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Esperanza Arts Center acogerá evento “Hope for Immigrants” el 28 de mayo

Anu Thomas, Esq., directora ejecutiva de Esperanza Immigration Legal Services, invita a los inmigrantes a informarse y a las personas en general a solidarizarse y participar en el evento de recaudación de fondos, el próximo 28 de mayo. (Foto: suministrada)

Filadelfia, PA – La política migratoria no es un tema abstracto para las familias de Filadelfia. Está ligada al miedo, al trabajo, a las fechas en corte, a la responsabilidad familiar y a la necesidad de contar con asesoría legal confiable.

En conversación con Anu Thomas, directora ejecutiva de Esperanza Immigration Legal Services (EILS), describió el momento actual como uno de “aplicación sin precedentes” de las leyes migratorias contra las comunidades inmigrantes.

La abogada de migración señaló que la crisis no solo responde a cambios de política, sino al diseño del propio sistema. “Nuestro sistema migratorio está creado para mantener a las personas fuera. En realidad, es muy difícil encontrar una vía para entrar a Estados Unidos”, explicó.

Para entender los riesgos, ella divide el estatus migratorio en tres “categorías”: estatus permanente, estatus temporal y personas sin estatus actual.

La primera incluye ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales, quienes cuentan con el mayor nivel de protección y beneficios. Sin embargo, incluso procesos como la ciudadanía se han vuelto más complejos. “Hay personas que llevan décadas aquí y aun así enfrentan más obstáculos para naturalizarse”, dijo.

La segunda categoría abarca a quienes tienen estatus temporal, como estudiantes, trabajadores, beneficiarios de TPS, DACA o programas humanitarios. Estos permisos son limitados, lo que crea inestabilidad cuando expiran o cambian. Thomas explicó que el permiso de trabajo depende del estatus migratorio, por lo que, al perderlo, también se pierde la posibilidad de trabajar legalmente.

La tercera categoría incluye a personas sin estatus actual, ya sea porque entraron sin documentos o porque su estatus expiró. Thomas rechazó el término “ilegal”. “Estas personas no son ilegales. La ley contempla vías para solicitar estatus”, afirmó, destacando el derecho al asilo para quienes huyen de la persecución.

Thomas enfatizó que la inmigración es un sistema complejo y difícil de navegar sin orientación legal. “El nivel de riesgo depende de la categoría en la que se encuentre cada persona”, explicó.

Ante esta realidad, EILS recomienda tres pasos esenciales. Primero, conocer el estatus migratorio y los riesgos asociados. Segundo, buscar asesoría solo con proveedores legales confiables y evitar consejos informales o promesas de soluciones rápidas. “No se dejen llevar por el ‘boca a boca’ ni por quien dice tener respuestas fáciles”, advirtió.

Tercero, preparar un plan en caso de detención. Esto incluye tener contactos de emergencia, documentos organizados, y un plan para el cuidado de los hijos. “Hagan el plan ahora”, insistió.

También alertó sobre las consecuencias de salir del país sin asesoría legal. “Puede haber consecuencias migratorias graves”, dijo. El mensaje es claro: el miedo es real, pero la preparación puede marcar la diferencia.

Más allá de brindar servicios legales, muchos de ellos gratuitos, EILS trabaja para que las familias comprendan su situación, eviten fraudes y tomen decisiones informadas. Todo lo que hace la organización no sería posible sin recursos que vienen principalmente de donaciones. En este momento de particular incertidumbre, la organización realizará el evento Hope for Immigrants el 28 de mayo en el Esperanza Arts Center, para recaudar fondos. La información la puede encontrar en la página de la organización sin fines de lucro.

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