El surimi es un producto que se ha ganado un lugar en nuestra alimentación. Su origen se remonta al siglo XII en Japón donde se buscaba aprovechar los restos de pescado que no podían venderse. El término proviene de dos palabras japonesas “suru” proceso y “mash/mi” carne, y significa proteína miofibrilar de pescado. La técnica milenaria surgió por la necesidad de conservar pescado fresco.
Su proceso se basa en extraer los lomos del pescado, es picado finamente, molido y procesado hasta obtener una pasta homogénea, se lava repetidamente para eliminar la grasa, añaden la sal, y los hornean quedando únicamente la proteína que hoy en día conocemos como surimi o imitación de cangrejo. A pesar de su sabor y apariencia similares a la carne de cangrejo o langostino, el surimi no contiene ninguno de estos mariscos.
Hoy en día el surimi es un alimento con una larga historia y un gran potencial culinario. Puede ser una opción versátil para introducirla en tu dieta diaria debido a su valor nutricional se convierte en un alimento popular a nivel mundial. Su producción mundial se distribuye en países como Francia, Lituania, Reino Unido, Italia y España.
México es uno de los principales consumidores de este alimento en Latinoamérica. Es un producto que puedes encontrar en cualquier supermercado, es económico, fresco, fácil de preparar y muy sabroso, por lo que es una opción perfecta y muy popular en la comida mexicana. Hoy vamos a hacer un ceviche de Surimi.
INGREDIENTES
500 gramos de surimi
3 jitomates
2 pepinos
½ cebolla picada finamente
½ taza de cilantro picado finamente
4 limones (el jugo)
2/3 taza de salsa cátsup
1 taza de jugo de tomate tipo Clamato
1 cucharadita de salsa Maggi
½ cucharadita de orégano seco
1 cucharadita de sal de grano
½ cucharadita de pimienta molida
1 cucharada de salsa picante
1 aguacate
1 chile serrano (opcional)
PROCEDIMIENTO
Se corta el surimi y el jitomate en cubos pequeños.
Se pelan los pepinos, se retiran las semillas y se cortan en cubos del tamaño del surimi. En un molde se mezclan la salsa cátsup, el jugo de tomate tipo Clamato, el limón, la salsa Maggi, la salsa picante (opcional), la pimienta, la sal y el orégano triturado con las manos; se revuelve y se reserva.
En un bol grande se agregan todos los ingredientes: surimi, jitomate, cebolla, pepinos y cilantro; después se añade la salsa. Se mezcla para que se impregnen los sabores y se deja reposar durante 20 minutos.
Se puede servir en tostadas, galletas saladas o hojas de lechuga, y se acompaña de chile serrano y rebanadas de aguacate. ¡A disfrutar!
