FILADELFIA, PA — La Coalición de Inmigración de Pensilvania (PIC, por sus siglas en inglés) celebró la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de rechazar un intento de debilitar la ciudadanía por nacimiento, que calificó como una victoria clave para las familias inmigrantes y los valores constitucionales del país.
El fallo reafirma que los niños nacidos en territorio estadounidense son ciudadanos, independientemente del estatus migratorio de sus padres, una garantía establecida por la Constitución que ha sido fundamental para generaciones de familias.
En un comunicado emitido tras la decisión, PIC destacó que la medida protege a los menores de ser relegados a una “clase permanente de exclusión” y evita que su futuro dependa del estatus migratorio de sus familias.
“La decisión de hoy afirma lo que nuestras comunidades siempre han sabido: la pertenencia de ningún niño debe estar en debate”, expresó Jasmine Rivera, directora ejecutiva de la organización. “La ciudadanía por nacimiento no es solo una protección legal; es una promesa de seguridad, dignidad y reconocimiento”.
La coalición también subrayó que el fallo envía un mensaje claro: ningún presidente puede retirar la ciudadanía a los niños por razones políticas.
Sin embargo, PIC insistió en que la decisión federal debe traducirse en acciones a nivel estatal. La organización hizo un llamado al gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, y a otros funcionarios electos para que refuercen las protecciones a las familias inmigrantes dentro del estado.
Entre las medidas que proponen se encuentran poner fin a la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cerrar centros de detención como Moshannon y Abraxas, y garantizar el acceso de las comunidades inmigrantes a servicios públicos sin temor.
“Ahora, el gobernador Shapiro tiene la responsabilidad de seguir este principio aquí en Pensilvania: proteger a las familias inmigrantes y asegurar que el estado no participe en políticas que dañan a nuestras comunidades”, añadió Rivera.
La coalición destacó que, durante años, familias inmigrantes en Pensilvania han vivido bajo la incertidumbre causada por políticas federales restrictivas. Para líderes comunitarios, el fallo representa un alivio significativo.
“Las familias en nuestras comunidades han cargado con el peso de esta incertidumbre por demasiado tiempo”, dijo Thi Liam, subdirector de SEAMAAC y miembro de PIC. “Esta decisión les brinda un poco de la tranquilidad que merecen. Nuestros niños deben crecer sabiendo que pertenecen”.
PIC afirmó que continuará su labor de organización junto a defensores, líderes religiosos, trabajadores y residentes para fortalecer la protección de los derechos de las familias inmigrantes.
Para la organización, el fallo no solo reafirma un principio constitucional, sino que también representa un recordatorio de que las comunidades inmigrantes forman parte esencial del tejido social de Pensilvania y del país.

