Impacto

Nilda Ruiz y su misión incansable de transformar vidas

Nilda Ruiz, agradeciendo a la audiencia su apoyo a la 22ª edición del Festival de la Caña de Azúcar. (Foto: José Somalo)

El verano es una época del año donde festividades latinas se lucen en las calles de Filadelfia. Una de las más apreciadas por la comunidad, en especial puertorriqueña, es la del Festival de la Caña organizado por la Asociación de Puertorriqueños en Marcha (APM). Nilda Ruiz es la presidenta y directora ejecutiva de esta organización.

“El Festival de la Caña de Azúcar funciona porque se percibe como algo auténtico. Celebra nuestras raíces puertorriqueñas, honra nuestra historia en Filadelfia y reúne a la gente en un ambiente alegre, al tiempo que los conecta con recursos y oportunidades. Es un evento festivo, pero también tiene un propósito claro”, señala la orgullosa boricua cuya familia es de San Sebastián e Isabela en Puerto Rico, quien añade “Como ocurre con cualquier buen plato, el éxito de este evento fue la combinación de muchos elementos: cultura, historia, orgullo comunitario, alianzas sólidas, una planificación cuidadosa y mucho amor”.

Nilda Ruiz, CEO de APM el pasado 6 de junio en el Festival de la Caña de Azúcar en Filadelfia. (Foto: José Somalo)

Además de liderar con éxito esta legendaria organización, Nilda es una mujer que se sienta en las mesas donde se toman decisiones. Ella es miembro de la junta directiva de Local Initiatives Support Corporation (LISC); presidenta nacional de Agenda Puertorriqueña (NPRA); vicepresidenta de New Economics for Women (NEW) y miembro del Comité de Vivienda Asequible del FHLB-Pittsburgh.

El cómo combina todas estas actividades es una cuestión de orden y prioridades.

“Intento mantener mis prioridades en este orden: Dios primero, la familia en segundo lugar y la carrera profesional en tercero. No siempre logro ese equilibrio a la perfección, ya que hay momentos en que el trabajo exige más de mí de lo que quisiera. Pero siempre regreso a esos fundamentos”.

Ella tiene una rutina diaria que es su pilar. “Lo que más me ayuda es comenzar cada mañana con oración, lectura de las Escrituras y un tiempo de silencio para centrarme en la gratitud. Eso me da perspectiva y me recuerda quién quiero ser: como mujer de fe, como esposa y madre, y como líder”.

Entre otros importantes cargos, Nilda Ruiz es la presidenta nacional de Agenda Puertorriqueña NPRA. (Foto: Cortesía/Nilda Ruiz)

Como presidenta de NPRA, afronta desafíos tanto personales como de la organización.

“Si bien ya hemos logrado unir a los estados miembros en torno a cuestiones educativas, económicas y sociales, el mayor desafío de liderazgo consiste en aglutinar muchas voces, perspectivas y prioridades sólidas bajo una agenda nacional compartida. A los líderes puertorriqueños de todo el país les importa profundamente nuestra gente, pero a menudo responden a realidades locales distintas. Lograr la alineación requiere paciencia, disciplina y un compromiso con la unidad. Para la organización en sí, el mayor reto es la sostenibilidad. Existe una enorme pasión y un liderazgo voluntario, pero la pasión por sí sola no construye infraestructura. La NPRA necesita recursos para contratar personal, fortalecer las operaciones y establecer una presencia más sólida en Washington D.C., para que pueda convertirse en la fuerza nacional que nuestra comunidad merece”.

Nilda Ruiz, durante rueda de prensa de APM. (Foto: Cortesía/Nilda Ruiz)

Aunque su liderazgo en NPRA, el cual ha sido recientemente renovado, es una de sus prioridades, APM es donde invierte la mayor parte de su tiempo. Esta es una organización de base latina dedicada a la salud, los servicios humanos y el desarrollo comunitario, comprometida a ayudar a las familias del área de Filadelfia a alcanzar su máximo potencial.

“La misión de APM está profundamente alineada con la mía. Me importa profundamente mi comunidad y abordar las injusticias que demasiadas familias aún afrontan: pobreza, inestabilidad en la vivienda, falta de acceso y sistemas que a menudo fallan a las personas que más los necesitan”.

Nilda señala que APM le brindó un espacio donde podía hacer algo más que simplemente preocuparse por esos problemas.

“Podía trabajar cada día para cambiarlos. He permanecido aquí porque la misión es significativa, el trabajo es real y he tenido el privilegio de ver vidas transformadas gracias a ello”.

Nilda Ruiz junto a la actual alcaldesa de Filadelfia Cherelle Parker. (Foto: Cortesía/Nilda Ruiz)

En estos 21 años bajo su liderazgo, APM se ha convertido en una de las agencias más destacadas del país fundadas por puertorriqueños y latinos. El cómo Nilda logró transformarla en una agencia con un impacto más amplio, tanto a nivel latino como nacional se explica porque se siente profundamente orgullosa de ser puertorriqueña, y esa identidad es su base.

“Pero siempre he creído que nuestro trabajo debe arraigarse no solo en la cultura, sino también en la humanidad. El dolor que causan la pobreza, la exclusión y la falta de oportunidades no es exclusivo de ninguna nacionalidad. Si APM cuenta con la experiencia, la confianza y la capacidad para ayudar a familias más allá de nuestra propia comunidad inmediata, creo que tenemos la responsabilidad de hacerlo”.

Es por ello que, aunque siguen siendo una organización “orgullosamente fundada y dirigida por puertorriqueños, nuestros valores –dignidad, oportunidad, servicio y justicia– nos han dado la fuerza y ​​la determinación para servir a un público más amplio sin perder nuestra esencia”.

Dentro de los muchos proyectos cristalizados está especialmente orgullosa de Paseo Verde.

Durante el corte de listón de Paseo Verde. (Foto: Impacto staff/Archivo)

“Me siento orgullosa de él (‘Paseo Verde’) porque demostró que las comunidades de bajos ingresos no tienen por qué conformarse con menos. Paseo Verde fue el primer proyecto de este tipo en el país y el primer desarrollo vecinal en Estados Unidos en obtener la triple certificación LEED Platino. Fuimos los segundos en el mundo en lograrlo; China fue el primero, y enviaron una delegación a visitar nuestro edificio en el este del norte de Filadelfia. El proyecto integraba en un mismo lugar viviendas asequibles, características ecológicas de última generación, sostenibilidad, salud y acceso al transporte público”.

Sin embargo, lo que más le importa a Nilda es el impacto en los residentes.

“Hemos escuchado testimonios de personas cuya salud mejoró gracias a unas mejores condiciones de vida. Para mí, Paseo Verde representa lo que es posible cuando se insiste en que la vivienda asequible también puede ser innovadora, hermosa y digna”.

Por ese motivo, la CEO de APM está llena de planes y objetivos a corto y medio plazo para la organización.  

Durante la reunión de Agenda Nacional Puertorriqueña en Lancaster (PA), donde se rindió homenaje a la congresista demócrata Nydia Velázquez (centro) junto a Nilda Ruiz (derecha) y el ex–representante Luis Gutiérrez. (Foto: Cortesía/Nilda Ruiz)

“Nuestro enfoque está en implementar el plan maestro vecinal que hemos desarrollado para la zona de Lower Eastern North Philadelphia. Esto incluye viviendas asequibles, desarrollo económico, preservación cultural y espacios comunitarios que reflejen el orgullo, la historia cultural y la vida nacional de las personas que allí residen”.

Una parte fundamental de esa visión es la restauración del Teatro Puerto Rico y el desarrollo continuo del Paseo Boricua como distrito cultural: un lugar donde los puertorriqueños, los latinos y la comunidad en general puedan reunirse, celebrar y percibir un fuerte sentido de pertenencia.

“El Teatro Puerto Rico puede convertirse en un hogar permanente para nuestra historia”, Nilda Ruiz. (Foto: Impacto staff/Archivo)

Es por ello por lo que Nilda se ha propuesto salvar el Teatro Puerto Rico.  “Los puertorriqueños han formado parte de la historia de Filadelfia desde principios del siglo pasado. El Teatro Puerto Rico es importante porque puede convertirse en un hogar permanente para nuestra historia: un lugar donde esta se preserve, se celebre y se transmita a las siguientes generaciones”.

Para alcanzar esa visión, se necesita inversión, socios comprometidos y un amplio apoyo de la comunidad.

La visionaria líder de APM quiere que “las futuras generaciones cuenten con un espacio que les diga claramente: aquí pertenecen, su historia importa y su comunidad ayudó a construir esta ciudad”.

La comunidad puertorriqueña es el grupo latino más numeroso de la ciudad, con aproximadamente 131,857 residentes puertorriqueños en Filadelfia. Según los datos más recientes disponibles del Centro para Estudios Puertorriqueños (Centro PR, Hunter College/CUNY) para la comunidad puertorriqueña de Filadelfia:

24.2 % de todos los puertorriqueños en Filadelfia viven bajo el nivel federal de pobreza.

25 % de las familias puertorriqueñas viven en pobreza.

Entre los hogares encabezados por mujeres, la tasa de pobreza alcanza 37 %.

Aunque la pobreza general de Filadelfia ha disminuido en los últimos años, según datos de PEW, los latinos continúan registrando la tasa de pobreza más alta entre los principales grupos raciales y étnicos de la ciudad.

Es por ello que la necesidad más urgente para que esta comunidad prosperees, en opinión de Nilda “el acceso a oportunidades económicas reales; en particular, a empleos que paguen un salario digno y a viviendas que las familias realmente puedan costear. Las personas deberían poder trabajar duro y mantener a sus familias, y aun así tener margen para respirar, ahorrar y disfrutar de la vida. Demasiadas familias hacen todo bien y, sin embargo, siguen pasando dificultades. Si queremos que nuestras comunidades prosperen, necesitamos vías más sólidas hacia buenos empleos, una educación de calidad y viviendas asequibles que generen estabilidad a largo plazo”.

(I–D) Nilda Ruiz y el Rev. Cortés, CEO de Esperanza. (Foto: Impacto staff/Archivo)

Aunque APM no dispone actualmente de fondos de emergencia de libre disposición para la comunidad en general, han incorporado deliberadamente recursos para asistencia de emergencia en muchas de sus propuestas de subvención con el fin de ayudar a las familias que atraviesan dificultades económicas, según señala Nilda.

“Actualmente, dichos recursos se destinan principalmente a grupos específicos, incluidas las familias vinculadas a nuestras escuelas comunitarias y los cuidadores familiares que tienen a su cargo a niños”, asegura.

Hace poco APM recibió apoyo a través de UnidosUS para ayudar a familias afectadas por situaciones relacionadas con las actividades de ICE.

(I–D) Alicia Kerber Palma, ex–Cónsul de México en Filadelfia junto a Nilda Ruiz. (Foto: Impacto staff/Archivo)

Más allá de estos fondos específicos, APM gestiona durante todo el año un Centro de Oportunidades Financieras (Financial Opportunity Center), donde las familias pueden acceder a servicios de evaluación de elegibilidad y ayuda para la inscripción en programas de beneficios, asesoramiento sobre vivienda, orientación financiera, servicios de desarrollo laboral y conexiones con una amplia gama de recursos municipales, estatales y comunitarios.

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