En el cierre del año, muchas personas en Estados Unidos viajaron más: algunos por trabajo, otros por vacaciones, y muchos combinando ambas cosas. El trabajo remoto ha cambiado la forma en que nos movemos, pero también ha generado confusión cuando llega el momento de hacer los impuestos. Aquí van algunas recomendaciones prácticas para que la comunidad hispana evite sorpresas y tome decisiones informadas.
1. Gastos de viaje de negocios: no basta con hacer las reservaciones. Un error común es pensar que con solo haber reservado un vuelo o un hotel ya se puede deducir el gasto. Para que un gasto de viaje de negocios sea deducible, generalmente debe haberse pagado antes del 31 de diciembre para aquellos contribuyentes cuyo negocio utiliza un método de contabilidad a base de efectivo. No basta con solo haberse programado o reservado.
2. Viajes “bleisure”: ¿negocios o placer? Cada vez más personas mezclan trabajo y vacaciones en un mismo viaje. A nivel fiscal, lo importante es el propósito principal del viaje. Si el motivo principal es de negocios, ciertos gastos como el transporte pueden ser deducibles. Pero los gastos personales, como actividades recreativas o días adicionales solo por placer, no lo son. Es importante evaluar qué gastos son considerados ordinarios y necesarios para el negocio, separar entre gastos de viaje de negocio y personales, y documentar bien cada gasto.
3. Beneficios de tarjetas de crédito: ¿son ingresos gravables? Millas, puntos y recompensas por viajar suelen generar dudas. En general, las recompensas obtenidas por gastos personales no son ingresos sujetos a impuestos. Sin embargo, si recibes bonos en efectivo o incentivos relacionados con actividades comerciales, podrían ser gravables. La recomendación es revisar el origen del beneficio y, ante la duda, consultar con un experto.
4. Trabajar remotamente mientras viajas: puede afectar tus impuestos estatales. Si trabajas de forma remota desde otro estado, aunque sea por unas semanas, podrías generar obligaciones fiscales en ese estado. Algunos estados tienen reglas estrictas sobre dónde se considera que se ganó el ingreso. Esto puede traducirse en declaraciones adicionales o impuestos inesperados si no se planifica con anticipación.
5. Rentas a corto plazo y la regla de los 14 días: Muchas personas rentan su casa o departamento por periodos cortos mientras viajan. Existe una regla relativamente poco utilizada: si alquilas tu propiedad por 14 días o menos al año, ese ingreso generalmente no es gravable y los gastos no son deducibles a nivel federal. Pero si superas ese límite, deberás reportar los ingresos y posiblemente deducir gastos relacionados.
En resumen, viajar más no tiene por qué complicar tus impuestos, pero sí requiere atención. Guardar recibos, entender la diferencia entre gastos personales y de negocio, y conocer las reglas básicas puede marcar una gran diferencia.
En TurboTax creemos que la información clara empodera a las familias hispanas para tomar mejores decisiones financieras. Prepararse con tiempo es la mejor forma de evitar sorpresas cuando llegue la temporada de impuestos.
* Miguel Burgos es vocero de TurboTax.






