, South Carolina’s capital city.
Destiny Humphreys is less enthusiastic. The 22-year-old senior at South Carolina State University, the state’s only public historically Black college or university, or HBCU, said she’s disappointed in the president, feeling his accomplishments have so far not lived up to his promises.
“Honestly, I feel like right now America is in a state of emergency. We need some real change,” said Humphreys, who remains unsure about her vote in next year’s election.
After a dismal start to his 2020 presidential campaign, Black voters in South Carolina rallied behind Biden, reviving his White House ambitions by driving his Democratic rivals from the race and ultimately putting him on a path to defeating then-President Donald Trump. But at the outset of Biden’s reelection bid, the conflicting views among the same voters provide an early warning sign of the challenges he faces as he aims to revive the diverse coalition that proved so crucial to him before.
Black voters formed the heart of Biden’s base of support and any dip in support could prove consequential in some of the most fiercely competitive states, such as Georgia, Michigan and Wisconsin. Well aware of the challenge, the Biden campaign says it’s confident in its message and is planning to highlight how the president has prioritized issues that are important to Black Americans.
“The progress made in the first two years — whether it’s the historically low black unemployment rate, unprecedented funding to HBCUs, or halving the black poverty rate in half — is all at stake in 2024,” campaign spokesman Kevin Munoz said in an emailed statement. “The campaign will work hard to earn every vote, and expand on its winning 2020 coalition.”
Yet there are some early signs that Biden will have work to do to generate enthusiasm among Black voters for another run.
Biden’s approval rating among Black adults has fluctuated over his two years in office. As with most demographic groups, the latest Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research poll finds his 58% current approval rating among Black adults sitting well below where he began. Roughly 9 in 10 Black adults approved of Biden over his first months in office.
While only about half of Democrats overall say they want Biden to run again in 2024, 81% say they would definitely or probably support him if he were the nominee. The groundswell isn’t as stark among Black adults: 41% say they want him to run and only 55% say they are likely to support him in the general election.
South Carolina provides an early barometer on how Black voters are viewing Biden shortly after his quiet campaign launch, via a video message late last month.
But interviews two years into his presidency with more than a dozen Black voters representing a variety of ages and backgrounds reveal mixed views, especially between older and younger voters.
Many younger voters said they aren’t convinced that Biden has delivered on their most important priorities.
“He wouldn’t have been president without us,” said Courtney McClain, a 22-year-old recent graduate of the University of South Carolina, who voted for Biden in 2020, her first presidential election.
Getting her loans forgiven, both for her bachelor’s degree and a planned master’s program, is a top priority for her. She applauds Biden’s attempt at a college loan forgiveness program, but is frustrated that the plan is now in doubt after it was challenged in the courts by Republicans.
“So, I definitely think moving forward, if he wants to promise something as large as that, I think he should put the steps in place to make sure that he’s able to go through with that before he just says it out loud,” McClain said.
Biden’s plan, announced last August, would have erased $10,000 in federal student loan debt for those with incomes below $125,000 a year, or households earning less than $250,000, and canceled an additional $10,000 for those who received federal Pell Grants. Its fate is uncertain after the Supreme Court last December said it would deliberate over the program’s future.
Many younger voters also cited the economy, especially lowering inflation, as a top priority. Several noted a lack of enthusiasm among their peers for a second Biden run, even while acknowledging they didn’t see a realistic alternative. But they wondered how lackluster support might affect turnout next year.
“For people to vote, and to be eager to vote, you have to actually want to vote for the person,” said Ace Conyers, a 22-year-old at South Carolina State.
Bailey Scott, a junior at the school, said she’s not excited about voting in the 2024 presidential election because people she would like to see in office won’t be running.”
“So I’m just going to have to pick the lesser evil,” she said. “And as of right now, that does seem like Joe Biden and Kamala Harris.”
Of course, many Black voters, especially those in the middle of their careers and beyond, said they already are looking forward to supporting Biden, who they say has a long history of advocating for the Black community. Laddie Howard, who owns a business making handcrafted leather goods in Sumter, just west of Columbia, said he would like to see other candidates enter the race but knows that’s not realistic.
“It’s going to be a battle of Biden against whoever emerges from the other side, and everything is so extreme on the other side that, you know, I can’t see many options besides Biden at this point,” said Howard, 52.
Tony Kinard, a Biden supporter, said the president has plenty of legislative wins to promote, including the Inflation Reduction Act, the roughly $740 billion program to promote clean energy, reduce prescription drug costs, shore up the health insurance marketplace and tax large corporations.
He would like to see action on gun control, especially as it edges closer to his home about an hour’s drive south of Columbia in rural Bamberg, where he runs Dot’s Flower Shop.
“I don’t like the idea of everybody being able to carry a firearm because we’re having too many young people dying behind that,” he said.
With divided government in Washington, additional action on access to firearms is unlikely. Still, the 67-year-old said it’s clear which candidate will best support the needs of Black voters in 2024.
“I’m going to vote for Biden,” he said. “We need to remember that, you know, the same where we got him in there before, we have to do the same thing by voting.” ___
Gente con las manos en alto a la salida de un centro comercial tras reportes de un tiroteo el sábado 6 de mayo de 2023 en Allen, Texas. (AP Foto/LM Otero)
Al menos nueve personas murieron este sábado, entre ellas el atacante, y siete más resultaron heridas tras un tiroteo que tuvo lugar en un centro comercial de la ciudad de Allen, en Texas, en el sur de Estados Unidos.
Cientos de compradores aterrados huyeron en pánico después de que un hombre saliera de un sedán plateado y empezara a disparar en un centro comercial de productos con descuento en la zona de Dallas, donde mató a ocho personas e hirió a siete antes de morir baleado por un policía que estaba cerca, según las autoridades.
La balacera en Allen, Texas, era un nuevo episodio en una sucesión sin precedentes de asesinatos masivos en Estados Unidos. Apenas una semana antes, según las autoridades, un hombre mató a tiros a cinco personas en Cleveland, Texas, después de que un vecino le pidiera que dejara de disparar porque había un bebé intentando dormir.
Según el jefe del Departamento de Policía de Allen, Brian Harvey, el atacante fue neutralizado por un policía que estaba en el centro comercial tras una llamada no relacionada.
Cuando escuchó los disparos, el policía «vio» y luego «neutralizó» al sospechoso antes de llamar a las ambulancias, que evacuaron a varios heridos.
Seis personas y el atacante fueron encontradas muertas en el lugar, mientras que nueve fueron transportadas a hospitales y dos de ellas fallecieron en el centro médico.
Otras tres están recibiendo «cirugías críticas» y cuatro están «en condición estable», indicó el jefe policial. Al menos uno de los fallecidos es un niño.
En las imágenes publicadas por los medios de comunicación se observa cómo decenas de personas abandonaron el centro comercial, muchas de ellas con las manos sobre la cabeza.
Según el portal de noticias BNO, el hombre llegó en automóvil, se detuvo en una tienda perteneciente a la cadena H&M, salió de su vehículo e inmediatamente abrió fuego indiscriminadamente contra las personas que se encontraban comprando.
Tras lo sucedido, el gobernador de Texas, Greg Abbott, emitió una declaración en la que explicó que está en contacto con el alcalde del municipio y le ha ofrecido «todo el apoyo del estado», «la asistencia y los recursos necesarios».
«Nuestros corazones están con la gente de Allen, Texas, esta noche durante esta tragedia indescriptible», dijo el republicano.
Estados Unidos ha sufrido al menos 198 tiroteos masivos en lo que va de año, según la organización Gun Violence Archive, que define los tiroteos masivos como aquellos en los que mueren cuatro o más personas, sin incluir al perpetrador del ataque.
La arquitecta construyó un edificio corporativo con certificado Leed Gold, lo que la convierte en pionera del diseño de modelos libres y sostenibles que generan la buena vida y preservan la calidad ambiental.
El edificio empresarial Vista 311 convirtió a la arquitecta Yermys Peña en pionera en República Dominicana y el Caribe al construir el primer corporativo sostenible con certificación Leed Gold en Santo Domingo.
Con ello se posiciona en el mundo de la arquitectura como la primera starchitect dominicana, al identificar que Yermys reúne muchos de los atributos que determinan los expertos para tal consideración, entre ellos su estilo audaz, estructurado, con visión por los diseños con elementos únicos, fuerte frente a los retos, de arquitectura distintiva que reta los límites al pensar fuera del molde.
“Siempre me ha gustado romper los esquemas. Por tal compromiso con el cambio climático, quise diseñar y construir un edificio que ofreciera alternativas que no solo van con la personalidad de quienes utilizarían las oficinas, sino que al tiempo pudiéramos resguardar la posibilidad de reducir altos consumos en mantenimiento, operación y metodología que exige la certificación LEED, emitida por US Green Building Council”, comentó Yermys Peña, CEO partner de Construger, y fundadora de Studio YP.
Corporativo Vista 311 ha obtenido su certificación Leed Gold gracias a la reducción de los consumos de agua en un 59,18%, energético de 19,37%, uso de materiales de 68% y de CO2 de 47.22%. Además, los gastos de mantenimiento en operación tienen un ahorro del 60%, lo que cumple con el objetivo inicial de brindar bienestar para los empleados. Cuenta con dos techos verdes, de 200 mts2 cada uno, totalmente naturales.
Yermys Peña trabaja todos sus proyectos con arquitectura bioclimática y destaca por sus fachadas con formas atrevidas, pero funcionales. Fundó Studio YP en 2020. Es la primera firma de diseño arquitectónico en República Dominicana, que ofrece soluciones innovadoras, construibles y altamente rentables, y brinda un acompañamiento integral durante todas las fases del proyecto. También es CEO partner de Construger, una constructora que brinda soluciones a todo tipo de proyectos de alta calidad, combinando experiencia, vanguardia y asesoría de inicio a fin con estándares americanos.
Starchitect es un acrónimo que une dos palabras: Star + Architect, basado en los atributos únicos y especiales que reúnen los arquitectos altamente reconocidos por sus logros, reputación, estilo audaz, diferente, revolucionario, sin perder la estructura y metodología. Entre los más destacados en el mundo figuran Zaha Hadid, Renzo Piano, Santiago Calatrava y Frank Gehry.
Yermys Peña es reconocida por su espíritu libre e independiente, creando espacios innovadores, funcionales, sostenibles, armónicos, estables y felices. Ha diseñado y construido proyectos como Villas Icaria, Evia y Naxus: Paseo Isleño, y más. Su éxito proyecta a la mujer capaz de ganarse el espacio y superar cualquier reto, por difícil que parezca.
Conoce más en https://arquitecturayp.com/proyectos-de-studio-yp/ y https://www.instagram.com/yermyspena/
A fan, who fell into the Boston Red Sox bullpen, is brought down by the medical staff during the first inning of a baseball game against the Philadelphia Phillies, Friday, May 5, 2023, in Philadelphia. (Photo: AP/Chris Szagola)
PHILADELPHIA. — A spectator was taken to a trauma center after falling over a protective railing and into the Red Sox bullpen while reaching for a baseball in the first inning of Boston’s game against Philadelphia at Citizens Bank Park on Friday night.
The fan was taken to Thomas Jefferson University Hospital, according to medical personnel on the scene, after he tumbled one level from an open concourse into the Boston bullpen in right-center field.
The injury occurred when the fan reached over the railing in an attempt to retrieve a ball thrown his way, the Phillies said in a statement. The Phillies said the fan was conscious and responsive upon leaving the ballpark. His injuries were not disclosed.
Later in the game, a Phillies employee was cleaning blood off the concrete in the area where the fan fell.
Masataka Yoshida, Boston’s second batter, was facing Philadelphia’s Zack Wheeler when Phillies reliever José Alvarado ran from the bullpen into the outfield to call attention to the incident. Medical workers quickly ran out to the second level of the bullpen as Red Sox relievers looked on nearby.
Security personnel immediately cleared fans from the railing in Ashburn Alley, which sits close to the visiting bullpen, as medical responders attended to the fan, who was wearing a Phillies jersey. Red Sox relievers looked on with concern as a hush went over the nearly sold-out ballpark that was hyped for the game and Bryce Harper’s first action in Philadelphia since offseason elbow surgery.
The spectator was strapped to a backboard and taken from the bullpen and field on a stretcher and a cart.
“It was definitely scary for a lot of us,” Boston reliever Josh Winckowski said. “We were all pretty worried, feeling uneasy.”
Winckowski said he was concerned the fan might have died from the fall. He and Boston’s other relievers were able to relax a bit after they got a call saying the fan was conscious and responsive.
“That meant a lot,” Winckowski said. “Helped a bunch.”
The game resumed after about a 10-minute delay.
Red Sox relievers Richard Bleier, Chris Martin and Kenley Jansen ultimately combined for three scoreless innings in Boston’s 5-3 victory over the Phillies.
“Thank God,” said Jansen, who earned his seventh save. “God was on our side and saved the man.”
Fans remained on the railing later in the game in Ashburn Alley, named after Hall of Famer and former Phillies outfielder Richie Ashburn, which has been a popular hangout spot since the ballpark opened in 2004. In addition to the railing over the bullpen, which includes a ledge to accommodate food and beverages, fans also can watch relievers closely from a seated area that also has a ledge.
Some fans wondered on Friday night if they would be prohibited from watching the game from that area going forward after the fan’s fall.
In the initial plan for the ballpark, Phillies relievers were seated on the top part of the bullpen closest to the fans. But the visiting bullpen was switched to the top level and the home bullpen was moved below.
El rey Carlos III y la reina Camila de Gran Bretaña saludan a la multitud desde el balcón del Palacio de Buckingham después de su ceremonia de coronación en Londres, el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Frank Augstein)
LONDRES. El rey Carlos III, la reina Camila y miembros de la familia real han salido al balcón del Palacio de Buckingham para saludar a la multitud.
La pareja real estuvo acompañada por el hijo y heredero al trono, el príncipe Guillermo, su esposa, Catalina, y sus hijos. En el balcón también estuvieron los hermanos de Carlos, la princesa Ana y el príncipe Eduardo.
Miles de simpatizantes se apresuraron a llegar a la The Mall, la gran avenida que conduce al Palacio de Buckingham, para acercarse lo más posible y poder ver el saludo real.
Las multitudes parecían estar jubilosas pese a la lluvia, y buscaban conseguir el mejor sitio frente al palacio.
Las Flechas Rojas, el equipo acrobático de la Fuerza Aérea Real, sorprendió a la multitud cuando pasó volando y dejó una estela de humo rojo, blanco y azul en el cielo.
Las Flechas Rojas de la Real Fuerza Aérea de Gran Bretaña vuelan sobre el Palacio de Buckingham mientras el rey Carlos III y la reina Camila saludan a la multitud desde el balcón del palacio luego de la ceremonia de coronación, en Londres, el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Frank Augstein)
El recién coronado rey Carlos III y la reina Camila emergen de la Abadía de Westminster para una gran procesión de regreso al Palacio de Buckingham después de su coronación.
Carlos llevaba la Corona del Estado Imperial y una túnica de terciopelo púrpura con adornos de armiño mientras caminaba lentamente por la antigua iglesia al ritmo de “God Save the King” (Dios salve al rey). Las campanas de la iglesia sonaron.
El nieto del rey, el príncipe Jorge, segundo en la línea de sucesión al trono, estaba entre los pajes de honor sosteniendo la larga cauda de su túnica.
La lluvia caía cuando el rey y la reina salían de la iglesia, pero estaban protegidos por una carpa transparente que conducía al Carruaje Dorado de Estado, un carruaje que se ha utilizado en todas las coronaciones desde 1831.
La reina Camila y el rey Carlos III a bordo de un carruaje dorado de regreso al Palacio de Buckingham desde la Abadía de Westminster tras la ceremonia de coronación, en Londres, el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Sebastien Bozon/PoolAP)
El rey Carlos III y la reina Camila recibien la sagrada comunión cuando su ceremonia de coronación en la Abadía de Westminster se acerca a su fin.
Justin Welby, el arzobispo de Canterbury, dirigió a la congregación para rezar el Padrenuestro, y el coro cantó mientras la pareja real recibía pan y vino.
El rey Carlos III de Gran Bretaña, centro, camina en la procesión de coronación después de su ceremonia de coronación en la Abadía de Westminster en Londres el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Kirsty Wigglesworth)
El presidente Joe Biden felicita al rey Carlos III y a la reina Camila por su coronación.
El líder estadounidense dice en un tuit que “la amistad perdurable entre EE. UU. y el Reino Unido es una fuente de fortaleza para ambos pueblos”.
La primera dama Jill Biden, que representaba a Estados Unidos en la ceremonia, dice que fue un honor estar en la Abadía de Westminster “en este día histórico”.
Camilla, la reina consorte, ha sido ungida y coronada con la corona de la reina María. Los clérigos le entregaron el Cetro de la Reina Consorte con Cruz y la Vara de la Reina Consorte con Paloma.
El coro cantó una nueva canción, “Make a joyful noise”, compuesta por Andrew Lloyd Webber.
El príncipe Guillermo se arrodilla ante su padre el rey Carlos III, para jurar su lealtad al monarca.
“Seré su vasallo y devoto servidor. Que Dios me ayude”, dijo Guillermo.
Tradicionalmente, los miembros de la realeza y los lores se arrodillan ante su nuevo monarca y le rinden homenaje, pero esta vez ese gesto fue reemplazado por lo que los organizadores han llamado como “El homenaje del pueblo”: las personas que miran en casa y desean hacerlo están invitadas a decir “Dios salve al rey Carlos”, o seguir las palabras de la liturgia.
El príncipe Guillermo besa a su padre, el rey Carlos III, durante su ceremonia de coronación en la abadía de Westminster, en Londres el 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Yui Mok)
El rey Carlos III ha sido coronado en su misa solemne de coronación y la congregación proclamó “Dios salve al rey”.
El arzobispo de Canterbury colocó la pesada corona de oro y joyas de San Eduardo sobre la cabeza de Carlos a la mitad de la misa de dos horas.
La coronación es la pieza central de la ceremonia y es la única vez durante su reinado que Carlos usará la corona de oro macizo.
Tiene un gorro de terciopelo morado, una banda de armiño y arcos entrecruzados rematados por una cruz. Tiene rubíes, amatistas, zafiros, granates, topacios y turmalinas.
Después de la ceremonia, Carlos cambiará la corona de 2,08 kilogramos (4,6 libras) por la Corona de Estado Imperial, que pesa aproximadamente la mitad, para la procesión de regreso al Palacio de Buckingham.
El rey Carlos III de Gran Bretaña sale de la Abadía de Westminster después de su ceremonia de coronación en Londres el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Alessandra Tarantino)
El rey Carlos III recibe su unción, la parte más sagrada e íntima de los rituales de coronación.
Carlos y Camila se quitan sus Túnicas de Estado y el rey se veste con una túnica de lino blanco y la “Supertunica”, una túnica dorada de cuerpo entero, prendas que simbolizan tanto la humildad como el esplendor, destinadas a reflejar las dos naturalezas de Jesucristo.
Se sienta en la antigua Silla de Coronación de roble, que ha sido parte de cada coronación desde 1308. Los guardias colocan un biombo alrededor de la silla.
Luego se le presentan objetos ceremoniales que simbolizan el poder secular y espiritual. Eso incluye el Orbe, que representa el mundo bajo Cristo, y el Anillo del Soberano, que simboliza el matrimonio de un monarca con su pueblo. Carlos usará el Guante de la Coronación y sostendrá el Cetro con la Cruz, un símbolo del poder terrenal, en su mano derecha. En su mano izquierda llevará el Cetro con la Paloma, que representa la autoridad espiritual y la misericordia.
El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, verterá aceite sagrado de una ampolla o frasco con forma de águila y luego lo frotará en las manos, el pecho y la cabeza del rey.
La ceremonia tiene sus raíces en la historia bíblica de la unción del rey Salomón y originalmente fue diseñada para confirmar que el soberano fue elegido directamente por Dios.
El rey Carlos III de Inglaterra presta el solemne juramento de gobernar al pueblo de Reino Unido con “justicia y misericordia”, y de fomentar un entorno en el que personas de todas las creencias y credos puedan vivir libremente.
El juramento es el segundo de los cinco elementos del histórico rito de coronación, arraigado en más de 1.000 años de tradición.
Carlos dijo que estaba dispuesto y, tras colocar la mano sobre la Biblia, prometió solemnemente hacerlo. Después besó el libro sagrado.
La ceremonia se ha modificado para reconocer el cambio en la composición religiosa del país.
Por primera vez, líderes religiosos budistas, hindúes, judíos, musulmanes y sijs participan en la coronación, en un reflejo del voto de Carlos de ser “el defensor de las creencias”, en lugar de “el defensor de la fe”.
El rey Carlos III y la reina Camila en el balcón del Palacio de Buckingham tras la ceremonia de coronación en Londres, el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Petr David Josek)
Gritos de “Dios salve al rey Carlos» y toques de trompeta resuenan en la Abadía de Westminster mientras los más de 2.000 invitados a la coronación reconocían al nuevo monarca.
Esta tradición medieval comenzó cuando el arzobispo de Canterbury presentando a Carlos III a los asistentes como el “rey indudable”. Después, les pidió que mostraran su apoyo con el cántico.
La abadía estalló en vítores y fanfarria de trompetas.
Otros tres presentadores siguieron al arzobispo, repitiendo las mismas palabras. Cada una de las veces, el coro de voces repitió atronadoramente su respaldo.
En cada una de las cuatro aclamaciones, el rey se giró en una dirección distinta para representar los cuatro puntos cardinales.
El rey Carlos III entra en la Abadía de Westminster para una ceremonia de coronación basada en antiguas tradiciones en un momento en que la monarquía enfrenta un futuro inestable.
El monarca cruzó la gran puerta oeste del templo mientras un coro interpretaba “I was glad», compuesta por Hubert Parry para la coronación de Eduardo VII.
Vestido con una larga túnica de color rojo oscuro, avanzó lentamente por el templo detrás de su esposa, Camila, la reina consorte.
El príncipe Jorge, el hijo mayor del heredero al trono, el príncipe Guillermo, era uno de los cuatro pajes de honor que portaban la cola del atuendo de su abuelo.
El rey Carlos III, centro, y Camila, la reina consorte, frente al centro, llegan a la ceremonia de coronación del rey Carlos III de Gran Bretaña en la Abadia de Westminster en Londres el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Kirsty Wigglesworth)
El príncipe Enrique llega a la Abadía de Westminster para la coronación de su padre.
El duque de Sussex vestía un chaqué de tres piezas negro y medallas militares sobre el pecho.
Su esposa, Meghan, se quedó en California con los dos hijos de la pareja.
Enrique, que renunció a sus deberes reales debido al intenso escrutinio de la prensa británica, no participará de forma activa en la ceremonia.
El hijo pequeño del rey Carlos se distanció aún más con la publicación de sus memorias, “Spare”, que resultaron un éxito de ventas y en las que desvela secretos familiares.
El príncipe Harry, el duque de Sussex y el príncipe Andrés de Gran Bretaña abandonan la Abadía de Westminster luego de la ceremonia de coronación del rey Carlos y la reina Camila de Gran Bretaña, en Londres, el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Toby Melville)
El rey Carlos III y Camila, la reina consorte, inician su corto viaje en el carruaje dorado del Jubileo de Diamante desde el Palacio de Buckingham a la Abadía de Westminster, donde serán ungidos y coronados en una ceremonia cargada de historia.
Los acompaña la Escolta del Soberano, compuesta por unos 160 soldados a caballo. La Banda Montada de la Caballería de la Casa Real encabeza la procesión militar.
La comitiva es mucho más pequeña que la prevista para el regreso desde la abadía, en la que unos 4.000 soldados participarán en un espectacular despliegue de pompa y boato.
El carruaje en el que viajan los monarcas se creó en 2012 para conmemorar los 60 años de la reina Isabel II en el trono. La procesión durará aproximadamente media hora.
El rey Carlos III de Gran Bretaña y Camila, la reina consorte, viajan en el Carruaje de Estado Jubileo de Diamante frente al Arco del Almirantazgo desde el Palacio de Buckingham hacia la Abadía de Westminster para su ceremonia de coronación en Londres el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Piroschka van de Wouw)
Las bandas militares desfilan por las calles del centro de Londres mientras cientos de militares empiezan a tomar posiciones a lo largo del recorrido de la procesión previa a la coronación de Carlos III.
Soldados ataviados con sus características casacas rojas y sombreros de piel de oso se alineaban en la amplia avenida frente al Palacio de Buckingham, donde cientos de seguidores reales han hecho frente a la lluvia tras llegar pronto para conseguir un buen puesto para seguir los actos.
La Armada Real y los Marines Reales están apostados en el cercano Admiralty Arch y las Fuerzas Aéreas Reales estaban en la ruta hacia la Abadía de Westminster.
Otros soldados que forman la Escolta del Soberano acompañarán a Carlos y a Camila, la reina consorte, desde el palacio hasta la abadía.
Soldados marchan por el exterior del Palacio de Westminster antes de la ceremonia de coronación del rey Carlos III de Inglaterra, en Londres, el 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Markus Schreiber)
El rey Carlos III y Camila, la reina consorte, llegan al Palacio de Buckingham antes de su coronación.
La comitiva de autos fue recibida con vítores en el Mall, la gran avenida que conduce al palacio. Carlos y Camilla fueron vistos saludando a la multitud desde el Bentley en el que viajaban.
Se espera que la pareja salga del palacio en el carruaje Jubileo de Diamante más tarde esta mañana hacia la Abadía de Westminster, donde serán coronados.
Mientras, en la abadía, muchos políticos y celebridades ocupaban ya sus asientos. Los músicos comenzaban a prepararse para la ceremonia, que comenzará a las 1000 GMT.
El rey Carlos III y la reina Camila a bordo de un carruaje dorado en su camino de regreso al Palacio de Buckingham, desde la Abadía de Westminster, tras su ceremonia de coronación, en Londres, el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Christian Sinibaldi/)
El grupo antimonárquico República dice que varios de sus miembros han sido detenidos mientras se preparaban para protestar por la coronación de Carlos III.
El grupo tiene previsto mostrar carteles y corear el lema “No es mi rey” durante la procesión que llevará al monarca hasta la abadía de Westminster. La policía fue informada con antelación de sus planes, añadió el grupo.
Pero el sábado por la mañana, varios de sus miembros fueron detenidos cerca de la Plaza de Trafalgar y conducidos a camionetas policiales.
Otros lograron protestar a lo largo de la ruta, vestidos de color amarillo y con carteles con lemas como “rey parásito” y “abolir la monarquía”.
La policía había dicho que tendría “poca tolerancia” hacia quienes traten de alterar el día, lo que provocó críticas que apuntaban que están limitando la libertad de expresión.
La procesión que acompaña al rey Carlos III y la reina Camila rumbo al Palacio de Buckingham pasa frente a personas que se oponen a la monarquía en Londres, el sábado 6 de mayo de 2023. (Foto: AP/Mosa’ab Elshamy)
Una multitud cada vez más grande esperaba ante el Palacio de Buckingham mientras los invitados comenzaban a llegar el sábado a la abadía de Westminster para la coronación del rey Carlos III de Inglaterra.
Quienes acamparon toda la noche para ver a la familia real de cerca se despertaron bajo un cielo encapotado que dejó paso al sol y a una ligera lluvia.
Seguidores con banderas y vestidos con los colores azul, blanco y rojo de la Union Jack fueron llegando en tren a Londres horas antes de la ceremonia que comienza cuando Carlos y Camila, la reina consorte, salgan del palacio en un carruaje dorado tirado por caballos.
La pareja real será conducida por la ruta de 2 kilómetros (1,3 millas) por el centro de Londres hasta la abadía de Westminster para una ceremonia de dos horas.
La iglesia bullía de emoción y estaba repleta de fragantes flores y sombreros de colores. Entre los invitados que entraban en tropel a la abadía había celebridades reconocidas como las actrices Judi Dench y Emma Thompson y los cantantes Lionel Richie y Nick Cave, entre otros. Además, había jueces tocados con sus tradicionales pelucas, soldados con relucientes medallas en sus casacas rojas y miembros de la Cámara de los Lores con sus túnicas rojas.
Britain's King Charles III and Queen Camilla look at each other as they stand on the balcony of the Buckingham Palace after their coronation, in London, Saturday, May 6, 2023. (Photo: AP/Leon Neal)
LONDON. — King Charles III was crowned Saturday at Westminster Abbey, in a ceremony steeped in ancient ritual and brimming with bling at a time when the monarchy is striving to remain relevant in a fractured modern Britain.
At a coronation with displays of royal power straight out of the Middle Ages, Charles was presented with an orb, a sword and scepter and had the solid gold, bejeweled St. Edward’s Crown placed atop his head as he sat upon a 700-year-old oak chair.
In front of world leaders, foreign royals, dignitaries and a smattering of stars, Charles declared: “I come not to be served but to serve.” Inside the medieval abbey, trumpets sounded, and the congregation of more than 2,000 shouted “God save the king!” Outside, thousands of troops, hundreds of thousands of spectators and scores of protesters converged.
It was the culmination of a seven-decade journey for the king from heir to monarch.
To the royal family and government, the occasion — code-named Operation Golden Orb — was a display of heritage, tradition and spectacle unmatched around the world.
To the crowds gathered under rainy skies — thousands of whom had camped overnight — it was a chance to be part of a historic occasion.
Julie Newman, a 77-year-old visitor from Canada, said the royal procession had been «absolutely fabulous. Couldn’t ask for anything better.”
“But we’re ready to go back home and watch it all on the television,» she added.
But to millions more, the day was greeted with a shrug, the awe and reverence the ceremony was designed to evoke largely gone.
And to a few, it was reason to protest. Hundreds who want to see Britain become a republic gathered to holler “ Not my king.” They see the monarchy as an institution that stands for privilege and inequality, in a country of deepening poverty and fraying social ties. A handful were arrested.
As the day began, the abbey buzzed with excitement and was abloom with fragrant flowers and colorful hats. Notables streamed in: U.S. first lady Jill Biden, first lady Olena Zelenska of Ukraine, French President Emmanuel Macron, eight current and former British prime ministers, judges in wigs, soldiers with gleaming medals, and celebrities including Judi Dench, Emma Thompson and Lionel Richie.
During the traditional Anglican service slightly tweaked for modern times, Charles, clad in crimson and cream velvet and ermine-trimmed robes, swore on a Bible that he is a “true Protestant.”
But a preface was added to the coronation oath to say the Anglican church “will seek to foster an environment where people of all faiths and beliefs may live freely.» It was the first ceremony to include representatives of the Buddhist, Hindu, Jewish, Muslim, and Sikh faiths, as well as the first in which female clergy took part.
Charles was anointed with oil from the Mount of Olives in the Holy Land — a part of the ceremony so sacred it was concealed behind screens — before being presented with the Sovereign’s Orb and other regalia.
Archbishop of Canterbury Justin Welby then placed the crown on Charles’ head, while he sat in the Coronation Chair — once gilded, now worn and etched with graffiti. Underneath the seat was a sacred slab known as the Stone of Scone, on which ancient Scottish kings were crowned.
For 1,000 years and more, such grandiose ceremonies have confirmed the right of British kings to rule. Charles was the 40th sovereign to be enthroned in the abbey — and, at 74, the oldest.
These days, the king no longer has executive or political power, and the service is purely ceremonial since Charles automatically became king upon death of his mother, Queen Elizabeth II, in September.
The king does remain the U.K.’s head of state and a symbol of national identity — and Charles will have to work to bring together a multicultural nation and shore up support for the monarchy at at time when it is waning, especially among younger people.
While most Britons view the monarchy on a spectrum ranging from apathy to mild interest, some are fervently opposed to it. The anti-monarchy group Republic said several of its members, including its chief executive, were arrested as they arrived at a protest in central London.
Police, who’d warned they would have a “low tolerance” for people seeking to disrupt the day, said they made 52 arrests. Human Rights Watch said arrests of peaceful protesters were “something you would expect to see in Moscow, not London.”
The multimillion-pound cost of the all the pomp — the exact figure unknown — also rankled some amid a cost-of-living crisis that has meant many Britons are struggling to pay energy bills and buy food.
Charles has sought to lead a smaller, less expensive royal machine for the 21st century, and his was a shorter, smaller affair than his mother’s coronation.
The notoriously feuding royal family put on its own show of unity. Prince William, who is next in line to be king, his wife, Kate, and their three children were all in attendance. Towards the end of the ceremony, William knelt before his father and pledged loyalty to the king — before kissing him on the cheek.
Then Archbishop Welby invited everyone in the abbey to swear “true allegiance” to the monarch. He said people watching on television could pay homage, too — though that part of the ceremony was toned down after some criticized it as a tone-deaf effort to demand a public oath of allegiance for Charles.
William’s younger brother Prince Harry, who has publicly sparred with the family, arrived alone. His wife Meghan and their children remained at home in California, where the couple has lived since quitting as working royals in 2020.
As Charles and the key royals joined a magnificent military procession after the ceremony, Harry stood waiting outside the abbey until a car arrived to drive him away.
Large crowds cheered as Charles and Queen Camilla, who was also crowned, rode in the Gold State Carriage from the abbey to Buckingham Palace, accompanied by a procession of 4,000 troops and military bands playing jaunty tunes. From the palace balcony, the king and queen waved to a sea of people who cheered and shouted “God Save the king!»
For many other Britons, the day’s events drew mild curiosity, at best.
Cherie Duffy, who was visiting London from Anglesey, Wales, on a trip planned before the coronation date was set, watched the ceremony on TV — but only because someone else turned it on.
“There’s a general not-botheredness,” she said about how she and her friends felt.