Icono del sitio Impacto

Rubio dice a líderes asiáticos que exigencias de Irán sobre Ormuz sentarían un precedente peligroso

De izquierda a derecha, el ministro de Exteriores de Timor Oriental, Bendito dos Santos Freitas; el ministro de Exteriores de Vietnam, Le Hoai Trung; el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores de Camboya, Prak Sokhonn, se dan la mano durante una Conferencia Posministerial d la ASEAN con Estados Unidos, en un aparte de la cumbre de cancilleres de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN) en Pasay, en la zona metropolitana de Manila, Filipinas, el miércoles 22 de julio de 2026. (Foto: AP/Brendan Smialowski)

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió el miércoles a ministros asiáticos que la exigencia de Irán de controlar y cobrar peajes en el estrecho de Ormuz amenazaría la economía mundial y sentaría un precedente que podría replicarse en otras partes del mundo.

Rubio habló al inicio de una reunión anual en la capital filipina, Manila, con sus homólogos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, quienes han expresado alarma por el resurgimiento de los combates en Oriente Medio. Pese a la atención que dedica Washington a la guerra, Rubio aseguró que “estamos con la ASEAN al 100%”.

“Si creamos un precedente en Oriente Medio en el que un Estado nación pueda decidir que va a controlar una vía navegable internacional, cobrar un peaje y, si no se lo pagas, volar tus barcos, habremos creado un precedente muy peligroso que se repetirá en otras partes del mundo, incluida esta región”, afirmó.

El principal diplomático de Washington también renovó las acusaciones de que Irán ha incumplido compromisos en virtud de un fallido acuerdo de alto el fuego. Rubio dijo que Irán “ha estado contactando a Estados Unidos, tanto directa como indirectamente, para entablar conversaciones sobre la solución de las diferencias”. Dijo que, aunque “a Estados Unidos le encantaría alcanzar una solución diplomática”, el gobierno de Trump “no se va a quedar de brazos cruzados y permitir que se vuelen barcos o que se ataque a estadounidenses”.

Los principales diplomáticos de Estados Unidos, China, Rusia y otros países participan esta semana en la reunión ministerial de la ASEAN. El recién nombrado secretario de Exteriores británico, Ed Miliband, llegaba el miércoles, según informó su oficina.

Serguéi Lavrov, el ministro de Exteriores de Rusia, dijo a los periodistas que a Moscú le gustaría ver una solución rápida entre Estados Unidos e Irán.

“Hay quienes están ansiosos por incitar a cada parte a mantener el conflicto, pero nosotros no somos de esos”, afirmó.

“Nos gustaría ver que cese porque impacta la economía mundial y Rusia es parte de la economía mundial”, declaró Lavrov, añadiendo que Moscú está “interesado en precios mundiales de la energía estables para impulsar políticas económicas a largo plazo”.

Shock energético ha golpeado al sureste asiático

La ministra australiana de Exteriores, Penny Wong, subrayó la preocupación de su país por la crisis en Oriente Medio, advirtiendo que “la situación podría deteriorarse aún más sin mucho aviso”.

“Queremos ver el fin de esta guerra. Queremos ver un alto el fuego. Queremos ver negociaciones y queremos que el estrecho se abra”, dijo Wong a periodistas.

“La gente se está viendo afectada por lo que está ocurriendo y ha ocurrido en los mercados energéticos mundiales y el efecto en las personas ha sido directo y personal”, afirmó.

La dependencia excesiva de las importaciones de combustibles fósiles de Oriente Medio ha hecho que el Sureste Asiático sea particularmente vulnerable al shock energético desencadenado por la guerra con Irán, según la Agencia Internacional de la Energía, que calificó la crisis como una “dura llamada de atención” para la seguridad energética de la región.

Los mercados asiáticos importaron alrededor del 80% del petróleo crudo y casi el 90% del gas natural licuado, o GNL, que transitó por el estrecho de Ormuz en 2025, indicó la AIE.

Compromisos de contrarrestar la creciente influencia china

Rubio también se reunió con los otros ministros de la alianza Quad, integrada por Estados Unidos, Australia, India y Japón. Debatieron la seguridad marítima y transnacional, entre otros asuntos, y emitieron una declaración conjunta tras las conversaciones en la que reafirmaron su compromiso con sus iniciativas de seguridad marítima, que buscan contrarrestar la creciente influencia de China en la región.

Durante la reunión, el ministro de Exteriores de Japón, Toshimitsu Motegi, expresó su firme oposición a cualquier intento de cambiar el statu quo por la fuerza en la región, incluido en los disputados mares de China Meridional y de China Oriental, donde las acciones agresivas de China han suscitado preocupación.

Tokio mantiene desde hace tiempo una disputa por unas islas controladas por Japón, que Beijing también reclama, en el mar de China Oriental.

Wong se hizo eco de su preocupación, diciendo que “tenemos preocupaciones reales sobre un comportamiento que es desestabilizador y arriesgado”.

El gobierno de Trump ha criticado repetidamente las acciones de China en el mar de China Meridional, en perjuicio de países más pequeños con reclamaciones rivales como Filipinas, el aliado más antiguo de Washington en Asia con un tratado.

Rubio se reunió por separado con el ministro chino de Exteriores, Wang Yi, y dijo más tarde a los periodistas que hablaron de un nuevo altercado esta semana entre fuerzas chinas y filipinas en un banco de arena disputado. Rubio calificó el incidente de “escalatorio”.

“Habla de áreas de desacuerdo cuando se trata de nuestras políticas con China”, indicó Rubio. “Esas deben gestionarse con mucho cuidado, porque obviamente, un conflicto — ya sea económico o de otro tipo — entre Estados Unidos y China tendría un impacto global dramático”.

Añadió que también hablaron de una junta comercial para permitir que los dos gobiernos discutan ciertos bienes y que espera que pueda ser un “resultado” de una reunión prevista en Estados Unidos en septiembre entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping.

Los ministros de Exteriores de la ASEAN debatieron las disputas el martes, acogiendo con satisfacción los avances en las negociaciones de años entre China y su bloque regional sobre un propuesto pacto de no agresión que busca evitar un gran conflicto en las aguas disputadas que podría arrastrar a Estados Unidos.

Rubio y Lavrov hablarán sobre Ucrania

Rubio dijo que se reunirá con Lavrov, el ministro de Exteriores de Rusia, el jueves y hablarán de la guerra en Ucrania. Sugirió que también utilizaría la reunión para encontrar otras áreas de posible cooperación entre Estados Unidos y Rusia.

Señaló que Estados Unidos sigue abierto a desempeñar un papel para poner fin al conflicto “si esa oportunidad se presenta”.

Esos esfuerzos, apuntó Rubio, “han decaído un poco en los últimos meses”, aunque añadió que utilizará la reunión con Lavrov para ver si hay una oportunidad de reanudar las conversaciones.

Lavrov, por su parte, sostuvo que preguntará a Rubio sobre la afirmación de Trump de que un acuerdo sobre la guerra en Ucrania se está acercando.

Rubio se reunió más tarde con su homólogo indio, el ministro de Asuntos Exteriores, Subrahmanyam Jaishankar, indicó un funcionario estadounidense. Abordaron tanto asuntos regionales como la guerra con Irán, además de un acuerdo comercial aún no concluido para reducir los aranceles de Trump sobre los productos indios.

Salir de la versión móvil