En Filadelfia y la región de Pensilvania, la actividad de ICE ha aumentado notablemente desde 2025, con un incremento significativo en arrestos migratorios. Solo en enero de 2026 se reportaron más de 800 detenciones en el estado. La mayoría de los detenidos no tenía antecedentes penales. Aunque no se observan redadas masivas constantes en la ciudad, sí ha crecido la detención y el uso de centros locales, generando preocupación en comunidades inmigrantes.
La alcaldesa Cherelle L. Parker firmó el 7 de mayo de 2026 el paquete legislativo llamado “ICE OUT”. Ese día aprobó 6 de los 7 proyectos que limitan la cooperación de la ciudad con ICE; el séptimo también entró en vigor porque no lo vetó.
El paquete había sido aprobado por el Concejo Municipal el 23 de abril de 2026 antes de llegar a su escritorio.
“Fuera ICE” fue impulsado por miembros del Concejo Municipal de Filadelfia para reforzar las restricciones a la cooperación de la ciudad con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
La decisión de Parker se produjo después de semanas de debate público, presión de organizaciones comunitarias y discusiones legales dentro de la administración municipal sobre el alcance de algunas de las propuestas.
Las medidas habían sido aprobadas previamente por el Concejo Municipal tras movilizaciones de organizaciones defensoras de inmigrantes y audiencias públicas celebradas en Filadelfia. La legislación fue promovida principalmente por las concejalas Kendra Brooks y Rue Landau.
El paquete incluye nuevas limitaciones sobre el uso de recursos y propiedades municipales para actividades relacionadas con operativos migratorios federales, así como restricciones al intercambio de información vinculada con el estatus migratorio de residentes. También busca impedir una mayor colaboración local mediante acuerdos federales conocidos como 287(g), utilizados para coordinar ciertas funciones migratorias con agencias locales.
Parker firmó la mayoría de las iniciativas, aunque decidió no firmar específicamente la medida relacionada con el uso de mascarillas y la obligación de mostrar identificación visible por parte de agentes durante operativos. Sin embargo, al no emitir un veto, esa propuesta también avanzará conforme al proceso legislativo de la ciudad.
La administración municipal señaló que algunas disposiciones podrían enfrentar cuestionamientos legales debido a posibles conflictos con facultades federales. La procuradora municipal de Filadelfia, Renee Garcia, expresó preocupaciones sobre el alcance de ciertas restricciones relacionadas con agentes federales.
Organizaciones comunitarias y grupos defensores de inmigrantes respaldaron la decisión y afirmaron que las medidas buscan fortalecer la confianza de las comunidades inmigrantes hacia instituciones locales y garantizar la protección de derechos civiles.
Por su parte, funcionarios federales han manifestado desacuerdo con algunas de las restricciones aprobadas y sostienen que continuarán aplicando las leyes migratorias federales en todo el país.
La aprobación y firma del paquete “ICE Out” vuelve a colocar a Filadelfia dentro de la discusión nacional sobre el papel de las llamadas ciudades santuario y los límites de cooperación entre gobiernos locales y autoridades federales en materia migratoria.
La decisión representa uno de los movimientos más relevantes de la administración Parker en temas migratorios desde el inicio de su mandato, en medio de un contexto nacional marcado por tensiones sobre políticas de inmigración y operativos federales, donde ella se ha empeñado en evitar la confrontación con el gobierno trumpista.

