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Renuncia jefe de la Patrulla Fronteriza de EE. UU. en cambio más reciente entre agencias de inmigración

El director de la Patrulla Fronteriza Michael Banks en Sunland Park, Nuevo México, cerca de la frontera con México, el 3 de febrero del 2025. (Foto: ap/Andres Leighton)

 El jefe de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, la agencia encargada de resguardar las fronteras del país pero a la cual el gobierno del presidente Donald Trump ha recurrido cada vez con mayor frecuencia para operaciones migratorias, anunció su renuncia el jueves.

La decisión de Michael Banks, dada a conocer en una entrevista con Fox News y confirmada posteriormente por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus iniciales en inglés), es la más reciente sacudida en la cúpula de las agencias encargadas de implementar la ofensiva migratoria de Trump y se produce en momentos en que la Casa Blanca parece recalibrar el enfoque de su política emblemática de deportaciones a gran escala.

“Simplemente es el momento”, dijo Banks, de acuerdo con un reporte publicado en el sitio web de Fox News, donde indicó que la renuncia es con efecto inmediato. “Siento que volví a enderezar el barco”, añadió en referencia a lo que describió como el caos que había anteriormente en la frontera sur del país. Subrayó que era “momento de disfrutar de la familia y de la vida”.

El comisionado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP por sus iniciales en inglés), Rodney Scott, agradeció a Banks por su servicio “durante uno de los periodos más desafiantes para la seguridad fronteriza”.

La Casa Blanca no respondió de momento a una solicitud de comentarios.

De momento se desconoce quién reemplazará a Banks. Estuvo al frente de una agencia que fue la primera línea de defensa en los esfuerzos de control migratorio de Trump, pero mantuvo un perfil más bajo que otros funcionarios, como Gregory Bovino, un comandante ya retirado que se convirtió en el rostro público de la batida migratoria.

Patrulla Fronteriza participó en redadas migratorias en ciudades del país

La CBP es una de las agencias federales que ha participado desde el año pasado en una serie de operativos migratorios realizados primordialmente en ciudades gobernadas por demócratas —un esfuerzo que provocó un aumento en el número de arrestos y condujo a la muerte de dos ciudadanos estadounidenses que fueron abatidos por agentes federales en Minneapolis este año.

La renuncia de Banks se produce dos meses después de que Markwayne Mullin, exsenador republicano por Oklahoma, se convirtió en secretario de Seguridad Nacional. El DHS supervisa a la CBP y al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus iniciales en inglés).

Banks deja el cargo al mismo tiempo en que el ICE también atraviesa una transición de liderazgo. El director interino Todd Lyons dejará el cargo a finales de este mes y será reemplazado por David Venturella, exejecutivo de una compañía de prisiones privadas.

La CBP fue creada en 2003 y se encarga de regulaciones aduaneras, migratorias y agrícolas para mantener seguras las fronteras de Estados Unidos. Cuenta con más de 20.000 agentes asignados a patrullar más de 9.600 kilómetros (6.000 millas) de fronteras terrestres, y con un presupuesto operativo de 1.400 millones de dólares, según información de su sitio web.

Como jefe de la Patrulla Fronteriza, Banks se convirtió en una figura clave en las políticas migratorias de línea dura del gobierno de Trump. Supervisó la expansión de los procesamientos legales por cruces fronterizos ilegales, intensificó la coordinación entre la Patrulla Fronteriza y el ICE, y supervisó la implementación de operativos más amplios dentro de las fronteras del país.

Una larga carrera en la Patrulla Fronteriza

Banks regresó a la Patrulla Fronteriza el año pasado después de una larga carrera en la agencia que nunca lo llevó a rangos más altos. Su figura cobró relevancia como zar fronterizo del gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, durante un periodo en el que los cruces ilegales alcanzaron máximos históricos y el estado implementó una campaña de represión migratoria de miles de millones de dólares que derivó en disputas con el gobierno del entonces presidente Joe Biden.

Banks mantuvo un perfil relativamente discreto a medida que los arrestos por ingreso ilegal al país se desplomaban a sus niveles más bajos desde mediados de la década de 1960, una tendencia que comenzó hacia el final del gobierno de Biden.

Banks no acudió a la conferencia “Border Security Expo” celebrada hace unas semanas en Phoenix, donde funcionarios del gobierno actualizaron a contratistas sobre el estado de la frontera. Scott, quien era el supervisor de Banks, es un aliado cercano del zar fronterizo de Trump, Tom Homan, y ha actuado más como el rostro público de la agencia.

Banks, quien creció en un pequeño pueblo en Warner Robins, a unos 160 kilómetros (100 millas) al sureste de Atlanta, ha dicho que su primer trabajo fue recoger duraznos en un huerto cuando tenía 14 años. Trabajó con jornaleros inmigrantes y aprendió “compasión y humildad”, según una entrevista publicada el año pasado en el sitio web de la CBP.

En la entrevista añadió que se sentía “honrado” de haber regresado a la agencia.

“La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos no se disculpará por hacer cumplir las leyes de nuestra nación”, puntualizó.

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