
El Concejo de Upper Darby, en el condado de Delaware, aprobó por unanimidad una resolución que limita la colaboración de la policía local con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en acciones civiles de inmigración. La medida, votada la noche del miércoles 18 de febrero, instruye explícitamente a los agentes a no participar en la aplicación de leyes migratorias no penales y a no ingresar en acuerdos 287(g), manteniendo la cooperación solo cuando existan órdenes judiciales/criminales válidas.
De acuerdo con la cobertura local, el objetivo del Concejo es reducir la ansiedad en una comunidad diversa y reforzar la confianza entre residentes y autoridades, en medio de un endurecimiento de operativos federales a nivel nacional. La resolución remarca que ninguna ley obliga a la policía municipal a asistir a ICE en sus procedimientos civiles y subraya que estar en Estados Unidos sin autorización puede constituir una infracción civil, no un delito, por lo que la actuación local debe centrarse en la seguridad pública y el ámbito penal.
El voto llega tras semanas de presión comunitaria, que incluyeron manifestaciones estudiantiles y llamados de líderes locales para aclarar protocolos ante posibles operativos. A inicios de mes, cientos de alumnos de Upper Darby High School realizaron un walkout contra las acciones de ICE, un episodio citado en el debate municipal como muestra del clima de miedo y tensión en familias inmigrantes.
El texto aprobado —Resolución No. 3‑26— formaliza la postura del municipio: no habilitar acciones civiles de ICE ni suscribir el programa 287(g), al tiempo que reafirma que el Departamento de Policía seguirá haciendo cumplir las leyes federales, estatales y locales en el ámbito penal. Documentos públicos del municipio recogen los fundamentos legales de la medida (Carta Orgánica local y leyes de Pensilvania) y el compromiso de garantizar la misma protección y de evitar detenciones con órdenes no judiciales.
La decisión de Upper Darby se alinea con movimientos similares en suburbios de Filadelfia y refleja una creciente resistencia municipal a que agencias locales sirvan de brazo auxiliar en operativos civiles de inmigración





