Este artista y educador trabaja en varios proyectos comunitarios que van desde “El Día de Muertos”, hasta un jardín comunitario creado para refugiados de Vietnam, Camboya y Bután y en la actualidad participa en varios proyectos con “Casa de Venezuela y organizaciones de Laos.
Del barrio de Río Piedras al sur de Filadelfia
“Nací en el barrio puertorriqueño de Río Piedras que para mí es un orgullo. Ahí es donde está la Universidad de Puerto Rico. Me críe ahí con los profesores, con los poetas y los artistas”, recuerda con cariño. Cursó estudios de comunicación y, sin decirle a sus padres, en la Universidad de Syracuse de Nueva York. Después estuvo en Londres por un año en un programa de arte que incluía dibujo y pintura, entre otras disciplinas visuales.
Gracias a la recomendación de su amigo José Antonio Pagán, “su hermanito” como le llama de cariño, comenzó a trabajar en Fleisher Art Memorial encargado de las exhibiciones y la icónica celebración mexicana del “Día de Muertos” que este 2026 cumplirá 14 años. Gerard ha sido clave para incluir a las diversas comunidades del sur de la ciudad en el espacio de Fleisher. “Cuando uno acepta el trabajo de alcance a la comunidad hay que ir a sus lugares, conocer a la gente, conocer lo que ellos hacen, conocer sus países, la comida, su cultura”.

Gracias a una subvención de PEW, le pidieron que contactara a dos comunidades después de su primer día de trabajo. A la primera que llamó fue a Sinta Penyami de la comunidad indonesia con quien tuvo una reunión de inmediato. Conocía a los miembros de “Casa de Venezuela” y le llamó a Emilio Buitrago, en ese entonces presidente de esa organización cultural, quien aceptó participar en el proyecto llamado “Culture Lab”. Incluyó festivales, mercado, bailes y un libro. “Esto me abrió las puertas, especialmente a mí para conocer y ser parte de otras comunidades”.
Este empático artista coordina “El Día de Muertos” de Fleisher desde 2019 junto con el comité organizador llamado “La Calaca Flaca”.
“Me acuerdo de que el primer año, no cabía la gente en el Santuario y por esa razón activé el espacio del estacionamiento fue un problema grandioso que resolvimos, pero el nuevo problema es que la gente ya no cabe en ningún lugar”, comenta entre risas.
El Mercado Cultural
“Casa Venezuela” y Gerard querían hacer un mercado que beneficiara a las comunidades inmigrantes latinas y el primero de ese género se realizó Cherry Street Pier con un gran éxito. Tras conseguir una subvención, continuaron los mercados latinos “con el propósito de que no nos quedemos en nuestras comunidades e ir a otros lugares vivimos aquí y esta ciudad nos pertenece a nosotros también”. Gerard ayuda a realizar seis mercados al año, incluyendo el “Mercado de las Calacas” que se lleva a cabo el Día de Muertos y el navideño. El propósito de este año es realizar este evento en lugares nuevos.
“Nuestra cultura es una combinación de nuestra gente indígena, de los españoles, de los africanos. De hecho, el personaje el vejigante proviene de la cultura africana y de los indígenas, incluye la música y danza”. Agrega que cada año hay un Festival del Vejigante en Ponce, PR y la gente hace sus máscaras y sus vestidos.
De cierta manera hay un paralelo entre el fundador Samuel Fleisher y el trabajo de Gerard para que el edificio sea un espacio seguro, multicultural y diverso donde haya inclusión de género y no haya discriminación.
“Pienso que las intenciones del Sr. Fleisher era buenas de brindar el arte a todo el mundo, entonces en esos días las minorías en el sur de Filadelfia eran los irlandeses y los italianos”, concluyó.