Impacto

Esperanza: 40 años promoviendo educación, desarrollo económico y vivienda entre latinos de Filadelfia

El Rev. Luis Cortés con estudiantes de la escuela de Esperanza. (Foto: Esperanza)

La organización Esperanza conmemora su 40.º aniversario destacando su impacto integral en la comunidad latina de la ciudad, desde sus inicios en la década de 1980 hasta su consolidación como una institución clave en áreas como la educación, el desarrollo económico, la vivienda y la inmigración. Su fundador y director ejecutivo, el reverendo Luis Cortés, compartió una memorable reflexión sobre los orígenes, desafíos y logros de la organización: “En 1983… pensé que iba a hacer esto en Nueva York, pero tuve la oportunidad de venir a Filadelfia a enseñar… y me di cuenta de que lo que quería hacer en Nueva York, debía hacerlo aquí”, recordó el reverendo.

Cortés explicó que, aunque tenía una visión clara, no imaginaba la magnitud del desafío: “Siempre pensé que debíamos crear una organización basada en la fe que pudiera atender múltiples necesidades de la gente… una organización que encontrara sinergias en la forma de responder a esas necesidades… pero no tenía idea de lo difícil que sería crear la organización que tenemos hoy, ni todo lo que implicaría”.

Desde el inicio, Esperanza fue concebida como una organización integral, inspirada en modelos comunitarios fuera de Estados Unidos: “En otros contextos, el liderazgo atiende todas las necesidades del vecindario… no se limita a una sola área. Esa fue la visión desde el principio”, explicó.

Celebración del 25 aniversario del Esperanza College. (Foto: Esperanza)

Transformación comunitaria y compromiso educativo

Cortés también recordó cómo ha cambiado la comunidad latina en Filadelfia: “Cuando llegué, la comunidad latina había sido desplazada por procesos de gentrificación… muchos se estaban mudando a Hunting Park… un área con muchas viviendas vacías”, recordó.

Fue en ese contexto que surgió Esperanza, en 1986, después de que líderes religiosos buscaran una organización más proactiva: “Organizamos a los pastores en 1981 y 1982, y para 1986 nació Nueva Esperanza… luego simplificamos el nombre a Esperanza”, indicó.

La educación se convirtió en una prioridad tras evidenciarse profundas desigualdades en la comunidad: “Nuestros mejores estudiantes no podían leer la Biblia en inglés a nivel de quinto grado… y teníamos tasas de deserción de entre 35 y 40 por ciento en la escuela secundaria”, recuerda.

Ante esta realidad, la organización se involucró directamente en la creación de escuelas y programas educativos: “Nuestra filosofía es tener escuelas de primera clase que lleven a nuestros jóvenes a universidades de primera clase”, afirma Cortés.

Además, Esperanza participó en luchas comunitarias por la educación bilingüe, la construcción de escuelas y la inclusión de maestros latinos: “Fuimos parte de esas luchas y luego tuvimos la oportunidad de hacerlo nosotros mismos… y hemos tenido éxito”, añadió.

Durante 40 años, Esperanza ha mostrado su visión y la importancia de educar. (Foto: Esperanza)

Impacto en vivienda y desarrollo económico

En el ámbito económico, Esperanza ha creado múltiples iniciativas para fortalecer la estabilidad de la comunidad: “Tenemos programas educativos desde K-12, una universidad que apoya a los estudiantes para completar sus estudios… y también creamos un CareerLink que ha sido uno de los más exitosos en la ciudad por más de una década”, aseguró.

También destacó la importancia de las alianzas: “Lo más importante que hacemos es crear alianzas que traigan recursos al vecindario… no necesariamente los controlamos, pero los traemos porque nuestra comunidad los necesita”.

Estas iniciativas incluyen alianzas con bancos, centros de cuidado infantil, instituciones educativas y servicios de salud. También destacó el desarrollo de una escuela técnica para ampliar las oportunidades laborales.

La construcción de vivienda asequible ha sido otro pilar del trabajo social de Esperanza. (Foto: Esperanza)

En cuanto a la vivienda, Esperanza ha liderado proyectos significativos: “Hemos desarrollado y estamos aprendiendo a rehabilitar viviendas individuales para nuestras familias. Queremos construir suficientes viviendas asequibles para mantener a Hunting Park como un vecindario latino”, declara el director.

La organización también ha desempeñado un papel clave en servicios de inmigración: “Nuestra oficina de inmigración no está en el centro de la ciudad… estamos en el vecindario para la gente del vecindario y ayudamos a más de 100 familias cada año”, explicó.

De cara al futuro, Cortés compartió sus metas personales y comunitarias. “Mi primer objetivo es no estar aquí en diez años… planeo retirarme en unos cinco años”, dijo. Sin embargo, enfatizó la importancia de preservar la identidad del vecindario: “Queremos estabilizar Hunting Park para que siga siendo un vecindario latino… que no sea desplazado por otros con más recursos”.

En su mensaje final, reiteró el valor de la unidad: “Si trabajamos juntos como comunidad, todos ganamos… nuestras organizaciones son hoy más fuertes que hace 40 años, y espero que, en 40 años, nuestra comunidad pueda decir lo mismo o incluso más sobre su progreso”.

Con cuatro décadas de historia, Esperanza continúa consolidándose como un pilar fundamental para el progreso y el bienestar de la comunidad latina de Filadelfia.

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