Desde mediados del siglo XIX, existen infinidad de testimonios de que tanto en Venezuela como en Colombia la arepa ocupa un lugar significativo y relevante en la gastronomía, donde es consumida y reconocida como parte de su patrimonio culinario nacional. Proviene de la voz “arepa” que significa “maíz”. Es un alimento que se remonta a épocas prehispánicas, cuando las culturas indígenas de América elaboraban panes de maíz cocido como parte de su alimentación.
A lo largo de la Colonia, la arepa estuvo presente en la dieta de las comunidades rurales consolidándose en las regiones andinas del norte de Colombia y Venezuela, aunque también se consume en Puerto Rico y Bolivia. En varias zonas de Colombia su consumo es diario y persiste el método tradicional de preparación, cocinar el maíz seco, molerlo manualmente y formar masa sin recurrir a productos industrializados. En Venezuela, desde la década de los 60´s han desarrollado harinas (PAN) y se comercializaron para simplificar la elaboración de las arepas y eliminar el proceso tradicional de remojar, cocer y moler el maíz.
Esta harina precocida permite obtener una masa mediante la mezcla con agua y sal reduciendo el tiempo de preparación con una masa suave y moldeable, elaborando discos que se cocinan a la plancha, en horno o fritas. Por su versatilidad, pueden ser saladas o dulces (con otro tipo de preparación). Hoy compartiremos la manera de realizar unas arepas saladas que se pueden consumir en el desayuno, la cena o a cualquier hora. ¡A disfrutar!
INGREDIENTES
2 tazas de harina de maíz precocida para arepas
2 ¼ tazas de agua (540 ml.)
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de aceite vegetal (opcional para engrasar la plancha). Pueden ser fritas u horneadas.

PROCEDIMIENTO
En un bol grande se disuelve la sal, se incorpora la harina de maíz poco a poco, mezclando con una cuchara o con la mano para evitar que se formen grumos, se amasa hasta obtener una masa suave, uniforme y fácil de manejar. (Si queda blanda, se agrega un poco de harina y, si queda dura, se añade un poco más de agua. Se deja reposar unos minutos y se cubre con un paño limpio para que termine de hidratar.
Se divide la masa en 6 porciones aproximadamente, se forma una bola y se aplana suavemente entre las palmas formando unos discos de entre 1.5 o 2 centímetros de grosor con bordes lisos y sin grietas. Se calienta un comal o una plancha, a fuego lento, engrasa un poco la superficie, se cocina durante 7 minutos por cada lado, volteándolas de vez en cuando hasta que estén bien cocidas por dentro y por fuera doradas con una costra firme.
Se retiran del fuego, se dejan reposar durante 2 minutos, se abren y, aún calientes, se rellenan con el acompañamiento preferido, con reina pepiada (una de las más famosas a nivel mundial), queso blanco rallado, carne mechada, pollo guisado, caraotas negras, aguacate, etc. (o cualquier guisado, de acuerdo con el país donde vivas).