México anunció el martes el envío a Estados Unidos de 37 criminales, el tercero que realiza en menos de un año y que se da a pocos días de las exigencias que hizo Washington de acciones más contundentes para enfrentar a los cárteles mexicanos.
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, dijo en su cuenta de X que los 37 “operadores de organizaciones criminales” fueron enviados a cárceles de seis ciudades de Estados Unidos a bordo de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas.
García Harfuch indicó que los traslados se realizaron conforme a la ley mexicana y justificó los envíos alegando que los criminales representaban “una amenaza real para la seguridad del país”.
Los detenidos fueron enviados a Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego.
“Con este traslado ya son 92 criminales de alto impacto enviados a Estados Unidos en esta administración que ya no podrán generar violencia en nuestro país”, agregó García Harfuch.
Entre los trasladados están Ricardo González Sauceda, alias “El Ricky”, líder regional del Cártel del Noreste, quien era requerido por la DEA acusado de tráfico de drogas; Luis Alonso Navarro y Luis Carlos Dávalos, miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación; Pedro Inzunza Noriega, alias “El Señor de la Silla”, quien estaba vinculado al cártel de Los Beltrán Leyva y era solicitado por la DEA por narcoterrorismo y tráfico de drogas, y Daniel Alfredo Blanco Joo, alias “El Cubano”, operador logístico del Cártel de Sinaloa, encargado del tráfico de estupefacientes a Estados Unidos, informó a The Associated Press el gabinete de Seguridad.
En febrero del año pasado México envió a Estados Unidos a 29 capos, entre quienes estaba Rafael Caro Quintero, al que busca procesar por varios cargos, entre ellos orquestar la muerte de un agente de la agencia antidrogas estadounidense DEA ocurrido en 1985.
Seis meses después, las autoridades mexicanas trasladaron a un segundo grupo de 26 personas requeridas en Estados Unidos por presuntos vínculos con organizaciones narcotraficantes.
A inicios de la semana pasada la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una conversación telefónica con el mandatario Donald Trump, quien había insistido en su intención de realizar acciones militares terrestres contra los cárteles mexicanos.
Las autoridades mexicanas han descartado de manera reiterada la posibilidad de una acción unilateral estadounidense en México y han mostrado su disposición a colaborar con Washington en materia de seguridad, pero con respeto a la soberanía.
Esa postura fue ratificada en la conversación telefónica que sostuvieron el 15 de enero el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en la que coincidieron en que es necesario “hacer más” para enfrentar las “amenazas compartidas”.

