FILADELFIA, PA. — Portar la bandera de México lejos del país de origen representa para una nueva generación mucho más que participar en una ceremonia cívica: es una manera de conocer sus raíces, fortalecer su identidad y mantener vivas las tradiciones que forman parte de su herencia cultural.
Con ese espíritu, el 23 de septiembre de 2026, el Consulado de México en Filadelfia fue escenario de una ceremonia de reconocimiento a las niñas que integran la Escolta Mexicana de Filadelfia, un proyecto que celebra cinco años de trayectoria en la ciudad.

Durante la ceremonia, el cónsul Carlos Obrador Garrido Cuesta entregó reconocimientos a las integrantes de la escolta por su participación, disciplina y compromiso con la preservación de las tradiciones cívicas mexicanas.
El proyecto fue iniciado hace cinco años por la directora cívica mexicana Reina Cázares, residente de Filadelfia, con la visión de transmitir a las nuevas generaciones el significado y respeto de las ceremonias cívicas de México.
Este año, niñas del grupo folclórico Danza Tonantzin Cultural se integraron a la escolta, sumando una nueva generación a esta iniciativa. La organización, fundada y dirigida por Pamela Plata, trabaja con niñas y jóvenes de la comunidad promoviendo la danza, las tradiciones y diferentes expresiones de la cultura mexicana.
Para las participantes, formar parte de la escolta significa aprender disciplina, responsabilidad y trabajo en equipo, pero también representa una oportunidad para acercarse a la historia y a los símbolos patrios del país de origen de sus familias.
La ceremonia, realizada a las 4:30 p. m., reunió a las niñas, sus familias y personas que han acompañado el crecimiento de este proyecto durante sus cinco años de historia. Entre las asistentes también estuvo Ellie Nicolle Ramos Guzmán, hija y asistente de Reina Cázares, quien ha acompañado y apoyado esta iniciativa.
Cinco años después de su inicio, la Escolta Mexicana de Filadelfia continúa abriendo un espacio para que niñas y jóvenes que crecen lejos de México puedan acercarse a sus raíces y participar activamente en la preservación de sus tradiciones.
En una ciudad formada por generaciones de inmigrantes, iniciativas como esta permiten que la cultura se transmita no solamente a través de las historias familiares, sino también mediante la participación de los más jóvenes.
Cada ceremonia, cada ensayo y cada niña que decide formar parte de la escolta contribuye a que una parte de México continúe presente en Filadelfia.
Esta versión funciona especialmente bien como nota comunitaria/cultural para periódico, porque comienza con la historia humana y después presenta los datos del reconocimiento.