Seattle, WA — Magdaleno “Leno” Rose-Avila, reconocido activista por los derechos humanos, poeta y líder comunitario, falleció el 7 de mayo de 2026 en un hospital de Seattle tras un mes de haber sido internado de emergencia, durante un viaje en el que se fue a dar una conferencia.
Leno nació el 7 de septiembre de 1946 en Colorado, iniciando una vida que se convertiría en un ejemplo de compromiso con la justicia, la igualdad y la dignidad humana.
Creció en una familia numerosa de 12 hijos, hijo de padres inmigrantes. Desde muy joven conoció el trabajo duro: a los 11 años comenzó a laborar en los campos de cebolla y, posteriormente, se unió a cuadrillas de trabajadores migrantes en las Dakotas. Estas experiencias tempranas marcaron profundamente su conciencia social y definieron el rumbo de su vida al servicio de los demás.
En 1968, siendo estudiante en la Universidad de Colorado, participó en las protestas tras el asesinato del reverendo Dr. Martin Luther King Jr., contribuyendo a impulsar cambios históricos en el campus, entre ellos la creación de programas para minorías y residencias estudiantiles mixtas.
Su compromiso con la justicia social lo llevó a integrarse al movimiento de trabajadores agrícolas, colaborando con líderes históricos como César Chávez y Dolores Huerta dentro del United Farm Workers Union, donde trabajó con recursos mínimos pero con una convicción profunda por la dignidad laboral y los derechos de los inmigrantes.
A nivel internacional, Leno expandió su vocación de servicio al desempeñarse como director del Cuerpo de Paz en Nicaragua, Guatemala, Paraguay y Micronesia, promoviendo el desarrollo comunitario y el entendimiento intercultural.
A lo largo de su carrera, ocupó puestos clave en organizaciones e instituciones dedicadas a los derechos civiles y humanos, entre ellas Amnistía Internacional (Estados Unidos), la Fundación César E. Chávez, el Departamento de Trabajo, el Colorado Migrant Council y el Comité Nacional Demócrata. Fue también fundador de Homies Unidos, una organización enfocada en la paz y la no violencia entre jóvenes en riesgo y miembros de pandillas, y editor del periódico Ahora en 1970.
Su activismo incluyó colaboraciones con organizaciones como Witness to Innocence, Death Penalty Focus y Moratorium 2000, destacándose en la defensa contra la pena de muerte y en la promoción de reformas del sistema de justicia.
Además de su labor social, Leno fue poeta y escritor publicado. Su obra apareció en colecciones como Los Cuatro y Looking for My Wings, y al momento de su fallecimiento trabajaba en un nuevo proyecto titulado Driving to the Moon. Su escritura reflejaba su compromiso con la verdad, la memoria y la esperanza.
Desde el 2020, en plena pandemia, fue columnista de Impacto, donde publicó su más reciente pieza dedicada a las víctimas de César Chávez.
En sus últimos años, centró parte de su activismo en la concienciación sobre el etiquetado de organismos genéticamente modificados (GMO) en Estados Unidos, y mantuvo su compromiso hasta el final de su vida.
En reconocimiento a su trayectoria, recibió el premio Distinguished Citizen of the Year otorgado por la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad de Seattle.
Leno fue profundamente querido y respetado. Le sobreviven su esposa, Carolyn Rose-Avila; su hijo, Kimbo Tenorio; su hija, Aviva Rose-Avila; así como una extensa familia y una amplia comunidad que lo reconoció como mentor, colega y amigo.
Se anunciarán próximamente los detalles de varios servicios conmemorativos que se celebrarán en distintas ciudades donde radicó, para honrar su vida y legado.
Su familia comparte un mensaje que resume su espíritu y su forma de vivir:
“Big Jalapeño Love” — Con todo nuestro amor.

