Una corte federal de apelaciones emitió, tarde el viernes, una orden que permite a la Administración Trump detener temporalmente la restauración completa del exhibit sobre la esclavitud en el President’s House mientras continúa su apelación. La orden, firmada por el juez Thomas Hardiman, establece que los paneles ya reinstalados esta semana deberán permanecer tal como están y que los materiales restantes deberán conservarse sin alteraciones mientras el tribunal analiza el conflicto entre el gobierno federal y la ciudad.
Esta decisión suspende la orden previa de la jueza Cynthia Rufe, quien había fijado un plazo límite a las 5 p.m. del viernes para restaurar por completo los paneles sobre las nueve personas esclavizadas que vivieron en la residencia presidencial de George Washington en la década de 1790. Rufe había sostenido que la ciudad debe participar en cualquier cambio de contenido en virtud de un acuerdo de cooperación vigente y que la remoción del exhibit causaba un daño irreparable, especialmente en las vísperas del 250.º aniversario de la nación, cuando Filadelfia espera a millones de visitantes.
La Administración federal sostiene que tiene derecho a sustituir el contenido por su propia narrativa histórica, mientras que la Ciudad argumenta que eliminar la información constituye un intento de borrar una parte esencial de la memoria pública. La controversia se intensificó porque la Administración había retirado el exhibit como parte de un esfuerzo más amplio por eliminar de propiedades federales materiales que, según su criterio, “menosprecian” a estadounidenses del pasado o del presente.

