Filadelfia, en el estado de Pensilvania, es la cuna de la independencia del país donde se redactó la Constitución que comienza con este párrafo “Nosotros, el pueblo de los Estados Unidos, con el fin de formar una Unión más perfecta, establecer la justicia, garantizar la tranquilidad nacional, atender a la defensa común, fomentar el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad para nosotros mismos y para nuestra posteridad, por la presente promulgamos y establecemos esta Constitución para los Estados Unidos de América”. Así, las 13 colonias se independizaron del gobierno monárquico de Jorge III de Inglaterra quien creía firmemente en el derecho divino de los reyes. Desde 1776, los habitantes de Filadelfia no quieren reyes que los gobiernen.
El sábado 28 de marzo, 40 mil personas, según El Departamento de Policía de Filadelfia participaron en la protesta marchando sobre todos los carriles de la avenida Benjamin Franklin Parkway, desde el edificio del Ayuntamiento de la ciudad hasta la calle 22.

Los presentadores de la tercera marcha “No a los Reyes” rechazaron el gobierno autoritario del presidente Trump, la guerra en Irán sin la aprobación del Congreso, la falta de vivienda asequible, el alto costo de la vida, la manera en que operan los agentes de la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas, la falta de transparencia en el manejo de los archivos del pederasta Jeffrey Epstein, la avaricia de los billonarios y la falta de seguros médicos asequibles, entre otros temas.
Tras los mensajes de video del congresista Brendan F. Boyle quien se encontraba en Washington, D.C. en sesión del presupuesto, Arthur G. Steinberg, presidente de la Federación de Maestros de Filadelfia reiteró que esta es una ciudad de poder sindical que protege a su membresía. El abogado Michael Coard, fundador de la coalición Avenging The Ancestors, habló de la lucha para reinstalar los paneles informativos de los 9 esclavos negros que vivían en a casa del presidente Jorge Washington y que el gobierno de Trump removió con el fin de “blanquear” la historia del país.
Madeleine Dean, la representante del 4º Distrito Congresual se refirió a los 27 reclamos de los padres de la nación contra el monarca Jorge III, varios de ellos similares a las acciones del actual gobierno. También mencionó su visita reciente al Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Tejas, donde la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas tiene detenidos a niños y a sus padres inmigrantes. Presenció la negligencia médica que prevalece en ese Centro.
El senador Estatal Vincent Hughes exhortó a todos a registrarse para votar, animar a familiares y conocidos y acompañarlos para que ejerzan su voto. A su vez, el pastor G. Solmar Stewart de la iglesia Taylor Memorial Baptist compartió las enseñanzas de su abuela acerca de cómo ayudar al prójimo y a los más necesitados, a respetar a todas las personas sin importar su estatus migratorio, color de la piel o género.
Vicki Miller, directora de Indivisible Philadelphia, la organización de base comunitaria que convocó la tercera marcha “No queremos reyes”, agradeció a las autoridades de la ciudad y a los voluntarios, así como a los que marcharon en contra del autoritarismo.