Cuando pensamos en los vecindarios donde vivimos, es fácil concentrarnos en cómo son hoy, ya que interactuamos con ellos todos los días. Lo que resulta más difícil es entender por qué son como son. Esto ocurre en muchos lugares del mundo, incluido el vecindario de Hunting Park, en el norte de Filadelfia. Entonces, ¿por qué Hunting Park es como es hoy? En otras palabras, ¿cuál es la historia de Hunting Park?
¿Cómo llegamos hasta aquí?
La segregación hipotecaria conocida como redlining fue una práctica que existió desde la década de 1930 hasta la década de 1960. El gobierno federal dividía los barrios de las ciudades en diferentes zonas y clasificaba como “indeseables” a aquellas que con frecuencia tenían una gran población no blanca. Como resultado, estos vecindarios enfrentaban tasas de interés más altas para la compra de viviendas, lo que limitaba sus recursos y dificultaba su desarrollo.
La práctica del redlining contribuyó a crear narrativas negativas sobre comunidades como Hunting Park. Muchas áreas dentro y alrededor del vecindario recibieron las peores calificaciones posibles en los mapas utilizados para determinar inversiones y préstamos.
Sin embargo, el redlining no fue el único factor que afectó a los residentes de Hunting Park. A medida que los empleos fabriles comenzaron a trasladarse al extranjero, muchas comunidades industriales sufrieron la pérdida masiva de puestos de trabajo. En 1953, casi la mitad de la fuerza laboral de Filadelfia trabajaba en la industria manufacturera; para 1990, esa cifra se había reducido a apenas un 5 %.El residente de larga trayectoria Leroy Fisher recuerda ese período. Según él, fue durante la década de 1980, tras el declive industrial, cuando “Hunting Park realmente empezó a deteriorarse… en ese momento no se estaba invirtiendo mucho dinero en el parque”. Esa situación fue lo que lo impulsó a trabajar por la revitalización del área, buscando devolverla “a la gloria que recuerdo de mis años más jóvenes”. Desafíos similares también motivaron la creación de organizaciones comunitarias como Esperanza.
La violencia policial fue otro problema importante en el norte de Filadelfia, incluyendo Hunting Park, así como en toda la ciudad. Este fenómeno fue especialmente evidente durante los años setenta. El Departamento de Policía de Filadelfia fue demandado en varias ocasiones, incluso por el Departamento de Justicia, debido a denuncias de mala conducta y brutalidad policial.
“No les estábamos dando a los jóvenes una buena educación. No los estábamos apoyando lo suficiente en una comunidad donde el liderazgo había cambiado rápidamente, y simplemente los castigaban, castigaban y castigaban”, afirma el activista Roger Zepernick.
La violencia policial siguió siendo una realidad para muchos habitantes de Filadelfia hasta mediados y finales de la década de 1980. Aunque gran parte de estos abusos afectaron a los residentes afroamericanos, la comunidad puertorriqueña también enfrentó situaciones similares.
“Estábamos pasando por lo mismo que otras personas de color, como la brutalidad policial y los arrestos sin motivo”, señala Masada Devine, archivista de Taller Puertorriqueño.
Lo que usted puede hacer
Cuando pensamos en el futuro de nuestros vecindarios, problemas tan profundos y con una historia tan larga pueden parecer fuera de nuestro control. Sin embargo, los cambios importantes también pueden surgir de las acciones sencillas de personas comunes.
Impulse la vivienda asequible
Muchos residentes de Hunting Park enfrentan el riesgo de desplazamiento, es decir, verse obligados a abandonar el vecindario porque ya no pueden costear vivir allí.
La mayoría de los hogares de la comunidad tienen ingresos significativamente más bajos que el promedio de la ciudad, mientras que los precios de la vivienda continúan aumentando. Entre 2019 y 2024, los alquileres en el área de Hunting Park aumentaron un 25 %, y el valor de las propiedades se incrementó en un 40 %.
La organización Esperanza ha trabajado para combatir este problema a través de su Community Land Trust, que está renovando edificios abandonados para convertirlos en viviendas asequibles para familias de bajos ingresos. Para más información, puede llamar al 215-324-0746.
Si la vivienda es un tema que le interesa, también puede unirse a una organización de inquilinos. Estos grupos ayudan a promover viviendas asequibles y apoyan a personas que enfrentan desalojos o condiciones de vivienda inadecuadas.
Cultive espacios verdes
Una manera sorprendente de ayudar a prevenir el crimen en los vecindarios es fomentar los espacios verdes urbanos.
Diversos estudios han demostrado que las áreas con árboles, jardines y parques pueden reducir significativamente la delincuencia. El propio Hunting Park es un ejemplo de ello. La Fairmount Park Conservancy, en colaboración con Hunting Park United y el gobierno de la ciudad, invirtió 5 millones de dólares en la renovación del parque. Como resultado, el crimen en la zona disminuyó un 89 %.
Si desea obtener un árbol gratuito para su jardín, el programa TreePhilly realiza distribuciones en primavera y otoño. Puede comunicarse con ellos al 215-683-0217.
Además, también puede participar como voluntario en jornadas de limpieza comunitaria o convertirse en un Block Captain, líder vecinal que ayuda a organizar actividades en su cuadra.
Sea parte de las artes
Diversos estudios locales han demostrado que el arte mural también puede contribuir a reducir la criminalidad en las comunidades.
El arte, además, sirve para visibilizar problemas sociales.
“Yo ofrezco una oportunidad para que las personas que tienen ciertos sentimientos u opiniones, pero que no tienen un espacio para expresarlos, puedan hacerlo”, afirma Marangeli Meija, directora del Festival Latino de Artes y Cine.
Un ejemplo de esta visión es el trabajo del artista Shawn Theodore, quien documentó la vida de la comunidad afroamericana en el norte de Filadelfia.
Si desea impulsar la creación de un mural en su vecindario, el programa Mural Arts Philadelphia acepta solicitudes cada primavera e invierno, además de ofrecer programas para jóvenes. Para más información, puede llamar al 215-685-0750.
Participe en deportes juveniles
Otra forma de fortalecer su comunidad es mediante la participación en programas deportivos para jóvenes.
Además de promover la actividad física, estudios han demostrado que los deportes juveniles ayudan a reducir las suspensiones escolares y los comportamientos de riesgo.
En Hunting Park, un ejemplo destacado es el programa de fútbol americano Philadelphia Aztecs, fundado en 1994.
Leroy Fisher, uno de sus fundadores, destaca el impacto positivo que estos programas tienen en la vida de los jóvenes:
“Cambia vidas… cada entrenador en estos programas ha influido en los niños y ha mejorado sus vidas”.
Los deportes también ayudan a unir a las personas.
“Personas como yo pueden convertirse en sus propios peores enemigos cuando no se relacionan con quienes viven aquí mismo, en esta comunidad”, añade Fisher.
