Jugador de los Seattle Seahawks Julian Love (i). (Foto: EFE/JOHN G. MABANGLO/Archivo)

El domingo 8 de febrero, cuando los New England Patriots y los Seattle Seahawks salten al césped del Levi’s Stadium para disputar el Super Bowl LX, millones de personas en América Latina y en la diáspora latina de Estados Unidos mirarán el partido con un interés especial. No será solo una final por el trofeo Lombardi, sino una vitrina histórica para cinco jugadores que llevan en sus hombros algo más que un uniforme: llevan la memoria de sus países, de sus familias y de una cultura que durante décadas ha ido encontrando su espacio en la NFL.

Andy Borregales fue seleccionado por los New England Patriots en la sexta ronda (posición global 182) del Draft de la NFL de 2025. (Foto: RR. SS.)

El caso más simbólico es el de Andy Borregales, el joven pateador venezolano de los Patriots que hará historia como el primer nacido en Venezuela en disputar un Super Bowl. Borregales, nació en Caracas en 2003 y fue criado en Miami. Llegó a la liga como selección de sexta ronda en el Draft 2025, pero rápidamente se ganó el respeto por su precisión quirúrgica. En su temporada de novato convirtió 27 de 32 intentos de gol de campo, un rendimiento que lo colocó entre los pateadores más confiables de la liga. Su momento más recordado llegó en la final de la Conferencia Americana, cuando bajo una tormenta de nieve en Denver conectó un disparo de 23 yardas que dio a Nueva Inglaterra el boleto al Super Bowl.

Para un país que suele volcar sus pasiones deportivas en el béisbol y el fútbol, Borregales se ha convertido en un símbolo inesperado de orgullo nacional.

Christian Gonzalez (arriba), cornerback de los New England Patriots.  (Foto: EFE/CJ GUNTHER/Archivo)

A su lado en Nueva Inglaterra estará Christian González, esquinero de raíces colombianas que a sus 23 años ya se ha consolidado como uno de los defensivos jóvenes más respetados de la NFL. Elegido en la primera ronda del Draft 2023, González ha sido pieza clave en el esquema de los Patriots, combinando velocidad, lectura de juego y una capacidad notable para anticipar a los receptores rivales. Su ascenso ha despertado atención en Colombia, donde la afición por el fútbol americano ha crecido de manera sostenida, y ve en González un referente de lo que es posible cuando el talento latino encuentra oportunidades en el deporte profesional estadounidense.

Jaylinn Hawkins fue recontratado por los New England Patriots como agente libre sin restricciones el 13 de marzo de 2025. (Foto: RR. SS.)

El tercer representante latino de los Patriots es Jaylinn Hawkins, safety de ascendencia panameña. Aunque no siempre aparece en los encabezados, Hawkins ha sido una pieza valiosa en los equipos especiales y en la rotación defensiva, aportando solidez y versatilidad a un plantel que se ha caracterizado por su disciplina táctica. Su presencia en el Super Bowl es también un guiño a Centroamérica, una región poco visible en la NFL, pero cada vez más interesada en este deporte.

El ala cerrada novato de los Seahawks, Elijah Arroyo seleccionado en la segunda ronda del draft por Miami (Foto: Seahawks Oficial)

En el bando de los Seahawks, la historia de Elijah Arroyo parece sacada de una película. Ala cerrada de raíces mexicanas, Arroyo se formó lejos de los grandes reflectores, en Cancún, Quintana Roo, donde aprendió a jugar en campos de tierra en los que antes de cada partido había que retirar piedras y botellas para poder competir. De esos escenarios precarios dio el salto al fútbol colegial con los Miami Hurricanes y más tarde a la NFL, donde ahora se encuentra a un partido de cumplir el sueño que imaginó de niño, el de “Representar a México y a la gente que creció como él”, según ha dicho. Su presencia en el Super Bowl es un recordatorio de que el talento puede surgir en los lugares más inesperados cuando hay disciplina y perseverancia.

Junto a Arroyo estará Julian Love, safety de raíces cubanas y mexicanas uno de los líderes de la defensa de Seattle. Con más de 550 tackleadas a lo largo de su carrera, Love es conocido tanto por su dureza en el campo como por su compromiso fuera de él. A través de su iniciativa Love’s Huddle, apoya a niños y jóvenes en situaciones vulnerables en Chicago y Seattle, una labor que lo llevó incluso a ser nominado al Premio Walter Payton al Hombre del Año, el reconocimiento más prestigioso de la NFL en términos de impacto social. Para Love, jugar un Super Bowl es tan importante como dejar una huella positiva en las comunidades que representa.

Federico Maranges, liniero ofensivo de los Seahawks, integrante de la escuadra de desarrollo. (Foto: Seahawks Oficial)

A esta representación latina se suma el puertorriqueño Federico Maranges, liniero ofensivo de los Seahawks, integrante de la escuadra de desarrollo y parte del proceso que llevó a Seattle al Super Bowl LX.

Más allá de las estadísticas y los récords, la presencia de estos cinco jugadores en el Super Bowl LX habla de una transformación silenciosa dentro de la NFL. Durante décadas, el fútbol americano fue visto como un deporte ajeno a la cultura latina, pero hoy refleja la diversidad de Estados Unidos y de las comunidades que lo alimentan.

Borregales, González, Hawkins, Arroyo y Love no solo compiten por un anillo; compiten también por abrir puertas, por inspirar a jóvenes que crecen hablando español en casa y soñando con un balón ovalado en las manos.

Cuando el balón vuele por primera vez en Santa Clara, cada patada, cada tacleada y cada recepción, llevará consigo una historia de migración, sacrificio y pertenencia. El Super Bowl LX será, para millones de latinos, algo más que un espectáculo deportivo: será una celebración de identidad en el escenario más grande del deporte estadounidense y de impacto mundial. Enhorabuena a todos ellos.

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