En el corazón de la calle cinco en Filadelfia, Elsa Roig no solo dirige un salón de belleza: lidera, escucha y acompaña a su comunidad. Desde su negocio, Elsa’s Unisex, ha construido durante décadas un espacio donde convergen el cuidado personal y el compromiso social.
Elsa cuenta con más de 30 años en su local actual, aunque su trayectoria comenzó mucho antes: “Yo me gradué en el 80. Entonces llegué aquí a trabajar. Durante mis primeros diez años trabajé en la comunidad, en diferentes salones de belleza. Después trabajé en mi casa… y luego la dueña de este salón me lo vendió. Aquí estoy ya hace 30 años. Aquí tengo Perfumería, joyería de fantasía fina, además del servicio de cosmetología que reúne todo: recortes, tintes, blower”, explicó Elsa al describir la variedad de servicios que ofrece.

Su compromiso va más allá del negocio. Durante casi tres décadas ha trabajado directamente con la comunidad como community person, además de desempeñarse como capitana de bloque por más de 20 años: “Es una organización que mantiene los bloques limpios… cada bloque debe tener un representante”, explicó sobre su rol, que incluye coordinar esfuerzos para mejorar la calidad de vida en su cuadra.
También sirve de enlace entre residentes y recursos externos: “Si alguien necesita ayuda de algún político, se puede comunicar conmigo y yo los canalizo”.
Retos y realidades de la comunidad
Al hablar sobre las necesidades del vecindario enfatizó la importancia de la comunicación: “La gente está necesitando muchas cosas, pero la mayor… es un poco más de comunicación. En esta área casi no hablan”, lamentó.
Aunque reconoce que la zona ha tenido fama de ser violenta, también destaca cambios positivos:
“Yo pienso que puede ser la mala fama, porque últimamente está todo más tranquilo”.
Sin embargo, también señala que la realidad ha cambiado con los años: “Cuando yo llegué aquí uno podía dormir con las puertas abiertas… ahora tengo rejas y están cerradas”.
Un salón que también es espacio de encuentro
Elsa’s Unisex no es solo un negocio, sino un punto de encuentro social: “Este es como una reunión… los viernes y sábados hablamos de todo. Algunas traen sus lamentos, otras sus alegrías… ponen música, toman un vasito de vino”, compartió.
El ambiente, según describe, funciona como una especie de terapia comunitaria donde se conversa de todo: belleza, plantas, política, familia y vida cotidiana.
Información y servicio para la comunidad
El salón ofrece servicios completos de cosmetología y está abierto de martes a sábado.
“Abrimos a las 10:00. En invierno cierro a las 4:30 y en verano hasta las 5 o 5:30. Estoy aquí para servirles, no solo en belleza, sino en cualquier duda de la comunidad”, afirmó.
Quienes deseen más información pueden comunicarse directamente al 267-262-3376
Con historias como la de Elsa Roig, la sección Apoya lo local continúa resaltando el valor de los pequeños negocios que, además de sostener la economía local, fortalecen el tejido social de Filadelfia.
Desde aquí te decimos: ¡Apoya lo Local!