El 250 aniversario de la declaración de independencia de Estados Unidos, que se conmemora este sábado, ha puesto de nuevo sobre la mesa la cuestión de la participación española en la guerra contra los británicos, un papel tradicionalmente olvidado o relegado y que la historiografía reciente empieza a considerar «crucial».
El historiador Rafael Torres y el fotógrafo Jordi Bru acaban de publicar ‘Aliados’ (Desperta Ferro), un libro ilustrado que reconstruye las operaciones militares españolas en el Misisipi, el Caribe y el asedio a Gibraltar, así como las intrincadas negociaciones diplomáticas que se desarrollaron en las cortes europeas en aquella época.
La Guerra de Independencia de los Estados Unidos (1775-1783) suele presentarse como la epopeya de trece colonias que derrotaron al imperio británico, movidas por el ideal de libertad.
Pero Torres sostiene que la ayuda española «no fue secundaria ni anecdótica, sino una pieza fundamental para debilitar a Gran Bretaña, sostener el esfuerzo revolucionario y hacer posible la victoria final de Estados Unidos».
En el libro expone que, incluso antes de entrar oficialmente en guerra en 1779, España ya actuaba como aliada al proporcionar recursos financieros, armas, medicinas y miles de libras de pólvora de forma clandestina.
Además, el libro explica que la plata española, la moneda de las colonias, conocida también como el dólar español, fue el motor financiero de la revolución y la base del sistema monetario de la nueva república, así como que el símbolo del dólar ($) nació en la Nueva Orleans española cuando un comerciante lo utilizó como una abreviatura para representar los «pesos» españoles en una carta de 1778.
Otros datos historiográficos
El militar español Bernardo de Gálvez fue quien más contribuyó al afianzar las posiciones de la Corona de España en la zona sur de los actuales Estados Unidos y lograr expulsar a los británicos de la cuenca baja del Misisipi y de la Florida, actos por los cuales fue recompensado bajo la presidencia de Barack Obama con la ciudadanía honoraria.
En el libro ‘El enemigo de mi enemigo’ (Alianza, 2025), Gonzalo M. Quintero afirma que la monarquía hispánica de Carlos III se convirtió en «un actor determinante» en este conflicto global que redibujó el mapa geopolítico del siglo XVIII y sentó las bases del mundo contemporáneo.
Ángel Luis Cervera va más allá en ‘España en la independencia de Estados Unidos’ (Sekotia, 2025) al asegurar que «sin España, no habrían existido los Estados Unidos de América» y relata su papel «en la sombra», a través de «una red secreta de espías, corsarios y generales españoles que operaba desde La Habana hasta Gibraltar».

