El conflicto en Medio Oriente ha generado un choque petrolero, ahora que el precio del barril de petróleo ha cruzado la barrera de $100, desde $60 a principios del año. Tomó algún tiempo. La economía mundial ha soportado el impacto de las hostilidades que comenzaron en el Medio Oriente el 7 de octubre de 2023. Por diferentes razones, han habido alzas en el precio del crudo, pero dichos precios han retornado rápidamente a alrededor de $60-70 por barril. Esta flexibilidad se explica primordialmente por una oferta abundante. Por ejemplo, los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, incluyendo a Rusia, estaban aumentando la producción moderadamente. Además, en las Américas, Estados Unidos pasó a ser el mayor productor mundial con una cifra récord de 13.5 millones de barriles por día, mientras que Brasil, Canadá y Guyana también han aumentado la producción.
No obstante, esta vez con el cierre del Estrecho de Ormuz, ha ocurrido uno de los peores escenarios previsibles. Porque a través del Estrecho transita alrededor de 20 por ciento de las exportaciones mundiales de crudo, desde los productores del Golfo Pérsico hacia el Lejano Oriente.
Otra consecuencia inmediata del aumento de los precios del petróleo es que el banco central de Estados Unidos, cuya reunión comienza hoy en Washington, puede preferir esperar hasta que los precios de los combustibles retornen a un nivel normal, antes de efectuar cualquier decisión sobre la tasa de interés. Todo depende de la duración del conflicto.
*Analista y consultor internacional, ex-director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español, UNIVISION, TELEMUNDO y otros medios.






