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Septiembre: un mes para hablar de prevención del suicidio y recordar que pedir ayuda importa

Septiembre es el Mes Nacional de la Prevención del Suicidio, una oportunidad para crear conciencia, reducir el estigma y recordar la importancia de buscar apoyo ante una crisis de salud mental. (Foto: Ilustrativa/Jennifer Latham/Pexels)

Septiembre es el Mes Nacional de la Prevención del Suicidio en Estados Unidos, una iniciativa que busca aumentar la conciencia sobre el suicidio, reducir el estigma relacionado con la salud mental y recordar que existen recursos de apoyo para las personas que atraviesan una crisis.

Durante este mes, organizaciones de salud mental, comunidades, escuelas, instituciones y familias participan en actividades destinadas a promover conversaciones abiertas sobre la salud mental y a enseñar cómo identificar señales de alerta y acompañar a una persona que podría estar atravesando una situación difícil.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), 48,824 personas murieron por suicidio en Estados Unidos durante 2024. Ese mismo año, se estimó que 14.3 millones de adultos tuvieron pensamientos serios sobre suicidarse, 4.6 millones hicieron planes para un intento y 2.2 millones realizaron un intento.

Aunque las cifras muestran la dimensión del problema, los expertos en prevención señalan que el suicidio no debe abordarse únicamente desde las estadísticas. La conexión con otras personas, el acceso a atención de salud mental y el apoyo de familiares y comunidades pueden funcionar como factores de protección.

Hablar también es una forma de prevención

Una de las recomendaciones de la AFSP es no evitar una conversación con una persona cuando existe preocupación por su bienestar. La organización ofrece herramientas para ayudar a familiares y amigos a iniciar conversaciones directas, honestas y empáticas sobre salud mental y pensamientos suicidas.

Los CDC señalan que algunas señales de alerta pueden incluir hablar sobre querer morir, expresar desesperanza, sentirse una carga para otras personas, experimentar un dolor emocional que parece insoportable, aumentar el consumo de alcohol o drogas y aislarse de familiares o amigos. Sin embargo, la presencia de estos factores por sí sola no significa que una persona vaya a intentar suicidarse.

La recomendación es escuchar sin juzgar, tomar en serio lo que la persona está expresando y ayudarla a conectarse con profesionales o recursos de apoyo.

La prevención también debe tomar en cuenta a las comunidades

La AFSP ha destacado recientemente la importancia de desarrollar estrategias de prevención culturalmente relevantes. En septiembre de 2026, la organización informó que su programa L.E.T.S. Save Lives, diseñado para las comunidades negras y afroamericanas, fue incluido en el Best Practices Registry del Suicide Prevention Resource Center. Desde su lanzamiento en 2024, el programa ha llegado a casi 6,000 personas.

La organización también mantiene recursos específicos para comunidades latinas e hispanas. En su calendario de septiembre de 2026 aparece una presentación nacional de “Talk Saves Lives: Una introducción a la prevención del suicidio para las comunidades latinx e hispanas”, programada para el 30 de septiembre.

Para las comunidades inmigrantes y latinas, contar con información en español y con recursos que tomen en cuenta las diferencias culturales puede facilitar que más personas conozcan dónde buscar ayuda.

Si una persona está en crisis

En Estados Unidos, las personas que están atravesando una crisis de salud mental o tienen pensamientos suicidas pueden llamar o enviar un mensaje de texto al 988, la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis, disponible las 24 horas.

También es posible comunicarse con un profesional de salud mental, acudir a un servicio de emergencia o pedirle a una persona de confianza que permanezca cerca y ayude a buscar apoyo.

La prevención no se limita a septiembre. La AFSP recuerda que el objetivo del Mes Nacional de la Prevención del Suicidio es impulsar conversaciones y acciones que continúen durante todo el año: aprender a reconocer señales de alerta, acercarse a quienes puedan estar pasando por dificultades y conocer los recursos disponibles.

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