SACRAMENTO, California, EE. UU.— Una jueza de Estados Unidos impidió el viernes que ciertas agencias federales requieran el estatus de ciudadanía al distribuir formularios de registro de votantes, el último golpe a una orden ejecutiva sobre elecciones que el presidente Donald Trump firmó el año pasado.
La jueza de distrito Colleen Kollar-Kotelly, en Washington, falló que la separación de poderes consagrada en la Constitución, que otorga a los estados y, en cierta medida, al Congreso la autoridad para establecer las reglas electorales, está en el centro del caso.
«Nuestra Constitución no permite que el presidente imponga cambios unilaterales a los procedimientos electorales federales», escribió la jueza, quien fue designada por el expresidente Bill Clinton.
Específicamente, Kollar-Kotelly bloqueó dos disposiciones de la orden ejecutiva que pretendían imponer reglas de prueba de ciudadanía.
Su fallo indica que las agencias no podrán «evaluar la ciudadanía» antes de proporcionar un formulario federal de registro de votantes a las personas que se inscriben en programas de asistencia pública. También señaló que el secretario de Defensa no puede exigir prueba documental de ciudadanía cuando el personal militar se registre para votar o solicite boletas.
“Nuestra democracia funciona mejor cuando todos los estadounidenses pueden participar, incluidos los miembros de nuestras fuerzas armadas y sus familias que viven en el extranjero. El fallo de hoy elimina una amenaza muy real a la libertad para votar de las familias militares en el extranjero y ratifica la separación de poderes», dijo Danielle Lang, experta en derechos electorales del Centro Legal de Campaña, que representa a los demandantes en el caso.
La Casa Blanca afirmó que la orden ejecutiva de Trump tenía la intención de garantizar la «seguridad electoral» y que el fallo del viernes no sería la última palabra.
“Garantizar que sólo los ciudadanos (estadounidenses) voten en nuestras elecciones es una medida de sentido común que todos deberían poder apoyar”, dijo Abigail Jackson, portavoz de la Casa Blanca. «Este no es el veredicto final sobre el asunto y la administración espera obtener la victoria definitiva en esta cuestión».
La posibilidad de que no ciudadanos estuvieran votando fue una estrategia central para Trump y los republicanos durante la campaña de 2024, y los republicanos en el Congreso continúan impulsando propuestas que requerirían prueba de ciudadanía para registrarse para votar. La investigación, incluso entre funcionarios republicanos, ha demostrado que el voto de no ciudadanos es poco común.
El fallo del viernes es uno de varios reveses para la orden ejecutiva del presidente, la cual ha sido objeto de múltiples demandas. En octubre, Kollar-Kotelly impidió al gobierno de Trump agregar un requisito de prueba documental de ciudadanía al formulario federal de registro de votantes. Demandas separadas por parte de fiscales generales estatales demócratas y de Oregon y Washington, que dependen en gran medida de las boletas enviadas por correo, han bloqueado varias partes de la orden de Trump.

