El pan volaba de los estantes, los camiones cargaban sal y los trabajadores de servicios públicos observaban con nerviosismo los pronósticos el jueves, mientras una enorme tormenta invernal que podría provocar daños catastróficos, cortes de energía generalizados y un clima extremadamente frío se disponía a cubrir dos terceras partes de Estados Unidos.
Se tiene previsto que el enorme sistema de tormentas incluya una tormenta de hielo desde Texas y partes del sur del país, con posibilidad de unos 30 centímetros (un pie) de nieve desde Oklahoma hasta Washington, D.C.; Nueva York y Boston, y luego un golpe final de aire glacial que podría llevar las sensaciones térmicas a —46 grados Celsius (—50 grados Fahrenheit) a partes de Minnesota y Dakota del Norte.
Los meteorólogos advierten que los daños, especialmente en áreas que reciben una gran cantidad de hielo, podrían ser comparables a los de un huracán. Alrededor de 160 millones de personas se encontraban bajo avisos o advertencias de tormenta invernal o clima frío, y en muchos lugares ambas.
¿Cuándo comenzará?
Se prevé que la tormenta inicie el viernes en Nuevo México y Texas, y luego lo peor del clima se desplace rumbo al este, antes de enfilarse por la costa y arrojar nieve en Nueva Inglaterra.
El aire frío que desciende desde Canadá obligó al distrito de Escuelas Públicas de Chicago y al de Escuelas Públicas de Des Moines, en Iowa, a cancelar las clases del viernes. Las sensaciones térmicas, que se prevé alcancen los —37 grados Celsius (—35 grados Fahrenheit), podrían provocar congelación en 10 minutos, haciendo que sea demasiado peligroso caminar rumbo a la escuela o esperar el autobús.
El golpe de frío que se prevé significa que la descongelación tomará tiempo, una perspectiva especialmente peligrosa en lugares donde el hielo y la nieve se acumulan sobre las ramas de los árboles y el cableado eléctrico, lo que podría provocar cortes la electricidad, tal vez durante días. Los caminos y aceras podrían permanecer congelados hasta bien entrada la próxima semana.
Se esperan temperaturas bajo cero hasta Florida, según los meteorólogos.
Una ola de frío intenso dañó hace cinco años buena parte del tendido eléctrico de Texas, dejando a millones sin luz durante días y provocando cientos de muertes. El gobernador Greg Abbott aseguró el jueves que eso no volverá a suceder, y afirmó que el sistema eléctrico «nunca ha sido más sólido».
En el área metropolitana de Houston, CenterPoint Energy, que mantiene el cableado, postes e infraestructura eléctrica para más de 2,8 millones de clientes, tenía 3.300 empleados listos para trabajar durante la tormenta invernal, anunció Paul Lock, director de asuntos gubernamentales locales de CenterPoint.
La dificultad de predecir tormentas invernales
Las tormentas invernales pueden ser particularmente difíciles de predecir —uno o dos grados pueden significar la diferencia entre una catástrofe o una lluvia fría—, y los meteorólogos señalan que no se pueden determinar los lugares con peor clima hasta que comience el evento.
El gobernador de Georgia, Brian Kemp, declaró estado de emergencia, al igual que muchos otros gobernadores, aunque reconoció la mañana del jueves que si bien algunos pronósticos anuncian niveles desastrosos de clima invernal en Atlanta, otros señalan que la ciudad más grande del sur no sufrirá el peor golpe.
Antes de la tormenta, la residente de Atlanta Jennifer Girard compró algunas mantas y pilas en un Walmart en Chamblee acompañada de su bebé de 21 meses.
“Solía vivir en Florida, hacíamos esto todo el tiempo para la temporada de huracanes, así que no es nada nuevo”, afirmó.
En los suburbios de Louisville, Kentucky, derretidor de hielo y palas para nieve se vendieron rápidamente en la ferretería familiar Brownsboro Hardware. El gerente de la tienda, Matthew Isham, señaló que la tormenta “tiene a la gente en vilo”.
“He escuchado a muchas personas decir que no creen que vayan a poder entrar o salir de su casa si nieva como dicen”, declaró Isham.
Como precaución, el sistema escolar público más grande de Carolina del Norte se preparaba ante la posibilidad de que los alumnos no vayan a la escuela durante varios días la próxima semana. El sistema escolar del condado de Wake pidió a sus miles de docentes que dejaran tareas para tres días y para entrega por internet o copias en papel.
Los camiones de salmuera ya estaban tratando caminos desde Oklahoma hasta Tennessee, y se tiene previsto que más estados comiencen a hacerlo a medida que se acerca la tormenta.
La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, dijo a los residentes que se preparen para pasar varios días sin electricidad o sin poder salir de sus vecindarios. Y en un guiño a la situación política actual, señaló que la población no debe tener miedo de llamar al número de emergencias 911 sólo por las redadas de inmigración que ocurren en lugares como Minnesota.
El portavoz del Departamento de Transporte de Arkansas, Dave Parker, afirmó que «no será el típico sistema de tormentas de Arkansas». Hizo un llamado a la población para que tenga paciencia y se quede en casa si es posible una vez que llegue la tormenta, incluso si toma días despejar las capas de hielo de algunos caminos.
El gobernador de Luisiana, Jeff Landry, envió un mensaje a los residentes: “Les pido por favor que tomen esto en serio”, mientras su equipo destacaba los preparativos en caminos, la instalación de centros de calentamiento, y el despliegue de unos 5.000 empleados del servicio eléctrico.
Cientos de vuelos cancelados
Las aerolíneas cancelaron unos 250 vuelos programados en Estados Unidos para el viernes y otros 400 para el sábado. Los aeropuertos en Dallas, Atlanta, Oklahoma City y Tulsa, Oklahoma, estuvieron entre los que registraron el mayor número de cancelaciones, según el sitio de seguimiento de vuelos FlightAware.com.
Charles Fowler y su esposa, Kimberly, reservaron un viaje a Nueva Orleans para escapar del frío de Kentucky. La tormenta podría complicar su itinerario, ya que tenían programado partir la mañana del viernes y regresar el domingo con una escala en Chicago.
“Podríamos quedarnos otra noche en Nueva Orleans, o podríamos quedarnos una noche en Chicago”, destacó.
Los equipos deportivos universitarios adelantaron o pospusieron partidos, y los Rangers de Texas de las Grandes Ligas de béisbol cancelaron su evento anual Fan Fest.
La ciudad de Carmel, Indiana, canceló sus Juegos de Invierno por temor a que los residentes sufran congelación e hipotermia al competir en relevos de triciclos sobre hielo y «curling humano», en el que las personas se deslizan por una pista de patinaje dentro de tubos.
En el norte de Georgia, la destilería House of Applejay, en East Ellijay, publicó videos en los que aprovechó la llegada de la tormenta para promocionar sus productos con la mascota de la compañía, un oso.
“Abastézcanse antes de la tormenta invernal porque el hielo debe estar en el vaso, no en los caminos”, dice un narrador mientras un oso animado selecciona una botella de licor de manzana.
En la ciudad de Dahlonega, en el norte de Georgia, Carrie Gray dijo que consiguió un bidón para almacenar agua, carbón para su parrilla y troncos para una estufa de leña para mantenerse caliente en caso de que se quede sin luz. También consiguió una lámpara de calor para que sus patos tengan una fuente de calor al aire libre.
Gray dirige un negocio que ofrece recorridos por viñedos locales, pero dijo que no programó ningún recorrido este fin de semana.
Y en Charleston, Virginia Occidental, el espectáculo anual de caza y pesca continuará después de que más de 150 expositores se inscribieron para el evento.
Debido a la visita programada de proveedores de todo Estados Unidos, Canadá y Sudáfrica, el espectáculo debe continuar, dijo Glen Jarrell, portavoz de la Asociación de Cazadores de Virginia Occidental.
“No estamos pensando en cancelar. No nos importa si es lluvia o nieve», afirmó Jarrell.

