La crisis de acceso al agua que afecta a miles de residentes en Puerto Rico durante el pico de la temporada de huracanes pudo haberse evitado y es el resultado de décadas de abandono en la inversión y mantenimiento de infraestructura crítica, según denunció la organización Hispanic Federation.
En declaraciones emitidas la semana pasada, Frankie Miranda, presidente y director ejecutivo de la entidad, responsabilizó a la administración de la gobernadora Jenniffer González por no haber actuado a tiempo ante una situación que, afirmó, era ampliamente conocida por las autoridades y los especialistas.
“La crisis actual del agua en Puerto Rico es un problema complejo. Lo que resulta innegable es que la gobernadora Jenniffer González y su administración conocían la situación y no lograron evitar lo que ya era una realidad intolerable”, expresó Miranda.
El líder de Hispanic Federation sostuvo que por décadas numerosas comunidades han enfrentado un acceso desigual a recursos hídricos confiables y recordó que expertos habían advertido repetidamente sobre las consecuencias de la falta de mantenimiento de la infraestructura y la deficiente gestión de las cuencas hidrográficas.
Asimismo, señaló que los modelos climáticos para este año anticipaban condiciones más secas durante la temporada de huracanes, una situación que vinculó directamente con los efectos del cambio climático.
“Esta situación era prevenible y el pueblo de Puerto Rico no debe aceptar más excusas”, afirmó Miranda, al exigir respuestas inmediatas por parte del gobierno.
La organización hizo un llamado a las autoridades para que utilicen todos los recursos disponibles a nivel local y federal con el objetivo de garantizar el acceso confiable al agua potable y evitar decisiones que puedan poner en riesgo la disponibilidad futura del recurso.
Hispanic Federation insistió en que el gobierno debe priorizar el uso doméstico y humano del agua, al tiempo que impulsa estrategias de desarrollo sostenible para atender los desafíos a largo plazo.
La entidad también denunció las dificultades que enfrentan miles de familias para cubrir necesidades básicas debido a las interrupciones en el servicio. Entre ellas mencionó las largas filas para obtener agua de camiones cisterna y la necesidad de alterar rutinas diarias para realizar tareas esenciales.
“Nadie debería tener que hacer largas filas ni cargar cubos de agua desde camiones o corrientes sin filtrar para poder continuar con su vida diaria. Nadie debería tener que levantarse en medio de la noche para lavar ropa, bañarse o limpiar porque es el único momento en que hay agua disponible”, expresó Miranda.
Según la organización, la falta de acceso digno y confiable al agua afecta de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables, muchas de las cuales enfrentan la crisis sin la asistencia necesaria.
Al concluir su declaración, Hispanic Federation reiteró que el acceso al agua es un derecho humano fundamental y exhortó a líderes gubernamentales, organizaciones comunitarias y ciudadanos a respaldar los esfuerzos dirigidos a asistir a las comunidades afectadas por la escasez.
“Reconociendo que el agua es un derecho humano, hacemos un llamado a apoyar las iniciativas locales que apoyan a las comunidades vulnerables que luchan por acceder a suministros de agua confiables”, concluyó Miranda.

