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Organizaciones venezolanas en Filadelfia coordinan ayuda humanitaria ante la emergencia

Personas afectadas por los terremotos llevan ayuda humanitaria enviad por EEUU, en La Guaira, Venezuela, el miércoles 8 de julio de 2026. (Foto: AP/Ariana Cubillos)

Los devastadores terremotos del 24 de junio en Venezuela han dejado a miles de personas enfrentando graves dificultades para acceder a agua potable, saneamiento e higiene, especialmente en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas. Muchas familias, cuyos hogares fueron destruidos o dañados —190 edificios colapsaron y más de 800 resultaron afectados—, viven en refugios improvisados o a la intemperie.

Ante la escasez de agua, algunas personas se bañan en la playa o utilizan los pocos recursos disponibles en sus viviendas. Incluso antes del desastre, varias comunidades recibían agua solo una o dos veces al mes, lo que agravó la crisis. Además, se reporta que unas 18.000 personas quedaron sin hogar.

Organizaciones humanitarias advierten sobre el riesgo de enfermedades debido a las condiciones precarias: hacinamiento, altas temperaturas y falta de servicios básicos. A pesar de ello, muchas familias intentan mantener la dignidad organizando espacios limpios y soluciones improvisadas.

El gobierno ha anunciado planes para construir viviendas antisísmicas y ha solicitado apoyo internacional, mientras la ONU estima daños por 37,000 millones de dólares y ha hecho un llamado de emergencia de 300 millones para asistir a 1.3 millones de personas necesitadas.

Dos organizaciones de la diáspora venezolana en Filadelfia, Casa de Venezuela Philadelphia y Gente de Venezuela, han intensificado sus esfuerzos para responder de manera coordinada a la emergencia que atraviesa el país sudamericano, enfocándose en la asistencia médica, el apoyo humanitario y la articulación de redes solidarias.

En respuestas a preguntas enviadas por la redacción de Impacto, ambas entidades coincidieron en que la prioridad actual es salvar vidas, canalizando ayuda de forma organizada y basada en las necesidades reales identificadas en el terreno.

Apoyo humanitario y articulación comunitaria

Casa de Venezuela Philadelphia ha centrado su acción en el envío de insumos médicos, equipos respiratorios y materiales para emergencias, además de impulsar campañas de recaudación de fondos y recolección de donaciones.

Por su parte, Gente de Venezuela destaca su rol como puente entre la diáspora y las comunidades afectadas, promoviendo la información responsable, el acompañamiento emocional y la conexión con aliados humanitarios.

Entre sus iniciativas recientes conjuntas se encuentran una misa en solidaridad con las víctimas y una jornada de recolección de insumos médicos, enviados con el apoyo logístico de empresas y colaboradores comunitarios.

Ambas organizaciones subrayan la importancia de coordinar esfuerzos con médicos, voluntarios y entidades dentro y fuera de Venezuela para evitar duplicaciones y maximizar el impacto de la ayuda.

Necesidades urgentes en evolución

Coinciden en que las necesidades han cambiado con el tiempo. En una primera etapa, la atención se centró en apoyar a rescatistas y labores de remoción de escombros. Actualmente, la prioridad es la atención médica inmediata.

Entre los insumos más urgentes figuran medicamentos, equipos quirúrgicos, concentradores de oxígeno, materiales de atención aguda y ayuda ortopédica como sillas de ruedas, muletas y andaderas.

Además, Gente de Venezuela resalta otras necesidades críticas como agua potable, alimentos, refugio temporal, artículos de higiene y apoyo emocional, especialmente para niños, adultos mayores y familias que han perdido sus hogares.

Un desafío estructural

Ambas organizaciones coinciden en que la reconstrucción del país enfrenta grandes retos, debido a que la emergencia ocurre sobre una crisis preexistente.

“Reconstruir no es solo levantar paredes”, señalan desde Gente de Venezuela, al destacar que también implica recuperar servicios básicos, fortalecer hospitales, reparar escuelas y reconstruir tejidos sociales.

Casa de Venezuela Philadelphia añade que el proceso requerirá coordinación internacional, transparencia, logística segura y voluntad política, en un contexto marcado por desafíos institucionales y desconfianza.

La prioridad: preservar la vida

Aunque todas las áreas —salud, educación, economía, infraestructura y derechos humanos— son fundamentales, ambas organizaciones enfatizan que la prioridad inmediata es la preservación de la vida.

Esto implica garantizar no solo la supervivencia, sino condiciones dignas: acceso a salud, agua segura, saneamiento, alimentación, refugio y apoyo psicosocial.

El papel clave de la diáspora

Las organizaciones coinciden en que la diáspora venezolana tiene un rol determinante, siempre que actúe de manera organizada y responsable.

Recomiendan canalizar donaciones a través de iniciativas verificadas, apoyar con logística, conectar redes profesionales y difundir información confiable.

Gente de Venezuela también promueve el aporte de conocimientos profesionales en áreas como salud, ingeniería, educación y comunicación, y ha impulsado espacios de apoyo emocional, como un conversatorio virtual sobre salud mental dirigido a venezolanos en el exterior.

Ambas advierten que no toda donación es útil en todo momento, por lo que insisten en actuar con planificación y en función de las necesidades específicas de cada fase.

Logros y coordinación

Entre los principales logros, destacan la articulación entre organizaciones como Casa de Venezuela Philadelphia, Casa de Venezuela Delaware y Gente de Venezuela, lo que ha permitido una respuesta más rápida y estructurada.

Se han realizado campañas de recaudación, jornadas de recolección de insumos y envíos a hospitales y centros de salud en distintas regiones de Venezuela.  Subrayan como logro clave la activación de la comunidad en el exterior y la transformación del dolor colectivo en acción organizada.

Historias que reflejan el impacto

Entre los casos concretos, Casa de Venezuela Philadelphia destaca la entrega de equipos ortopédicos a pacientes del Hospital Ortopédico Infantil, incluyendo sillas de ruedas pediátricas, muletas y andaderas para niños y adolescentes en proceso de rehabilitación.

Por su parte, Gente de Venezuela resalta el impacto intangible de su labor: la movilización de venezolanos que, aun sin conocerse, se han unido para informarse, donar y apoyar de manera responsable.

Mensaje de solidaridad y esperanza

Ambas organizaciones enviaron un mensaje claro: los venezolanos dentro del país “no están solos”. Desde la diáspora, aseguran, existe un compromiso activo y constante.

También hacen un llamado a quienes están en el exterior a mantenerse organizados, actuar con empatía y sostener la ayuda en el tiempo.

Mirando hacia la recuperación

La recuperación, advierten, requerirá mucho más que la respuesta inmediata: será necesario fortalecer el sistema de salud, reconstruir infraestructura, garantizar derechos humanos, reactivar la economía y promover una visión de país a largo plazo.

Finalmente, ambas organizaciones coinciden en que la esperanza radica en la gente.

“La solidaridad, dentro y fuera del país, es la base para reconstruir el futuro”, señalan, destacando la resiliencia de los venezolanos y su capacidad de unirse incluso en los momentos más difíciles. Ambas organizaciones se unen a la recaudación de fondos de una red de organizaciones venezolanas en los Estados Unidos, organizado por Casa de Venezuela Delaware, y piden que se mantengan informados en sus redes sociales: @gdvphilly & @casadevenezuelaphiladelphia

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