En los últimos meses, organizaciones comunitarias han advertido sobre un aumento preocupante de estafas dirigidas a inmigrantes, particularmente dentro de la comunidad hispana. Individuos sin escrúpulos se hacen pasar por abogados o representantes de organizaciones legítimas para solicitar dinero y ofrecer servicios migratorios falsos.
Una de las instituciones que ha detectado este patrón es Catholic Charities of Philadelphia, organización con décadas de experiencia brindando servicios legales de inmigración a bajo costo. Para conocer más sobre esta problemática y cómo protegerse. En una conversación con Kristin Taranath, directora de la oficina de Servicios Legales de Inmigración de Catholic Charities of Philadelphia compartió algunos consejos para no ser víctima de estafadores.

Kristin ha estado con la organización por 23 años y durante este tiempo ha trabajado estrechamente con la comunidad inmigrante, ofreciendo servicios legales accesibles y confiables para ayudar a las familias a navegar el sistema migratorio; trabajan en casos familiares, solicitudes de ciudadanía, permisos de trabajo y otros procesos migratorios; y han observado que las personas son vulnerables a fraudes, especialmente cuando existe una necesidad urgente de resolver su situación migratoria.
“En los últimos meses hemos visto un aumento mucho más frecuente de estos casos, impulsados por la incertidumbre, la tecnología y la desesperación de muchas familias. Los estafadores aprovechan estas circunstancias para engañar a las personas, quitarles su dinero y presentar solicitudes fraudulentas o documentación falsa que puede causar consecuencias graves en sus casos”, alerta.
Desde hace unos meses se ha reportado que personas se hacen pasar por trabajadores de Catholic Charities en Filadelfia y en otras ciudades, una situación grave que preocupa a los abogados y organizaciones profesionales. “Hemos visto una nueva forma de estafa en la que alguien pretende ser abogado de Catholic Charities, ya sea a nivel nacional o local, y exige dinero por servicios que en realidad no existen. Estas personas envían fotos y perfiles falsos por WhatsApp y otras plataformas, utilizando logos e imágenes relacionadas con inmigración para parecer legítimos”, asegura.
Esto crea confusión y pone en riesgo a las familias, no solo económicamente, sino también legalmente, porque muchas veces las solicitudes que presentan son falsas o incorrectas.
Taranath dice que normalmente, el primer contacto de los estafadores ocurre a través de redes sociales como Facebook, WhatsApp o Instagram. “Es importante que la comunidad entienda que nuestra agencia nunca contacta a las personas por redes sociales para ofrecer servicios legales. Esa debe ser una de las primeras señales de alerta”.
Después del contacto inicial, los estafadores solicitan pagos a través de plataformas como Venmo, Zelle, Cash App o depósitos bancarios. Generalmente piden más de mil dólares por adelantado, algo que ella especifica, que su agencia nunca solicita pagos de esa manera.
Otra señal de alerta es cuando dicen estar ubicados en un estado, utilizan un número telefónico de otro estado y proporcionan una dirección en Filadelfia. Este tipo de inconsistencias son comunes en las estafas.
También alerta que los estafadores suelen enfocarse en las personas más vulnerables, especialmente en la comunidad hispana, personas indocumentadas o aquellas que están en medio de un proceso migratorio y buscan una solución rápida.
Factores como el idioma, el desconocimiento del sistema legal y el miedo a las autoridades pueden hacer que algunas personas confíen en información incorrecta. Por eso considera que es tan importante educar a la comunidad y compartir información clara sobre cómo identificar una estafa.
Kristin denuncia que han visto varios tipos de estafas dirigidas específicamente a su oficina de Catholic Charities de Filadelfia. “En algunos casos, los estafadores han utilizado nombres, fotos y vídeos de miembros de nuestro equipo para parecer legítimos. Incluso hemos visto situaciones en las que los estafadores le dicen al cliente que nuestra oficina es falsa, con el objetivo de desacreditar a la organización y mantener el control sobre la víctima.
La comunidad generalmente se acerca a ellos para explicar lo que ha ocurrido, pero desafortunadamente esto suele suceder después de que ya han enviado dinero.
“En muchos casos, no podemos recuperar el dinero perdido, pero seguimos apoyando a las personas con información correcta y orientación legal sobre sus opciones migratorias. Nuestro objetivo es ayudarlas a continuar su proceso de manera segura y legítima”, asegura.
Su oficina ha colocado avisos de advertencia en su página web para alertar a la comunidad. También están en contacto con el Consulado de México en Filadelfia para compartir información y prevenir que más personas sean víctimas de estas estafas.
“Además, nuestro equipo de la oficina de Católicos Hispanos está trabajando con parroquias y organizaciones comunitarias para difundir mensajes de prevención y aumentar la conciencia sobre este problema”, asevera.
Catholic Charities de Filadelfia es una organización sin fines de lucro, su costo de consulta es de un máximo de 80 dólares, y sus servicios legales generalmente no alcanzan los montos de 4,000 o 6,000 dólares que les han visto cobrar a los estafadores.
“Nuestros servicios son confiables y están respaldados por abogados y representantes acreditados, lo que garantiza que las personas reciban asesoría legal correcta” asegura.
La especialista insiste que una señal importante de un potencial fraude, es cualquier contacto por redes sociales relacionado con su caso de inmigración. “Si alguien le escribe por Facebook, WhatsApp o Instagram ofreciendo servicios legales, es muy probable que sea una estafa”.
También recuerda que los notarios no son abogados y no están autorizados para brindar asesoría legal en asuntos migratorios. Confiar en personas no calificadas puede poner en riesgo su caso y su futuro en este país.
“En los peores casos, este tipo de ‘ayuda’ puede colocarlo a usted y a su familia en una situación más vulnerable, que incluso podría resultar en deportación”, advierte.
Kristin concluye su mensaje dando los datos oficiales de la agencia:
“Lo que queremos como agencia es informar y proteger a la comunidad. Sabemos que las personas buscan soluciones para sus familias y su futuro, pero es importante hacerlo de manera segura y con profesionales confiables. No confíe en promesas rápidas ni en personas que solicitan dinero sin ofrecer información clara. Busque siempre organizaciones reconocidas y verifique la legitimidad de cualquier persona que ofrezca servicios legales”.
Las personas pueden contactarnos de dos maneras seguras. Primero, pueden llenar nuestro formulario de ingreso en nuestra página web oficial: www.cssimmigration.org
Segundo, pueden llamar a nuestra línea de admisión, que está abierta de lunes a miércoles, de 9 a. m. a 1 p. m. al número 215-854-7018.
Para la primera consulta, ofrecemos atención en persona, cara a cara, con mucho gusto. Nuestro objetivo es brindar servicios legales confiables y ayudar a las familias a proteger su futuro.