Impacto

«From Page to Screen» celebra la cultura dominicana

Dos mujeres comparten una comida a la luz de una lámpara en Love Child. (Foto: suministrada)

FILADELFIA, PA – El Esperanza Arts Center inaugurará el próximo 14 de agosto su serie de tres eventos «From Page to Screen» Dominican Arts & Film Series, una celebración de la narrativa, la cultura y las expresiones artísticas dominicanas.

La serie, presentada en colaboración con Tamo en Cine, la Philadelphia Film Society y la Free Library of Philadelphia, comenzará con una noche de proyecciones cinematográficas, conversaciones con artistas, vendedores locales, comida latina, música de merengue y clases interactivas de baile.

La programación continuará con un evento literario infantil el 28 de agosto y culminará el 12 de septiembre con la proyección de La Hija Natural, conocida en inglés como Love Child, en el Philadelphia Film Society Center.

Para la cineasta dominicana Leticia Tonos Paniagua, directora de Love Child, la película está estrechamente vinculada a temas de pertenencia e identidad.

La vida rural dominicana sirve como escenario para Love Child. (Foto: suministrada)

«Love Child es mi primer largometraje y, en muchos sentidos, mi película más personal», afirmó Leticia. «Me tomó años entender lo que realmente quería expresar, hasta que me di cuenta de que trataba sobre la soledad, el deseo universal de pertenecer y las heridas emocionales que deja el abandono».

Ambientada en el campo dominicano, Love Child es una historia de crecimiento inspirada en el realismo mágico caribeño. Según Leticia, la película transcurre en un mundo «donde los límites entre el mito, la espiritualidad y la vida cotidiana se difuminan de manera natural».

«Es una historia íntima sobre el paso a la adultez, pero también un retrato de un lugar, de su gente y de los lazos invisibles que nos conectan con nuestros orígenes», señaló.

Esos orígenes son precisamente lo que la directora espera que el público dominicano reconozca al ver la película.

«Espero que los dominicanos reconozcan en la película el mundo de sus madres y abuelas», dijo. «Un lugar que está desapareciendo silenciosamente ante nuestros ojos».

Para Leticia, esta desaparición está relacionada con la transformación de las comunidades rurales. La tecnología, las redes sociales y el acelerado ritmo de la vida moderna han cambiado pueblos que antes seguían una dinámica distinta.

«Para mí, Love Child es una carta de amor a ese universo que desaparece», expresó. «Espero que el público la vea como una invitación a reconectarse con una parte de nuestra identidad que vale la pena preservar antes de que se pierda».

Esa invitación encaja naturalmente con el espíritu de From Page to Screen, que reúne diversas historias y artistas dominicanos en una misma programación. Además de Love Child, la serie destaca al cineasta Luis Corporán y sus obras El Hijo Pródigo y Una Oruga, ampliando la mirada sobre el cine dominicano contemporáneo.

La literatura también forma parte de esta celebración. El 28 de agosto, niños y cuidadores están invitados a la Biblioteca Lillian Marrero para disfrutar de un desayuno tradicional dominicano preparado por la chef Vicki Pérez y una lectura del libro Plátanos Are Love, de la autora Alyssa Reynoso-Morris.

Un hombre mayor permanece sentado en un porche durante un momento de tranquilidad en Love Child. (Foto: suministrada)

El libro infantil gira en torno a la familia, la tradición y las diferentes formas de expresar amor a través de la comida, temas que el evento busca llevar más allá de las páginas mediante la narración y una comida compartida.

Por su parte, Love Child amplía estas conversaciones al explorar un mundo que Leticia considera frecuentemente malinterpretado.

«Una de las cosas que quería capturar es la visión espiritual que todavía existe en muchas comunidades rurales dominicanas», explicó. «En el campo, la presencia de espíritus, fantasmas y todo aquello que no se ve forma parte de la vida cotidiana».

En lugar de presentar estas creencias como algo extraño, la directora quiso abordarlas con respeto.

«A menudo estas creencias se descartan como supersticiones, pero yo las veo de otra manera», comentó. «Creo que crecer rodeados por la naturaleza desarrolla una sensibilidad que la sociedad moderna ha olvidado en gran medida».

La película también aborda las divisiones históricas que han marcado la vida en la isla compartida por República Dominicana y Haití. Leticia explicó que quiso mostrar la humanidad que puede surgir más allá de esos conflictos.

«A través de la relación entre un dominicano y un haitiano, la película sugiere que la compasión y la amistad siguen siendo posibles a pesar de generaciones de prejuicios y de un pasado doloroso», afirmó.

La identidad dominicana de la película también se manifiesta en momentos más ligeros y familiares. En una escena, un sacerdote católico, un agricultor mayor y un joven puertorriqueño terminan compartiendo tragos en un bar después de una extraña noche.

«Se ríen juntos como si se conocieran desde siempre», explicó Leticia. «Para mí, eso es profundamente dominicano».

La directora considera que la escena refleja la capacidad de conectar con los demás incluso cuando provienen de contextos distintos.

«Las personas no siempre están de acuerdo, pero aun así encuentran la manera de sentarse en la misma mesa, compartir una bebida y reír juntas», señaló.

Ese mismo espíritu de encuentro y convivencia atraviesa toda la serie cultural.

La programación concluirá el 12 de septiembre en el Philadelphia Film Society Center con la proyección de Love Child, un mercado comunitario y un conversatorio con la actriz principal Julietta Rodríguez.

Para Leticia, la experiencia colectiva de ver una película en una sala de cine es especialmente importante en la actualidad.

«En un mundo cada vez más moldeado por la inteligencia artificial y las experiencias virtuales, creo que es más importante que nunca recordar que la magia aún existe y que muchos de los grandes misterios de la vida siguen estando más allá de nuestra comprensión», expresó.

Una noche en el bar captura el humor y la conexión humana presentes en Love Child. (Foto: suministrada)

Esa convicción está en el centro de la invitación que hace al público.

«Love Child es una película que invita a las audiencias a reencontrarse con las historias transmitidas de generación en generación», dijo Leticia. «Vivirla juntos en una sala de cine nos permite compartir ese sentido del misterio, reír, reflexionar y recordar que nuestras raíces culturales merecen ser celebradas».

Más que una simple serie de eventos, From Page to Screen ofrece distintas puertas de entrada a la cultura dominicana. Una película puede revivir los paisajes rurales; un libro infantil puede conectar la comida con la familia; la música y el baile pueden convertir una noche en un espacio de encuentro.

Algunos asistentes reconocerán en estas historias fragmentos de sus propias familias. Otros descubrirán por primera vez esta faceta de la cultura dominicana. Lo que los une es aquello que, según Leticia, el cine sigue haciendo mejor que cualquier otra experiencia: reunir a las personas en un mismo lugar para compartir una historia.

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