La celebración de Miss Universo 2026 en Puerto Rico atraviesa su momento más delicado. A solo ocho meses del certamen, la Compañía de Turismo de Puerto Rico (CTPR) confirmó que se encuentra en una fase crítica de renegociación con la Organización Miss Universo, tras una serie de controversias legales y financieras que han golpeado a la entidad internacional.
El Gobierno puertorriqueño ya congeló todos los pagos futuros del contrato original, que ascendía a $9 millones, incluyendo un desembolso pendiente de $1.5 millones. La directora ejecutiva de la CTPR, Willianette Robles Cancel, explicó que no se liberará ni un dólar adicional hasta que la organización garantice transparencia y claridad administrativa. La decisión responde, en parte, a los escándalos que involucran a Raúl Rocha Cantú, presidente de Miss Universo, investigado en México por presuntos delitos relacionados con tráfico de armas, combustible y drogas.
Ante este panorama, el gobierno exige que cualquier nuevo contrato excluya a Rocha como firmante o beneficiario directo, con el fin de proteger los fondos públicos y mitigar el impacto reputacional para la isla. Además, la CTPR solicita una auditoría internacional independiente y la designación de un representante oficial con plena autoridad que no enfrente cargos legales.
A pesar de la incertidumbre, Puerto Rico sigue siendo oficialmente la sede del 75.º aniversario de Miss Universo, programado para noviembre de 2026 en el Coliseo de Puerto Rico. Sin embargo, fuentes gubernamentales indican que este estatus podría cambiar si la organización no acepta las nuevas condiciones en las próximas semanas.
Mientras el acuerdo pende de un hilo, la actual Miss Universo, Fátima Bosch, estuvo recientemente en San Juan para compromisos oficiales. Su visita, entre el 3 y el 5 de febrero, reforzó la visibilidad de la isla como futura sede, aunque el certamen continúa envuelto en polémicas globales.






