Impacto

Izado de la bandera de Puerto Rico

La Guardia de Honor “Pioneer” del programa Junior ROTC de la escuela secundaria Frankford High School posa con las banderas de Estados Unidos y Puerto Rico frente al Ayuntamiento de Filadelfia. (Foto: Taíno Studios)

Filadelfia, PA – Mientras las notas de “La Borinqueña” resonaban en la explanada noreste del Ayuntamiento el 25 de septiembre, la bandera de Puerto Rico comenzó a elevarse sobre la multitud.

Debajo de ella se encontraban funcionarios electos, estudiantes, líderes comunitarios y residentes reunidos para la cuarta ceremonia anual de izado de la bandera de Puerto Rico en Filadelfia.

El acto comenzó con una invocación que pedía unidad, paz y sanación tanto para Filadelfia como para Puerto Rico, seguida de intervenciones de líderes comunitarios y municipales.

Líderes comunitarios locales se reúnen tras ser reconocidos por su servicio y contribuciones a la comunidad puertorriqueña de Filadelfia. (Foto: Taíno Studios)

Fue un momento de celebración, pero a lo largo del evento, los oradores volvieron a plantear una cuestión más profunda: ¿qué significa llevar a Puerto Rico consigo al vivir a más de mil millas de distancia de la isla?

La concejal Quetcy Lozada interviene durante la cuarta ceremonia anual de izado de la bandera de Puerto Rico en el Ayuntamiento de Filadelfia. (Foto: Taíno Studios)

Para la concejal Quetcy Lozada, esa pregunta formaba parte de la búsqueda de su propia identidad.

Lozada compartió con los presentes cómo, a los 16 años, luchaba con su identidad puertorriqueña. Se resistía a hablar español y recordó haberle dicho a su padre que ella era estadounidense, no puertorriqueña. La difícil conversación que siguió, según relató, transformó la forma en que se percibía a sí misma.

“Desde aquel día, cuando la gente me pregunta: ‘¿Quién eres? ¿De dónde vienes?’, no doy explicaciones a medias”, afirmó Lozada. “Digo con orgullo: ‘Soy puertorriqueña, nacida y criada en Filadelfia’”.

Años más tarde, frente al Ayuntamiento durante el Mes de la Herencia Hispana, Lozada vinculó ese orgullo con la responsabilidad.

“Esta bandera no puede representar únicamente quiénes somos”, señaló. “También debe recordarnos lo que nos debemos los unos a los otros”.

A continuación, sus palabras se centraron en la crisis del agua que atraviesa Puerto Rico.

“Nuestra familia en la isla sufre una crisis de agua que representa un fracaso moral”, declaró Lozada.

Sin embargo, su mensaje no se limitó a señalar la crisis. Lozada instó a los puertorriqueños residentes en Estados Unidos a ejercer su influencia cívica, defender a las comunidades inmigrantes y exigir rendición de cuentas sobre las decisiones que afectan a la isla.

“Nuestro deber trasciende nuestras fronteras”, afirmó.

Asimismo, Lozada abogó para que los puertorriqueños tengan una mayor participación en el futuro de la isla. “Ha llegado el momento de exigir una verdadera autodeterminación para Puerto Rico y de exigir responsabilidades a nuestro gobierno por las decisiones que determinan la vida de nuestras familias en la isla”, afirmó.

Su mensaje para los puertorriqueños que viven fuera de la isla fue aún más directo: “A la diáspora: usen su influencia”.

Hilrett Walker, directora ejecutiva interina de Concilio, se dirige a los asistentes durante la ceremonia de izado de la bandera de Puerto Rico. (Foto: Taíno Studios)

Hilrett Walker, directora ejecutiva interina de Concilio, hizo eco de ese sentido de responsabilidad en su propia intervención. Habló sobre la historia, la familia, el arte, la música, las tradiciones y la resiliencia de generaciones de puertorriqueños que construyeron sus vidas en Filadelfia sin perder el vínculo con la isla.

Hilrett expresó a los presentes que la conexión con Puerto Rico no podía limitarse a los momentos de celebración, antes de invitar a los asistentes a repetir la frase: “Sin agua, no hay vida”.

El presidente del Concejo Municipal, Kenyatta Johnson, y la concejal Quetcy Lozada posan junto a otros concejales y líderes cívicos durante el izado de la bandera de Puerto Rico. (Foto: Taíno Studios)

El presidente del Concejo Municipal, Kenyatta Johnson, también se dirigió a los asistentes; destacó que era la tercera vez que participaba en la ceremonia de izado de la bandera y reafirmó su apoyo a la comunidad puertorriqueña de Filadelfia.

Los asistentes sostienen una gran bandera de Puerto Rico frente al Ayuntamiento durante la ceremonia anual de izado de bandera en Filadelfia. (Foto: Taíno Studios)

La Guardia de Honor “Pioneer” del programa Junior ROTC de la escuela secundaria Frankford High School participó en la ceremonia, mientras que la vocalista Nina Dilet Rodríguez interpretó el himno nacional de Estados Unidos y, posteriormente, “La Borinqueña” durante el izado de la bandera.

Hacia el final de la ceremonia, se reconoció la labor y las contribuciones a la comunidad puertorriqueña de Filadelfia de los líderes locales Rafael Febo, Julia Rivera, Adamary Sosa, Roberto Ríos, Diana Quiñones, Christian Crespo, Tatiana Villa, Damaris Feliciano, Rey Vélez y Amy Eusebio.

Para muchos puertorriqueños en Filadelfia, el concepto de hogar no se limita a los confines de la ciudad. Abarca barrios, generaciones, idiomas y una isla que permanece presente incluso a la distancia.

Mientras la bandera ascendía sobre el Ayuntamiento, esa conexión se hizo visible. El orgullo impregnó la ceremonia, pero también surgió un desafío: no solo recordar a Puerto Rico, sino decidir qué implica, para quienes lo llevan consigo, mantener ese vínculo vivo.

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