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Más de 400 tambores retumban en Puerto Rico para venerar la bomba y a ‘Tite’ Curet Alonso

bomba

Personas tocan tambores en el XIV Encuentro de Tambores, celebrado en la Plaza Antonio R. Barceló este domingo, en Santurce (Puerto Rico). EFE/ Jorge Muñiz

San Juan.- Más de 400 tocadores del ritmo autóctono de la bomba se reunieron este domingo en el barrio de migrantes más importante de Puerto Rico con barrileros para celebrar la XIV edición del Encuentro de Tambores, en honor al compositor Catalino ‘Tite’ Curet Alonso en el centenario de su natalicio.

Desde todas partes del archipiélago y de la diáspora llegaron nueve delegaciones de músicos a la Plaza Antonio R. Barceló, en Barrio Obrero (Santurce), en San Juan, al encuentro de tambores más grande del Caribe para realzar el género de la bomba y organizado por Cary Martínez Cepeda, líder de la delegación de Cangrejos.

«Para nosotros es un honor y un orgullo recibir toda esa energía en nuestra casa, San Mateo de Cangrejos. Es una responsabilidad que asumimos con mucho amor. Nos llena de emoción recibir y abrazar a nuestra familia de la comunidad de la bomba, tanto de Puerto Rico como de la diáspora», resaltó Martínez Cepeda a EFE.

Las nueve delegaciones -Cangrejos, Carolina, Loíza, Norte, Sur, Este, Oeste, la Montaña y la diáspora puertorriqueña en Estados Unidos- se reunieron para resaltar la bomba, ritmo que surgió entre los esclavos y tiene un sincretismo entre la cultura taína, africana y española.

Este año, como en ediciones anteriores, en el evento que creó en 2009 la reconocida folclorista y profesora Norma Salazar, los bomberos de cada delegación ataviados con coloridos turbantes y símbolos africanos, repicaron sus barriles de bomba para honrar la cultura, la resistencia y la afrodescendencia de Puerto Rico.

Las nueve agrupaciones presentaron temas inéditos y tradicionales de bomba puertorriqueña con bailaores marcando piquetes (sonidos improvisados al barril primo) al ritmo de la percusión de los tambores buleadores, acompañados al compás del instrumento de percusión cuá y la melodía de las voces de los cantaores.

Tras la presentación de cada delegación, se llevó a cabo ‘El Gran Batey’, donde los más de 400 barrileros retumbaron de manera unísona sus barriles a ritmo de sicá, yubá, cuembé, seis corrido o alguno de los más de 21 ritmos que tiene este género musical.

Este encuentro de tambores tuvo lugar en Barrio Obrero, el epicentro de la diáspora dominicana y blanco de las redadas ordenadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, contra los migrantes.

«La bomba nace de la resistencia y este encuentro reafirma nuestro compromiso con las comunidades migrantes. Es un acto cultural, pero también social y solidario», añadió Martínez Cepeda.

Además, el hecho de que Barrio Obrero sea la sede de este encuentro que honra el legado de Curet Alonso no es casualidad, ya que simboliza el vínculo del compositor con esta comunidad, donde residió, estudió, trabajó y se inspiró para muchas de las ideas que marcaron su obra.

Curet Alonso fue compositor de éxitos como ‘Juan Albañil’, ‘Anacaona’, ‘Barrunto’, ‘Juanito Alimaña’, ‘Las caras lindas’ y ‘Periódico de ayer’, ‘Mi triste problema’, ‘Con los pobres estoy’, ‘Sobre una tumba humilde’, ‘Puro Teatro’, ‘Lamento de Concepción’, ‘San Agustín’, entre otras miles.

Algunos de los cantantes que interpretaron estos temas fueron Cheo Feliciano, La Lupe, Ismael Rivera, Héctor Lavoe, Rubén Blades, Chamaco Ramírez, entre otros.

El encuentro de tambores es el único evento cultural en el Caribe y la diáspora que reúne a cientos de barrileros que llegan de diferentes pueblos o regiones organizados en delegaciones.

En su primera edición, en 2009, se alcanzó el récord Guinness de la reunión de barriles de bomba más grande en la historia.

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