Impacto

Brasil remonta y saca empate 1-1 contra Marruecos en el Mundial gracias a golazo de Vinícius

Vinicius Junior, de la selección de Brasil, festeja su gol en el primer tiempo del partido del Mundial ante Marruecos, el sábado 13 de junio de 2026 en East Rutherford, Nueva Jersey (AP Foto/Adam Hunger)

ERIC NÚÑEZ 

EAST RUTHERFORD, Nueva Jersey, EE.UU. (AP) — El primer gran partido de este Mundial. El Brasil-Marruecos respondió a las expectativas.

Un par de golazos, incluido uno de Vinícius Júnior, enmarcaron un entretenido duelo del Grupo C que se saldó el sábado con un empate 1-1 bajo el sol abrasador del verano en Nueva Jersey.

Ismael Saibari adelantó a Marruecos a los 21 minutos, plasmando el claro dominio —y desparpajo— de los campeones africanos en un brillante comienzo

Alentados por una mayoría de hinchas que tapizaron las gradas con el distintivo color amarillo de la selección brasileña, Vinícius Júnior igualó la cuenta a los 32 minutos con un espectacular remate angulado.

“Creo que empezamos muy mal en el primer tiempo. Eso complicó mucho todo porque terminamos encajando un gol», dijo Vinícius. “Siempre es difícil encontrar el ritmo en el debut. Aun así, tenemos que mejorar y seguir evolucionando, porque en la copa no hay partidos fáciles”.

En esos primeros compases, los Leones del Atlas adoptaron el tipo de juego asociado a la Canarinha, en particular un punzante despliegue por las bandas.

El gol marroquí fue producto de una sensacional asistencia de Brahim Díaz, seguida de la ingeniosa definición de Saibari.

De un balón perdido de Lucas Paquetá, Díaz tiró un pase exquisito al espacio al avistar el desmarque de Saibari entre los centrales brasileños. Con categoría, el volante elevó la pelota ante la mala salida del arquero Alisson Becker.

Marruecos siguió con su martilleo y mereció incrementar la diferencia, pero apareció la jerarquía de la pentacampeona justo en el momento en que lucía mareada.

Fue todo un invento de Vinícius, el crack del Real Madrid que llegó a este Mundial decidido a dejar su huella de una vez por todas con su selección. Tras recibir el pase de Bruno Guimarães por la izquierda, Vinícius sacó un derechazo entre tres defensores directo al segundo palo, imposible de atajar para el portero Bono.

Sobre el final de la segunda parte, Bono evitó otro golazo al estirarse para despejar una tijera de Paquetá.

La intensidad no aflojó en la segunda parte, con un tira y afloja constante entre los contrincantes, ante un lleno completo de 80.663 espectadores en el estadio MetLife de Nueva Jersey, que tiene a los rascacielos de Manhattan a la vista.

Alisson y Bono fueron protagonistas en el tramo final, atajando disparos de peligro. El brasileño se agrandó con un doblete en los descuentos ante Neil El Aynaoui y Ayoube Amaimouni.

“No fue fácil, nos enfrentamos a un equipo muy duro», señaló Achraf Hakimi, el lateral derecho y baluarte de Marruecos. “Hay muchos favoritos en el torneo y el partido terminó en empate. Todavía necesitamos mejorar y crecer con cada encuentro, y en eso nos centraremos ahora”.

Desde el banquillo de Brasil, en su primer Mundial como técnico, el italiano Carlo Ancelotti lució un elegante traje de piezas y corbata pese a que se jugara desde las 6 de la tarde con 31 grados Celsius (88 °F).

Vinicius Junior (7) celebra tras anotar un gol para Brasil en el partido contra Marruecos por el Grupo C del Mundial, el sábado 13 de enero de 2026, en East Rutherford, Nueva Jersey. (AP Foto/Adam Hunger)

“Supongo que fue algo de ansiedad», analizó Ancelotti sobre el inicio dubitativo de Brasil. “En la primera parte, rompieron nuestra presión y lanzaron transiciones peligrosas… No jugamos bien en la primera parte, pero la segunda fue mejor».

Nadie ha conquistado la Copa del Mundo tantas veces como Brasil, incluida una en Estados Unidos en 1994. Pero han pasado 24 años desde la última vez que atrapó el trofeo y la Seleção desesperadamente quiere estampar una sexta estrella.

Tiene atacantes, pero sufre en facetas del juego en las que era fuerte: en los laterales de despliegue total y en los volantes generadores de juego. Sus admiradores echan de menos la fantasía, el bendito jogo bonito.

Por credenciales, el partido fue identificado de inmediato como el más atractivo de una descafeinada fase de grupos en este Mundial ensanchado a 48 equipos que se han repartido en 12 grupos. Brasil (6) y Marruecos (7) son los únicos equipos entre los 10 primeros del ranking de la FIFA que se cruzan en la primera ronda.

Neymar, el astro que Ancelotti convocó a fuerza de un clamor generalizado, se quedó en la banca de suplentes, en la recta final de recuperarse de un lesión del gemelo derecho. El atacante de 34 años podría actuar en el siguiente partido, contra Haití.

“Gracias Dios…gracias por hacerme vivir esto otra vez», escribió el goleador histórico de Brasil en las redes sociales previo al encuentro.

Después de hacer historia al convertirse en el primer equipo de África en clasificarse a las semifinales en 2022, Marruecos desembarcó a Norteamérica como campeón de su continente. Pero ese laurel está en veremos.

Como local en la final, Marruecos perdió 1-0 ante Senegal. Pero se les adjudicó el triunfo 3-0 por abandono porque los senegaleses se retiraron del campo durante 15 minutos al protestar un penal que se pitó a favor de su rival.

Brasil se las verá contra Haití el viernes en Filadelfia y cerrará su participación en el Grupo C ante Escocia en Miami.

Marruecos seguirá contra Escocia en las afueras de Boston el viernes y culminará ante Haití en Atlanta.

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