En una sesión marcada por la tensión, los gritos de protesta y repetidos llamados al orden, las concejalas Rue Landau (Partido Demócrata y at-Large) y Kendra Brooks (Partido de las Familias Trabajadoras y at-large) presentaron oficialmente el pasado 29 de enero, en la Alcaldía de Filadelfia el paquete legislativo conocido como “ICE OUT”, una ambiciosa iniciativa que busca limitar la actividad de agentes federales de inmigración en la Ciudad de Filadelfia.
Desde las gradas del Concejo Municipal, manifestantes coreaban “¡Fuera ICE!”, obligando al presidente del Concejo, Kenyatta Johnson, a intervenir en varias ocasiones para pedir silencio y respeto, mientras se desarrollaba la sesión. A pesar del ambiente agitado, las concejalas avanzaron con la presentación de la propuesta, que ya cuenta con el respaldo de una mayoría a prueba de veto (veto-proof majority) dentro del Concejo Municipal. El Concejo tiene 17 miembros y se necesita una mayoría simple del Concejo, al menos se necesitan 9 votos favorables de esos 17 si todos los miembros votan.
El paquete “ICE OUT” está compuesto por varias medidas que buscan reforzar protecciones locales frente a operativos migratorios, entre ellas prohibir el uso de propiedades municipales para fines de inmigración, impedir que agentes federales utilicen máscaras o vehículos no identificados, y restringir el acceso a edificios públicos sin una orden judicial.
La iniciativa ha ganado una notable popularidad entre los concejales, lo que podría forzar a la alcaldesa Cherelle L. Parker a involucrarse de manera directa en uno de los temas más sensibles del debate político local: la inmigración y la relación de la Ciudad con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Reacciones de la gente: miedo, rabia y esperanza
Varios líderes comunitarios, estudiantes y gente de la comunidad se expresaron, entre ellos Teófilo Reyes, director de organización de Make the Road Pennsylvania, expresó una postura contundente sobre la urgencia de aprobar estas medidas: “Es esencial que este paquete pase, porque la violación a los derechos en este país ha aumentado a un nivel que no se ha visto quizás en 100 años. El hecho de que el Gobierno Federal quiera deshacerse de la necesidad de una orden judicial para entrar a una casa es simplemente imposible de aceptar”, subrayó Reyes,
Entre los asistentes se percibía una mezcla de emociones. Algunos mostraban entusiasmo y esperanza; otros, preocupación y enojo. Varias personas comentaron que, pese al miedo, no están dispuestas a retroceder: “Hay un tremendo miedo en la comunidad ahorita, y no solo en la comunidad inmigrante. Es en la comunidad hispana, latina y en cualquier etnia, porque es un ataque generalizado y así no se puede vivir”, mencionó una manifestante.
Un ejemplo de esto es Lidia, madre de 3 hijos y quien trabaja desde hace 18 años en limpieza: “Esa violencia puede llegar a Filadelfia: es abuso de poder, y no podemos dejar que ICE use los recursos de la ciudad sin consecuencias”.
Los concejales adelantaron que en las próximas semanas se detallará el alcance de cada una de las ordenanzas que componen el paquete, el cual, de ser aprobado, redefiniría los límites de cooperación entre la ciudad de Filadelfia y las autoridades federales de inmigración.
El encuentro cerró entre aplausos y conversaciones animadas, dejando claro que, aunque el miedo está presente, la comunidad también está decidida a defender y profundizar sus derechos.

