La líder legislativa también ha enfatizado la diversidad cultural como una fortaleza del estado, destacando que la comunidad dominicana, junto con otros grupos inmigrantes, ha enriquecido la vida social y económica de la región. (Foto: suministrada)

En el Mes de la Herencia Negra, y como reconocimiento de la población afrolatina, en Impacto celebramos a una mujer que se enorgullece de sus raíces, negras e indígenas.

“Educación es empoderamiento. Y querer es poder”. Con esas dos frases, heredadas de sus padres inmigrantes dominicanos, la representante estatal Johanny Cepeda-Freytiz resume la brújula que ha guiado su vida desde que entró a la escena pública, y esto es parte de lo que compartió con Perla Lara, nuestra editora jefa de Impacto.

Nacida en Nueva York, hija de padres dominicanos, Cepeda-Freytiz creció entre dos culturas. “Me identifico como latina y reconozco que por mis venas corre sangre negra, taína y europea. Somos producto de una historia compleja de colonización y al mismo tiempo de resistencia”, afirma con convicción. Esa identidad, explica, no es solo cultural: es también política.

De Nueva York a Reading

Sus padres llegaron a Estados Unidos en busca del “sueño americano” y finalmente se establecieron en Pensilvania, donde pudieron comprar su casa y ofrecer estabilidad a sus dos hijas. Johanny se mudó a Reading hace 19 años, ya casada con su esposo puertorriqueño y con dos hijos pequeños.

Antes de eso, se formó académicamente en Nueva York y obtuvo una maestría. Allí trabajó como directora de un centro comunitario administrado por Grand Street Settlement, en el Lower East Side de Manhattan. El centro ofrecía programas educativos para niños, jóvenes y adultos, incluyendo clases de GED (Desarrollo Educativo General) y de inglés como segundo idioma.

“Siempre he tenido una fuerte vocación de servicio. Mi mamá me enseñó que educarse es empoderarse, y mi papá que querer es poder. Todo lo que hago parte desde allí”, señala.

Johanny Cepeda-Freytiz nació en la ciudad de Nueva York el 31 de agosto de 1973 y es hija de Ana y Luis Cepeda. Vivió y asistió a la escuela en el Colegio Padre Fortín, en la República Dominicana, desde los 9 hasta los 14 años. (Foto: suministrada)

De restaurante a centro comunitario

Al llegar a Reading en 2007, decidió cambiar de rumbo profesional y abrir un restaurante: “Mi Casa, Su Casa Café”. Pero lo que comenzó como un emprendimiento puramente familiar terminó convirtiéndose en un punto de encuentro para la creciente comunidad latina de Reading.

“Allí escuchaba historias, ayudaba a la gente a encontrar recursos, tenía formularios de registro electoral en inglés y en español, y mientras la gente esperaba su café, yo les decía, ven, llena el registro para votar, y si tú no puedes llevarlo yo misma lo llevo o lo pongo al correo”, recuerda.

Para Cepeda-Freytiz, la educación cívica es esencial, especialmente en comunidades negras y morenas que históricamente han luchado por el derecho al voto. “Yo les recordaba que muchos murieron para que hoy nosotros podamos ejercer ese derecho, y no podemos olvidarlo”.

El salto a la política

Su experiencia como emprendedora le permitió comprender cómo las decisiones municipales impactaban directamente a los pequeños negocios y a las familias trabajadoras. “A veces los funcionarios municipales venían a mi restaurante y yo escuchaba como decidían aumentar los costos de los permisos sin consultarles a quienes se veían afectados. Eso fue lo que, al final, me motivó a involucrarme”.

En 2015 se postuló por primera vez al Concejo Municipal de Reading. Perdió por apenas 75 votos. “Eso me dolió, pensé que debía haber trabajado un poco más, pensé que me había metido solamente a los barrios más pobres y difíciles…; pero al final, también me di cuenta de que había movilizado sectores y ciudadanos que tradicionalmente no participaban en las elecciones”.

Tras varios episodios políticos en la ciudad y nuevas vacantes en el Concejo, volvió a intentarlo. Inicialmente no fue seleccionada para ocupar una posición vacante en 2019, y finalmente fue designada en 2020 por voto popular.

“Se sintió mucho mejor cuando el pueblo me eligió directamente”, afirma.

Defender los derechos en tiempos de miedo

La representante con un liderazgo nato, ha centrado sus esfuerzos en la educación sobre derechos civiles, particularmente frente a las políticas migratorias federales que, lamenta, han generado tanto temor en comunidades latinas.

“Hay muchas familias que viven con ansiedad, hay niños que faltan a la escuela por el temor y hay trabajadores que ya les da miedo salir de sus casas al trabajo”, asegura.

Cepeda ha impulsado campañas educativas bajo el lema “Conozca sus derechos”, orientadas a que las personas sepan cómo actuar ante detenciones inesperadas y cómo documentar posibles abusos. También trabaja en coordinación con organizaciones comunitarias y líderes locales para fortalecer las redes de apoyo.

“Hoy en día organizarse no es opcional. Es necesario. Pero también debemos actuar con estrategia y responsabilidad”, advierte.

Descubrir el poder del voto

Insiste en la importancia de la participación electoral. Considera que las próximas elecciones son decisivas tanto a nivel estatal como federal.

“El voto es nuestra herramienta más poderosa. Si cometimos errores en el pasado, la manera de corregirlos es participando activamente en las elecciones”, afirma.

Aunque reconoce las diferencias partidistas, insiste en que el centro del debate debe ser la protección de los derechos humanos y constitucionales. “Esto no es solo cuestión de partidos; aquí se trata de las personas”.

Salud y discriminación

Otro eje de su trabajo legislativo es la salud pública, especialmente las disparidades que afectan a mujeres negras durante el embarazo.

“Las tasas de mortalidad materna en mujeres negras son desproporcionadamente altas y muchas muertes son prevenibles”, explica. Por eso ha convocado a una discusión comunitaria con profesionales de la salud para dialogar sobre prevención, acceso a servicios y representación médica culturalmente competente”. El evento se llevará a cabo el jueves 19 de febrero, de 4 p.m. a 7 p.m., en la iglesia Zion Baptist en Reading.

“Tenemos que hablar de estos temas abiertamente y buscar soluciones concretas”, enfatiza.

Identidad, fe y compromiso ante el reto del racismo

Cepeda-Freytiz no oculta que su fe juega un papel importante en su vida pública. “Cuando he dudado, siempre he orado… Dios, si tú me quieres en esto, entonces muéstrame tu apoyo’. La visionaria cree que todos tenemos una función en este momento histórico, en donde no titubeo en asentir que lo que esta haciendo el Gobierno federal, es una limpieza étnica, por eso fue de las primeras en manifestar su rechazo a la compra de un enorme almacén en su jurisdicción, que planean convertir en un centro de detención para indocumentados; y lanzó un llamado a que todos ocupen su lugar histórico ante los atropellos a la Constitución y al visible racismo en lo más alto del poder. “Empresarios, padres, jóvenes, líderes religiosos, funcionarios. Todos”.

Para ella, la clave es la organización colectiva. “Somos pocos los que damos la cara, pero en la práctica somos muchos, y todos dependemos los unos de los otros”.

Al final de la conversación, vuelve a la enseñanza de su padre, ya fallecido: “Querer es poder. Si queremos proteger nuestros derechos y nuestro futuro, podemos hacerlo. Pero tenemos que actuar y que luchar juntos”.

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