Trabajadores funerarios trasladan el féretro de una persona muerta por COVID-19. (Foto: EFE/Juan Ignacio Roncoroni/Archivo)

Un estudio israelo-alemán muestra, a partir de la comparativa del exceso de mortalidad en 103 países, que al menos un millón de personas más de las 4,5 millones registradas oficialmente han muerto en el mundo desde el inicio de la pandemia de coronavirus.

La base de datos creada para la investigación (World Mortality Database) reflejan que gran parte de esos países no informaron, deliberadamente o por falta de capacidad, el dato real de muertes a consecuencia de la COVID-19.

Pese a que algunos países latinoamericanos informaron de un 50 % más de muertes que las esperadas -las que se producen en años sin causas excepcionales-, muchos dejaron de notificar gran parte de ellas: Bolivia registró 2,5 veces más de las informadas, Ecuador 2,9 y en México 2,1.

El estudio, publicado en la revista científica «eLife», asegura que en Rusia murieron cuatro veces más personas de las comunicadas, 551.000 en lugar 135.000, y en Uzbekistán 29 veces más, 21.500, lejos de las 740 notificadas.

En países como España, Italia, Holanda y Reino Unido -los más azotados en Europa por la pandemia- se estima que el ratio de muertes no notificadas fue del 1,5 en la primera ola, y de 1 durante la segunda ola.

Los investigadores recopilaron en una base de datos las muertes esperadas de años anteriores, el exceso de mortalidad y los datos oficiales de fallecimiento por coronavirus desde el inicio de la pandemia hasta julio de 2021 para extraer las conclusiones del estudio.

Serían entonces más de 5 millones y medio de personas fallecidas a causa del COVID-19.

«Aunque el número de muertes en exceso no es exactamente igual a la tasa de mortalidad por infecciones por COVID-19, para muchos países es el indicador más objetivo de su número de muertes por pandemia», explicó Ariel Karlinsky de la Universidad Hebrea de Jerusalén que realizó el estudio junto al alemán Dmtry Kobak de la Universidad de Tübingen.

En Oriente Medio, el exceso de muertes en Israel fue menor que lo comunicado -5.000 en lugar de 6.400- y en Egipto, por el contrario, fue 13 veces más de lo reportado -196.000 en lugar de 15.000-.

También están los países que no mostraron exceso de muertes desde la pandemia como Dinamarca y Noruega.

«Nuestros resultados presentan una imagen completa del impacto de COVID-19 y esperamos que estos hallazgos y su metodología conduzcan a una mejor comprensión de la pandemia y resalten la importancia del código abierto y rápida difusión de la información», añadió Kobak.

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