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La sequía se agrava en Puerto Rico mientras el Gobierno refuerza el monitoreo de embalses y el servicio de agua

Puerto Rico

(Foto: EFE/NEIL HALL/Archivo)

La sequía continúa intensificándose en Puerto Rico, donde el porcentaje de territorio en la categoría de sequía severa aumentó del 10,5 % al 14,2 % en la última semana, según datos del Monitor de Sequía de Estados Unidos. La situación ha llevado al Gobierno y a la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) a reforzar el monitoreo de embalses, ríos y sistemas de distribución de agua potable para garantizar la continuidad del servicio.

De acuerdo con el informe, aunque algunas lluvias recientes permitieron una leve mejoría en sectores del centro-norte y noroeste de la isla, la falta prolongada de precipitaciones ha provocado que la sequía severa se intensifique especialmente en la región sur. Actualmente, al menos 15 de los 78 municipios puertorriqueños, todos ubicados en esa zona, enfrentan sequía severa.

El organismo federal advirtió que este nivel de sequía puede ocasionar daños significativos a los cultivos, una reducción crítica en los niveles de ríos y embalses, así como la necesidad de implementar medidas de racionamiento de agua. Entre los efectos reportados ya se encuentran incendios de vegetación, disminución de los niveles de los pozos y restricciones en el suministro para algunas comunidades.

Mientras tanto, la categoría de sequía moderada mostró una ligera reducción, pasando del 61 % al 59 % del territorio, aunque más del 82 % de Puerto Rico continúa clasificado como “anormalmente seco”. Según las estadísticas del Monitor de Sequía, unas 2,67 millones de personas residen en áreas afectadas por algún grado de sequía en la isla.

Ante este panorama, la secretaria de Estado, Rosachely Rivera, encabezó una reunión de seguimiento con representantes de la AAA, del Servicio Nacional de Meteorología y de otras agencias que integran el Comité de Sequía para evaluar el estado de los recursos hídricos y coordinar medidas preventivas.

“La prioridad del Gobierno de Puerto Rico es continuar monitoreando diariamente las condiciones de nuestros sistemas de agua y tomar las medidas necesarias para proteger el servicio a las comunidades”, expresó Rivera.

Durante la reunión, el presidente ejecutivo de la AAA, Luis Reinaldo González, señaló que los principales embalses de la isla continúan registrando una reducción gradual de sus niveles debido a la sequía. En particular, los embalses Carraízo y Cidra permanecen bajo observación constante mientras expertos evalúan las condiciones hidrológicas y determinan posibles ajustes operativos.

Como medida preventiva, la AAA ha implementado cambios en la operación de los seis embalses que administra —Carraízo, La Plata, Cidra, Toa Vaca, Río Blanco y Fajardo— con el objetivo de conservar el agua disponible y extender el suministro durante el mayor tiempo posible.

Asimismo, la corporación mantiene un plan de interrupciones programadas en la planta de filtros Guzmán Arriba, que abastece a los sectores de Río Grande y Canóvanas, mientras que otras instalaciones en las regiones Metro, Este y Sur permanecen bajo vigilancia para responder a posibles cambios en las fuentes de abasto.

Las autoridades, no obstante, mantienen la expectativa de una posible mejoría a corto plazo. El Servicio Nacional de Meteorología informó que una onda tropical y una vaguada podrían generar un patrón más lluvioso durante los próximos días, lo que ayudaría a aliviar parcialmente las condiciones de sequía.

En medio de este escenario, también aumentan las preocupaciones ciudadanas por las interrupciones del servicio de agua. El alcalde de Aguadilla, Julio Roldán, reclamó públicamente a la AAA mayor transparencia sobre los cortes que afectan a comunidades como Montaña, Ceiba Baja, Villa Sotomayor y Palmar.

Roldán exigió que la corporación explique si las interrupciones obedecen a problemas operacionales o a algún plan de racionamiento no previamente informado. Según el alcalde, las respuestas ofrecidas hasta ahora por la agencia han sido insuficientes y han generado incertidumbre entre los residentes afectados.

La evolución en las próximas semanas será determinante para la isla, ya que la llegada de lluvias podría ofrecer un alivio temporal, mientras las autoridades continúan tomando medidas para enfrentar una sequía que ya impacta a gran parte de la población puertorriqueña.

Con información de EFE

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