Juegos Olímpicos
Lucas Pinheiro Braathen, medallista de oro de Brasil en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026. (Foto: (Foto: EFE/ANNA SZILAGYI)

La participación latinoamericana en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 ha marcado un antes y un después para la región. Aunque los deportes invernales siguen siendo un terreno dominado por países con larga tradición y recursos especializados, los atletas latinoamericanos han logrado visibilidad, hitos históricos y relatos de perseverancia que ya forman parte del balance más relevante de esta edición olímpica.

Milano-Cortina 2026 registra la mayor presencia latinoamericana en la historia de unos Juegos Olímpicos de Invierno, con cerca de 37 atletas procedentes de países como Brasil, Argentina, México, Chile, Colombia, Ecuador, Uruguay y Puerto Rico. La cifra supera ediciones anteriores y refleja un crecimiento sostenido del interés y la inversión en disciplinas tradicionalmente ajenas a la región.

Brasil encabezó la delegación con la mayor cantidad de atletas, seguido por Argentina y México, mientras que otros países lograron clasificar representantes individuales en pruebas altamente técnicas como esquí alpino, esquí de fondo, luge y skeleton.

Un oro histórico para Sudamérica

El momento más significativo hasta ahora para Latinoamérica llegó en el esquí alpino. Lucas Pinheiro Braathen, representante de Brasil, conquistó la medalla de oro en el slalom gigante masculino, convirtiéndose en el primer atleta brasileño y sudamericano en ganar un oro olímpico de invierno. El triunfo no solo rompió una barrera deportiva, sino que también simbolizó el avance de países sin clima invernal en el más alto nivel competitivo.

La imagen del himno brasileño sonando en una ceremonia olímpica de invierno se convirtió en uno de los momentos más comentados de los Juegos y en un referente para futuras generaciones de atletas latinoamericanos.

Historias que trascienden el resultado

En el patinaje artístico, el mexicano Donovan Carrillo logró su mejor programa libre de la temporada y finalizó en la posición 22, resultado con el que igualó su actuación de Beijing 2022 y lo consolidó como el principal referente del patinaje artístico mexicano en el escenario internacional.

El mexicano Donovan Carrillo compite en el programa corto del patinaje artístico de los Juegos Olímpicos invernales en Milán (Foto: AP/Christophe Ena)

En el eslalon gigante, el colombiano Michael Poettoz cerró su participación como el mejor latinoamericano de la prueba, al ubicarse 36º en la primera manga, en lo que representó su debut en unos Juegos Olímpicos de Invierno, un logro significativo para un país sin tradición en deportes de nieve.

Uruguay vivió una jornada marcada por la frustración y la historia con Nicolás Pirozzi, quien quedó eliminado en la prueba de eslalon gigante durante un día de intensa nevada que le impidió superar uno de los obstáculos del recorrido. Más allá del resultado, devolvió a Uruguay a unos Juegos Olímpicos de Invierno tras 28 años de ausencia.

En luge, la argentina Verónica Ravenna concluyó en la posición 25 y se convirtió en la segunda atleta argentina en la historia en competir en una prueba olímpica de luge, una de las disciplinas más técnicas y exigentes del programa invernal.

La mexicana Regina Martínez Lorenzo reacciona en la meta durante la prueba femenina de 10 km con salida libre de las competiciones de esquí de fondo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026, en Tesero, Italia. (Foto: EFE/Hannibal Hanschke)

México también escribió una página inédita con Regina Martínez, quien hizo historia al convertirse en la primera mujer mexicana en competir en esquí de fondo en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Tras cruzar la meta, recibió la felicitación de las tres medallistas olímpicas de la prueba, un gesto que subrayó el valor simbólico de su participación.

Balance parcial y lo que queda

Aunque los Juegos continúan hasta el 22 de febrero, la mayoría de las participaciones latinoamericanas ya han concluido. El balance, sin embargo, es ampliamente positivo: récord de participación, un oro histórico y una presencia que consolidó a Latinoamérica como una región cada vez más visible en el olimpismo invernal.

Una señal de futuro

Milano-Cortina 2026 deja claro que los deportes de invierno ya no son territorio exclusivo de unas cuantas potencias con climas invernales extremos. Para Latinoamérica, estos Juegos representan una señal de avance, ambición y posibilidad, donde competir —y ganar— ya no parece una excepción imposible, sino un objetivo alcanzable con planificación, apoyo y continuidad.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí