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Entre historia e inmigración: Filadelfia fortalece su identidad como ciudad global

Raina J. León, PhD, es afroboricua y originaria de Filadelfia. Es la Poeta Laureada de Filadelfia para el período 2026-2027 y dirigió a los asistentes del Mes del Patrimonio Mundial de Global Philadelphia a través de la música y la poesía. (Foto: Aleida García)

El pasado 28 de mayo de 2026, Filadelfia izó la bandera de la Organización de Ciudades Patrimonio Mundial en la explanada norte del Ayuntamiento, marcando la culminación de una celebración de un mes en toda la ciudad por su distinción como la primera Ciudad Patrimonio Mundial de Estados Unidos. Como una ciudad que ayudó a dar origen a la democracia estadounidense. Mientras la nación se prepara para conmemorar los 250 años de su fundación ese legado se siente especialmente vivo.

“Hoy izamos la bandera de la Organización de Ciudades Patrimonio Mundial, cuyo logotipo representa la unidad y la protección del patrimonio humano”, dijo Zabeth Teelucksingh, presidenta de la Global Philadelphia Association. “Filadelfia se enorgullece de ser la primera ciudad de Estados Unidos designada como Ciudad Patrimonio Mundial y afiliada a la organización”. La Global Philadelphia Association organizó la celebración en colaboración con la Ciudad de Filadelfia y una coalición de organizaciones culturales, cívicas, educativas y empresariales.

Filadelfia obtuvo esta distinción en noviembre de 2015, cuando fue incorporada a la Organización de Ciudades Patrimonio Mundial. Esta designación la ubica entre más de 330 ciudades patrimonio en todo el mundo. Teelucksingh explicó que Global Philadelphia gestiona esta relación mediante alianzas públicas y privadas que conectan a la ciudad con redes y oportunidades internacionales.

“Este trabajo es fundamental porque conecta a todos con Filadelfia y permite que todos se sientan vinculados a la ciudad”, afirmó Teelucksingh. “Por un lado, Filadelfia es muy localista, y por otro, es extremadamente internacional. El papel de Global Philadelphia es posicionar eso día a día”.

La designación reconoce a las ciudades que han hecho contribuciones profundas a la humanidad y que albergan sitios oficialmente designados como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Filadelfia califica principalmente por el Independence Hall, declarado Patrimonio Mundial en 1979. Fue allí donde se debatieron, adoptaron y firmaron la Declaración de Independencia y la Constitución de Estados Unidos.

Para Filadelfia, la designación como Ciudad Patrimonio Mundial tiene un valor simbólico y práctico. Genera oportunidades para el intercambio cultural, la preservación del patrimonio, la educación, las alianzas comunitarias, el reconocimiento internacional, el turismo y el comercio.

Mientras la bandera se elevaba sobre la multitud y ondeaba con el viento de la tarde frente al granito gris del Ayuntamiento, los oradores y participantes reflexionaron sobre el papel de Filadelfia como cuna de la democracia estadounidense y como una ciudad moldeada por comunidades globales.

Entre los asistentes al izamiento de la bandera y al programa de discursos estuvieron la reverenda Dra. Lorina Marshall-Blake de la Fundación Independence Blue Cross; el exalcalde de Filadelfia Michael Nutter; Josh Fishbein, director comercial del Centro de Comercio Mundial de Filadelfia; Deacia Borgia de Visit Philadelphia, y Sheila Alexander-Reid, directora ejecutiva de PHL Diversity.

Alexander-Reid, cuyo trabajo se centra en fomentar la inclusión y crear cambios culturales intencionales en medio del aumento del odio, ofreció una de las reflexiones más poderosas de la tarde.

“Si no eres originario de esta tierra, entonces llegaste en un barco o debajo del barco”, afirmó.

Sus palabras subrayaron uno de los mensajes centrales de la celebración: el patrimonio de Filadelfia no es solo colonial o histórico. También es inmigrante, multicultural y profundamente conectado con las muchas comunidades que continúan dando forma a la ciudad hoy.

Ese mensaje resonó con Marta López, una inmigrante colombiana de larga trayectoria y residente de Hunting Park, quien asistió al evento y dijo sentirse conmovida por la misión de Global Philadelphia.

“Siempre me he sentido bienvenida en Estados Unidos, aunque sufrí acoso en mi infancia en las décadas de 1960 y 1970”, dijo Marta. “Pero ahora, en el clima político actual, tengo miedo. Lloro por las personas que han sido detenidas. Esfuerzos como el que vemos hoy —y la gente aquí— están ayudando a cambiar la situación hacia una aceptación pacífica”.

Para Marta, el izamiento de la bandera fue más que un gesto ceremonial; fue un recordatorio de que las instituciones públicas todavía pueden hacer que los inmigrantes se sientan vistos, protegidos e incluidos.

Marta, quien prefirió no dar su nombre completo, dijo que se sentía alentada por la forma en que la organización estaba integrando a personas de diversos orígenes y resaltando la identidad de Filadelfia como una ciudad internacional y acogedora.

“Somos socios de la Global Philadelphia Association y estamos aquí para apoyar”, dijo Josh Fishbein. “Personalmente, después de haber vivido aquí toda mi vida, creo que Filadelfia a veces queda opacada, como todos sabemos, por Nueva York y Washington, D.C. Por eso, todos los eventos durante el mes, incluyendo esta culminación, son importantes no solo por la maravillosa historia de la ciudad, sino también por las cosas increíbles que están ocurriendo ahora en Filadelfia y en toda la región”.

“Conozco a Zabeth y creo que esta es una gran organización”, añadió, señalando que también ha participado con el World Affairs Council, otra organización de Filadelfia enfocada en la participación internacional.

Después del acto, la reunión continuó en el histórico Templo Masónico. Los invitados fueron guiados a un salón de mármol con sillas doradas frente al podio. Detrás se erguía una gran estatua de bronce de Benjamín Franklin, una presencia apropiada dado su legado como viajero, escritor, diplomático y figura internacional.

La identidad global de Filadelfia no es nueva, tiene raíces en la fundación de la nación, en la diplomacia y en las contribuciones continuas de inmigrantes y comunidades de todo el mundo.

Los organizadores enfatizaron que la designación como Ciudad Patrimonio Mundial nunca se concibió solo como un título honorífico. Fue el primer paso en un esfuerzo más amplio para elevar el perfil internacional de Filadelfia y profundizar el reconocimiento de su patrimonio cultural e histórico.

Desde 2010, la Global Philadelphia Association y sus aliados han trabajado con organizaciones locales e internacionales para desarrollar programas que promuevan las conexiones globales de Filadelfia. Estos esfuerzos incluyen el impulso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, el apoyo a la educación patrimonial en las escuelas locales y la creación de oportunidades de colaboración entre sectores culturales, educativos, cívicos y empresariales.

Lo que comenzó como la Semana del Patrimonio Mundial ahora se ha convertido en una celebración de un mes. El Mes del Patrimonio Mundial se celebra del 1 al 31 de mayo y refleja los crecientes vínculos globales de la ciudad y sus vibrantes vecindarios multiculturales. La Ciudad de Filadelfia también ha proclamado formalmente el Día del Patrimonio Mundial el cuarto jueves de mayo.

“Filadelfia es un lugar verdaderamente especial y fue designada como la primera Ciudad Patrimonio Mundial de Estados Unidos en 2015”, dijo Deacia Borgia de Visit Philadelphia, la oficina de turismo y promoción de la ciudad y socia de Global Philadelphia. “Cada año, mayo se reserva para honrar a las comunidades globales y las contribuciones de Filadelfia. Los invitamos a ser parte del futuro”.

Como recordó Alexander-Reid a la multitud, el futuro debe incluir a todas las comunidades de Filadelfia.

“Quiero que la comunidad latina sepa”, dijo, “todos somos inmigrantes”.

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